Texto diario JW del Miércoles 25 de febrero de 2026 

Texto diario JW de hoy miércoles 25

El texto Bíblico es 1 Corintios 10:12, que dice:

El que piensa que está de pie, que tenga cuidado de no caer

El texto diario para hoy es el siguiente: 

Es probable que podamos vencer algunas de nuestras debilidades, pero tal vez haya otras que nos cueste controlar. Eso fue lo que le pasó al apóstol Pedro con el miedo al hombre. Él negó conocer a Jesús tres veces (Mat. 26:69-75). Tiempo después, dio testimonio con valor delante del Sanedrín. Así que parecía que había vencido ese miedo (Hech. 5:27-29). Pero unos años más tarde “por miedo a los del grupo de los circuncisos” dejó de comer por un tiempo con los cristianos de origen no judío (Gál. 2:11, 12). Su debilidad volvió a asomar la cabeza. Quién sabe si alguna vez logró deshacerse de ella por completo. Puede que a nosotros nos pase algo parecido. Sin embargo, podemos evitar que una debilidad nos lleve a cometer un pecado siguiendo el consejo de Jesús: “Manténganse despiertos” (Mat. 26:41). Incluso cuando usted sienta que lo tiene todo bajo control, siga evitando las situaciones que puedan llevarlo a caer en la tentación. Continúe utilizando los métodos que le han dado buen resultado (2 Ped. 3:14).

Y se basa en La Atalaya de Julio de 2024 con el tema: “Mantengámonos en guardia para no caer en la tentación». 

Es probable que podamos vencer algunas de nuestras debilidades, pero tal vez haya otras que nos cueste controlar. Eso fue lo que le pasó al apóstol Pedro con el miedo al hombre. Él negó conocer a Jesús tres veces (Mat. 26:69-75). Tiempo después, dio testimonio con valor delante del Sanedrín. Así que parecía que había vencido ese miedo (Hech. 5:27-29). Pero unos años más tarde “por miedo a los del grupo de los circuncisos” dejó de comer por un tiempo con los cristianos de origen no judío (Gál. 2:11, 12). Su debilidad volvió a asomar la cabeza. Quién sabe si alguna vez logró deshacerse de ella por completo.

De manera parecida, puede que nosotros también tengamos que volver a luchar contra una debilidad que pensábamos que ya habíamos vencido. Un hermano admite: “Durante 10 años no vi pornografía, y me convencí de que el problema había desaparecido. Pero la adicción seguía ahí, latente, como un animal salvaje esperando el momento justo para atacar de nuevo”. ¡Qué bueno que no se dio por vencido! Comprendió que, si quería resistir la tentación, tendría que luchar todos los días, tal vez durante el resto de su vida en este sistema. Su esposa y los ancianos lo han ayudado a tomar más medidas para mantenerse alejado de la pornografía.

Si tenemos una debilidad de la que no conseguimos librarnos, ¿cómo podemos evitar que nos lleve a cometer un pecado? Siguiendo el consejo de Jesús: “Manténganse despiertos”. Incluso cuando sienta que lo tiene todo bajo control, siga evitando las situaciones que puedan llevarlo a caer en la tentación (1 Cor. 10:12). Continúe utilizando los métodos que le han dado buen resultado. Proverbios 28:14 dice: “El hombre que siempre está en guardia es feliz” (2 Ped. 3:14).

Ahora pasamos a nuestro análisis personal para el texto diario de hoy: 

La idea es clara: el peligro no siempre aparece cuando estamos débiles, sino cuando creemos que ya lo tenemos dominado. Podemos vencer algunas debilidades, pero otras pueden costarnos más y reaparecer con el tiempo. El texto usa un ejemplo muy real: el apóstol Pedro y su “miedo al hombre”.

Pedro negó conocer a Jesús tres veces por miedo (Mateo 26:69-75). Más adelante, pareció superar esa debilidad porque dio testimonio con valor delante del Sanedrín (Hechos 5:27-29). Pero años después, por miedo a cierto grupo, dejó de comer por un tiempo con cristianos no judíos (Gálatas 2:11, 12). Es decir, su debilidad volvió a asomar la cabeza. Eso nos enseña que una lucha no siempre se “cura” para siempre; a veces hay que vigilarla de por vida.

Entonces, ¿qué hacemos? El texto aplica el consejo de Jesús: “Manténganse despiertos” (Mateo 26:41). Estar despiertos significa no confiarnos, seguir evitando situaciones que nos ponen al límite y mantener los hábitos que ya sabemos que funcionan. Aunque te sientas fuerte, no bajes la guardia. Y Segunda de Pedro 3:14 anima a seguir esforzándonos por mantener una buena condición espiritual.

¿Cómo podemos aplicar el texto diario de hoy?

Primera: identifica tu “punto débil recurrente”. No hace falta que sea el mismo siempre, pero piensa: ¿en qué área tiendo a confiarme? (miedo a la opinión, impulsos, orgullo, entretenimiento, dinero, enfados). Escríbelo en una frase y reconoce: “esto podría volver”. Esa humildad ya es protección.

Segunda: mantén tus “barreras” aunque te sientas bien. Si antes evitabas ciertas conversaciones, horarios, contenidos, compañías o lugares porque te hacían caer, no vuelvas a ellos solo porque ahora te sientes fuerte. La prevención es parte de estar “despierto”.

Tercera: conserva los métodos que te han funcionado. Si te ayudaba orar en ciertos momentos, estudiar antes de una situación difícil, rendir cuentas a alguien maduro, o cambiar rutinas… no lo sueltes. La disciplina constante evita caídas repentinas.

Cuarta (muy práctica): prepara un plan de emergencia rápido. Cuando notes que la tentación se acerca, ten una acción automática: salir de la situación, cambiar de tema, apagar el móvil, dar un paseo, hacer una oración corta, llamar a alguien. No esperes a estar al límite para decidir qué harás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *