El texto Bíblico es Romanos 6:7, que dice:
“Porque el que muere queda absuelto de su pecado.”
El texto diario para hoy es el siguiente:
La Biblia habla de personas justas que se volvieron injustas, como por ejemplo el rey Salomón. Él conocía muy bien a Jehová y sabía cómo había que adorarlo, y recibió muchas bendiciones de parte de él. Pero con el tiempo empezó a adorar a dioses falsos. Eso enojó mucho a Jehová, y toda la nación sufrió durante siglos por culpa de los pecados de Salomón. Es cierto que la Biblia dice que, cuando murió, “descansó con sus antepasados”, entre ellos el fiel rey David. Ahora bien, ¿el tipo de entierro que recibió indica que sí va a resucitar? La Biblia no lo dice. La resurrección es un regalo que Jehová les concede por amor a las personas que quiere que tengan la oportunidad de servirle para siempre. ¿Será Salomón una de esas personas? Jehová sabe la respuesta; nosotros no. Lo que sí sabemos es que Jehová hará lo que es justo.
Y se basa en La Atalaya de Mayo de 2024 con el tema: “Confiemos en el Juez de toda la tierra y en su misericordia».
Por otro lado, la Biblia también habla de personas justas que se volvieron injustas, como por ejemplo el rey Salomón. Él conocía muy bien a Jehová y sabía cómo había que adorarlo, y recibió muchas bendiciones de parte de él. Pero con el tiempo empezó a adorar a dioses falsos. Eso enojó mucho a Jehová, y toda la nación sufrió durante siglos por culpa de los pecados de Salomón. Es cierto que la Biblia dice que, cuando murió, “descansó con sus antepasados”, entre ellos el fiel rey David (1 Rey. 11:5-9, 43; 2 Rey. 23:13). Ahora bien, ¿el tipo de entierro que recibió indica que sí va a resucitar? La Biblia no lo dice. Sin embargo, algunos podrían llegar a la conclusión de que sí va a resucitar porque Romanos 6:7 dice que “el que muere queda absuelto de su pecado”. Pero ese texto no significa que todos los que han muerto vayan a resucitar, como si la resurrección fuera un derecho que se gana por el simple hecho de haber muerto. La resurrección es un regalo que Jehová les concede por amor a las personas que quiere que tengan la oportunidad de servirle para siempre (Job 14:13, 14; Juan 6:44). ¿Será Salomón una de esas personas? Jehová sabe la respuesta; nosotros no. Lo que sí sabemos es que Jehová hará lo que es justo.
Ahora pasamos a nuestro análisis personal para el texto diario de hoy:
Este texto nos recuerda que la muerte pone fin a la vida de pecado de una persona: ya no puede seguir practicando lo malo ni acumulando culpa. Pero el comentario aclara algo importante: que alguien muera “absuelto” no significa automáticamente que su resurrección esté garantizada. La resurrección no es un derecho; es un regalo de Jehová.
Por eso se pone el ejemplo de Salomón. Él conocía bien a Jehová, recibió muchas bendiciones y sabía cómo adorarlo, pero con el tiempo se desvió y llegó a adorar dioses falsos. Eso ofendió a Jehová y trajo consecuencias graves para la nación durante siglos. La Biblia dice que, cuando murió, “descansó con sus antepasados”, incluso junto al fiel David (Primera de los Reyes 11:5-9, 43; Segunda de los Reyes 23:13). Pero el texto pregunta con razón: ¿el tipo de entierro prueba que resucitará? La Biblia no lo dice.
Luego se centra en lo que sí sabemos: la resurrección es un acto de amor de Jehová hacia quienes él quiere darles la oportunidad de servirle para siempre (Job 14:13, 14; Juan 6:44). ¿Resucitará Salomón? Jehová lo sabe; nosotros no. Y ese cierre es la lección: no especular ni juzgar donde la Biblia no define, y confiar en que Jehová hará lo que es justo.
¿Cómo podemos aplicar el texto diario de hoy?
Primera: entrena la humildad al hablar de “quién se salvará” o “quién resucitará”. En vez de conclusiones tajantes, usa una frase segura y bíblica: “Jehová lo sabe y hará lo justo”. Eso te protege de caer en juicio y mantiene la paz en conversaciones sensibles.
Segunda: usa el ejemplo de Salomón como advertencia personal: empezar bien no basta; hay que mantenerse fiel. Pregúntate: “¿Hay algo que me está apartando poco a poco de Jehová?” (hábitos, entretenimiento, prioridades, compañía). Si ves una señal, actúa ahora, antes de que crezca. La mejor manera de “asegurar” el futuro es cuidar hoy tu amistad con Jehová.
Tercera (muy práctica): fortalece tu confianza en la justicia de Jehová. Cuando te queden dudas que la Biblia no responde, haz esto: ora, repite la idea clave —“Jehová hará lo justo”— y enfócate en lo que sí está en tu control: obedecer, cultivar fe y mantener un corazón leal.”



