El texto Bíblico es Ezequiel 18:32, que dice:
““No me causa ningún placer la muerte de nadie —afirma el Señor Soberano Jehová—. Así que regresen a mí y vivan””
El texto diario para hoy es el siguiente:
Jehová no quiere que nadie sea destruido. Quiere que los pecadores se reconcilien con él. Por eso tantas veces a lo largo de la historia Jehová les ha pedido a quienes lo han abandonado que se arrepientan y vuelvan a él. Y qué privilegio tienen los ancianos de poder colaborar con Jehová en ayudar a arrepentirse a quienes han cometido un pecado grave. ¡Qué bonito es imaginar la alegría que se produce en el cielo cuando los pecadores se arrepienten! Nuestro Padre celestial, Jehová, se siente muy feliz cada vez que una de sus ovejas perdidas regresa a la congregación. Continuemos meditando siempre en la compasión, la misericordia y la bondad inmerecida de Jehová, y así el amor que sentimos por él se hará cada día más fuerte.
Y se basa en La Atalaya de Agosto de 2024 con el tema: “Cómo se ayuda a los que han sido sacados de la congregación».
Ahora pasamos a nuestro análisis personal para el texto diario de hoy:
La idea principal es muy tierna y muy poderosa: Jehová no disfruta castigando ni destruyendo. Su deseo no es perder personas, sino recuperarlas. Él quiere que los pecadores se reconcilien con él, que regresen, cambien y vivan. Por eso, a lo largo de la historia, Jehová ha pedido una y otra vez a quienes se alejaron que se arrepientan y vuelvan. Eso nos enseña mucho sobre su corazón: Jehová es justo, sí, pero también profundamente compasivo, paciente y misericordioso.
El texto también destaca el privilegio de los ancianos. Ellos pueden colaborar con Jehová para ayudar a quienes han cometido un pecado grave a llegar al arrepentimiento. No se trata solo de corregir una conducta, sino de intentar recuperar a una persona para Jehová. Por eso se citan textos como Romanos 2:4, que habla de la bondad de Dios llevándonos al arrepentimiento, y Primera a los Corintios 3:9, que muestra que somos colaboradores de Dios. Qué bonita es esa idea: Jehová quiere salvar, y usa a sus siervos para acercar a otros a él.
Y el texto añade una imagen preciosa: la alegría que se produce en el cielo cuando un pecador se arrepiente. Jehová se siente muy feliz cada vez que una de sus ovejas perdidas regresa a la congregación. Eso quiere decir que, cuando alguien vuelve, no regresa a un Dios frío o distante, sino a un Padre que lo recibe con compasión. Meditar en esa misericordia hace que nuestro amor por Jehová se haga más fuerte cada día.
¿Cómo podemos aplicar el texto diario de hoy?
Primera: si te has alejado o estás luchando con algo, no pienses que Jehová está esperando para rechazarte. Este texto dice lo contrario: Jehová quiere que regreses y vivas. Así que no te escondas. Ora hoy con sinceridad, reconoce lo que necesitas cambiar y da el primer paso para volver a estar bien con él.
Segunda: cuando pienses en alguien que se ha apartado o que ha cometido un error grave, intenta verlo como Jehová lo ve. No como un caso perdido, sino como alguien a quien Jehová todavía quiere recuperar. Eso te ayudará a hablar con más compasión, a no etiquetar y a alegrarte de verdad si esa persona vuelve.
Tercera: medita más en la misericordia de Jehová. A veces amamos más a Jehová cuando no solo pensamos en su poder o en sus normas, sino en su ternura. Hoy podrías leer de nuevo este texto y hacer una oración sencilla:
‘Jehová, gracias por no rendirte con las personas y por querer que vivamos’.
Eso fortalece mucho el corazón.
Cuarta (muy práctica): si conoces a alguien desanimado o apartado, haz un gesto sencillo y cálido: un mensaje, un saludo, una invitación a una reunión, una palabra sin presión. A veces Jehová usa pequeños actos de bondad para tocar un corazón y ayudarlo a volver.”



