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Introducción a la sección 12
Jesús encargó a sus seguidores que predicaran el Reino e hicieran discípulos
Comentario 1:
Esta introducción deja claro que el Reino fue un tema central en la enseñanza de Jesús. Él no vino solo a dar buenos consejos ni a hacer milagros, sino a anunciar el gobierno de Jehová y a mostrar que ese Reino traerá una solución real y definitiva para la humanidad.
Comentario 2:
Jesús también enseñó que sus seguidores no debían guardarse esa verdad para sí mismos. Les encargó predicar y hacer discípulos, es decir, ayudar a otros a acercarse a Jehová, aprender de Cristo y empezar una vida centrada en la adoración verdadera.
Comentario 3:
Hacer discípulos implica mucho más que transmitir información bíblica. Requiere interés sincero por las personas, paciencia, empatía y el deseo de ver cómo otros llegan a amar a Jehová y a poner en práctica sus enseñanzas en la vida diaria.
Comentario 4:
Los milagros de Jesús reforzaban ese mensaje del Reino. Cuando curaba enfermos, alimentaba hambrientos o resucitaba muertos, estaba dando una muestra visible de lo que hará el Reino de Dios a escala mundial cuando gobierne sobre toda la Tierra.
Comentario 5:
Por eso predicar el Reino no es una tarea secundaria ni una simple costumbre. Es un privilegio enorme, porque nos permite colaborar con Jehová en una obra que da esperanza, fortalece la fe de otros y prepara a las personas para el futuro que él promete.
Debemos orar primero por los asuntos relacionados con Jehová y luego por los asuntos personales
Comentario 1:
Jesús enseñó un orden muy bonito en la oración. Primero puso el nombre de Jehová, su Reino y su voluntad, y después las necesidades personales. Eso nos ayuda a recordar que la adoración verdadera no gira alrededor de nosotros, sino alrededor de Jehová.
Comentario 2:
Cuando en nuestras oraciones damos prioridad a los asuntos de Jehová, demostramos que su honra y su propósito ocupan el primer lugar en nuestro corazón. Esa forma de orar nos ayuda a pensar menos de manera egoísta y más en armonía con lo que a él le importa.
Comentario 3:
Jesús no estaba diciendo que nuestras preocupaciones no sean importantes. Claro que podemos hablarle a Jehová de nuestras cargas, miedos y necesidades, pero después de mostrar que valoramos por encima de todo que su nombre sea santificado y su voluntad se cumpla.
Comentario 4:
Orar así también nos da equilibrio emocional. En vez de quedarnos atrapados en nuestros problemas, recordamos que Jehová tiene un propósito mucho mayor y que su Reino traerá la solución definitiva a todo lo que hoy nos preocupa.
Comentario 5:
Este modelo de oración educa el corazón. Poco a poco nos enseña a pensar como pensaba Jesús: primero en la honra de su Padre, primero en lo que beneficia a la adoración verdadera, y después en lo que nosotros personalmente necesitamos.
Perdonémonos unos a otros de corazón siempre que haga falta y tratemos a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros
Comentario 1:
Jesús enseñó que el perdón tenía que salir del corazón. No se trataba de un perdón frío o forzado, sino de una disposición sincera a dejar atrás la ofensa, igual que Jehová muestra misericordia verdadera cuando perdona a quienes se arrepienten.
Comentario 2:
Perdonar no siempre resulta fácil, sobre todo cuando uno ha sufrido de verdad. Pero Jesús dejó claro que el rencor no encaja con la adoración verdadera. Un corazón que no perdona se endurece, mientras que el perdón conserva la paz y la unidad.
Comentario 3:
La regla de tratar a otros como nos gustaría que nos trataran es muy práctica y muy profunda. Si uno la aplica de verdad, cambia la forma de hablar, de reaccionar, de juzgar y hasta de resolver problemas con los demás.
Comentario 4:
Cuando una congregación aplica estas enseñanzas, se nota enseguida. Hay más paciencia, menos dureza, más capacidad de escuchar y más interés genuino por el bienestar del otro. Eso crea un ambiente muy parecido al que Jesús quería entre sus discípulos.
Comentario 5:
Perdonar y tratar bien a los demás no es señal de debilidad. Más bien demuestra madurez espiritual, autocontrol y un deseo real de imitar a Jehová y a Jesús, que siempre han tratado a las personas con bondad, justicia y misericordia.
Lección 74: Ahora Jesús es el Mesías
¿Por qué se bautizó Jesús?
Comentario 1:
Jesús no se bautizó porque necesitara arrepentirse de pecados, ya que era perfecto. Se bautizó para presentarse ante Jehová de manera pública y demostrar que estaba completamente dispuesto a hacer su voluntad en todo momento.
Comentario 2:
Su bautismo marcó un momento decisivo en su vida. Hasta entonces había vivido de forma fiel y obediente, pero a partir de ese momento comenzaría oficialmente la obra especial que Jehová le había encargado realizar aquí en la Tierra.
Comentario 3:
Cuando Juan intentó frenarlo, Jesús no discutió por orgullo ni insistió por gusto. Le explicó con calma que ese bautismo era lo correcto, porque así se cumpliría la voluntad de Jehová y todo quedaría en armonía con su propósito.
Comentario 4:
También es bonito ver la humildad de Jesús en esa escena. Aunque era superior a Juan, no actuó con aire de importancia. Simplemente aceptó el arreglo de Jehová y se sometió con total sencillez a lo que su Padre había dispuesto.
Comentario 5:
El bautismo de Jesús nos recuerda que servir a Jehová implica dedicación y entrega total. No es algo superficial ni una costumbre vacía. Es una decisión seria de vivir para Jehová y poner su voluntad por encima de cualquier otro objetivo.
Comentario 6:
Después de salir del agua, Jesús se puso a orar. Ese detalle ayuda a ver que su bautismo no fue una ceremonia sin más, sino un momento muy espiritual, muy profundo, que expresó su relación estrecha y sincera con su Padre.
Comentario 7:
Jehová respondió de una forma impresionante: el cielo se abrió, el espíritu santo bajó sobre Jesús y se oyó su voz. Así dejó claro delante de todos que aprobaba plenamente a su Hijo y que lo estaba apoyando en esa nueva etapa.
Comentario 8:
En ese momento Jesús fue ungido con espíritu santo, y por eso desde entonces ya era el Cristo, es decir, el Mesías. Quedó oficialmente señalado para cumplir la misión que Jehová llevaba mucho tiempo preparando para él.
Comentario 9:
Además, ese momento confirmó públicamente quién era Jesús. Ya no era solo el hijo fiel de José y María a ojos de la gente; Jehová mismo lo presentó como su Hijo amado y como el que tenía su aprobación.
Comentario 10:
En conjunto, el bautismo de Jesús enseña obediencia, humildad y entrega absoluta. Nos muestra que él no hizo su propia voluntad, sino que se presentó sin reservas para cumplir lo que Jehová quería, y eso lo convirtió en el modelo perfecto para nosotros.
¿Por qué dijo Juan que Jesús era el Cordero de Dios?
Comentario 1:
Juan llamó a Jesús “el Cordero de Dios” porque entendía que Jehová lo usaría como sacrificio para quitar el pecado. Con esas palabras estaba señalando que Jesús tendría una función mucho más grande que la de un simple maestro o profeta.
Comentario 2:
Ese título hacía pensar en los sacrificios de animales que se ofrecían bajo la Ley. Pero aquí no se trataba de un animal literal, sino del sacrificio perfecto que Jehová proveería por medio de su Hijo para beneficiar a toda la humanidad.
Comentario 3:
Al decir “que quita el pecado del mundo”, Juan mostró que la obra de Jesús tendría alcance universal. No iba a ayudar solo a unas pocas personas ni solo a una nación, sino a todos los que ejercieran fe en él y obedecieran a Jehová.
Comentario 4:
También era una forma de dirigir la atención de la gente en la dirección correcta. Juan no quería que se quedaran mirándolo a él ni exagerando su papel, sino que reconocieran quién era realmente el Mesías y por qué era tan importante.
Comentario 5:
La imagen del cordero transmite inocencia, mansedumbre y sacrificio. Encaja muy bien con Jesús, porque él viviría de manera perfecta y luego entregaría su vida voluntariamente, sin resistencia, para cumplir el propósito de Jehová.
Comentario 6:
Ese nombre también deja claro que el sacrificio de Jesús no nació de una idea humana. Fue Jehová quien lo proveyó. Por eso Juan no dijo solo “un cordero”, sino “el Cordero de Dios”, destacando el origen divino de ese regalo.
Comentario 7:
Juan estaba ayudando a la gente a comprender un aspecto profundo del Mesías. Muchos esperaban solo a un libertador poderoso, pero Juan mostró que antes de reinar, Jesús tenía que cumplir un papel esencial relacionado con el pecado y la salvación.
Comentario 8:
De esa manera, Juan siguió preparando el corazón de las personas. No solo les decía que el Mesías había llegado, sino que les enseñaba cómo debían verlo y por qué su venida era una muestra inmensa del amor de Jehová.
Comentario 9:
Llamarlo el Cordero de Dios también resalta lo costoso que sería el rescate. Jehová no dio algo pequeño ni fácil, sino a su propio Hijo amado. Eso debería aumentar mucho nuestro agradecimiento por todo lo que se logró mediante Jesús.
Comentario 10:
En resumen, Juan usó esa expresión para mostrar que Jesús sería el sacrificio perfecto enviado por Jehová para quitar el pecado y abrir el camino a la reconciliación con Dios. Era un título sencillo, pero cargado de significado espiritual.
Lección 75: El Diablo pone a prueba a Jesús
¿Cuáles fueron las tres tentaciones?
Comentario 1:
La primera tentación fue que Jesús convirtiera las piedras en panes. Después de 40 días sin comer, tenía muchísima hambre, así que Satanás atacó una necesidad física real, tratando de hacer que Jesús actuara fuera de la voluntad de Jehová.
Comentario 2:
No era solo una prueba relacionada con comida. El Diablo quería que Jesús usara su poder en beneficio propio y al margen de la dirección de su Padre. Era una forma de empujarlo a independizarse de Jehová.
Comentario 3:
La segunda tentación consistió en pedirle que se lanzara desde lo alto del templo. Satanás incluso citó mal el sentido de las Escrituras para hacer que esa acción pareciera razonable, como si fuera una demostración de fe.
Comentario 4:
Pero en realidad lo que quería era que Jesús pusiera a Jehová a prueba, obligándolo a intervenir de manera espectacular. Esa tentación apelaba al orgullo, al deseo de impresionar y a la idea de buscar una validación llamativa.
Comentario 5:
La tercera tentación fue la más descarada: mostrarle todos los reinos del mundo y ofrecerle su gloria a cambio de un solo acto de adoración. Era una propuesta directa para que traicionara a Jehová.
Comentario 6:
Ahí Satanás estaba ofreciendo poder, influencia y un atajo para gobernar, pero a un precio terrible. Básicamente le estaba diciendo a Jesús que podía tener autoridad sin pasar por el sufrimiento ni mantenerse leal a su Padre.
Comentario 7:
Es interesante que las tres tentaciones tocaron puntos muy sensibles: las necesidades del cuerpo, el orgullo personal y la ambición de poder. Satanás sabe atacar donde cree que una persona puede ser más vulnerable.
Comentario 8:
También se nota que el Diablo fue insistente. No se conformó con una sola prueba, sino que probó diferentes métodos, como si buscara cualquier grieta por la que pudiera hacer caer a Jesús.
Comentario 9:
Estas tentaciones no fueron absurdas ni superficiales. Estaban pensadas para parecer razonables en un momento de debilidad física y soledad. Eso muestra lo astuto que es Satanás cuando intenta apartar a alguien de Jehová.
Comentario 10:
En conjunto, estas tres pruebas revelan cómo actúa el Diablo: intenta que uno satisfaga deseos legítimos de forma incorrecta, se deje llevar por el orgullo o busque ventajas sacrificando la lealtad a Jehová.
¿Cómo le respondió Jesús al Diablo?
Comentario 1:
Jesús respondió siempre con las Santas Escrituras. No entró en discusiones humanas ni razonamientos propios, sino que se apoyó por completo en la Palabra de Dios, mostrando que conocía bien la manera de pensar de Jehová.
Comentario 2:
Ante la tentación de convertir piedras en pan, Jesús dijo que el hombre no vive solo de comida. Con eso mostró que la obediencia a Jehová está por encima incluso de una necesidad tan fuerte y legítima como el hambre.
Comentario 3:
Su respuesta fue muy equilibrada. No negó que la comida fuera necesaria, pero dejó claro que lo más importante es seguir escuchando y obedeciendo a Jehová. Así puso lo espiritual por encima de lo material.
Comentario 4:
Cuando Satanás le sugirió lanzarse desde el templo, Jesús respondió que no debía ponerse a prueba a Jehová. O sea, la fe verdadera no consiste en exigir pruebas milagrosas ni en actuar con presunción.
Comentario 5:
Eso enseña mucho, porque a veces una persona puede disfrazar de fe lo que en realidad es imprudencia. Jesús no confundió confianza con atrevimiento, y por eso rechazó esa tentación con claridad.
Comentario 6:
Frente a la oferta de los reinos del mundo, Jesús fue todavía más contundente. Le dijo: “¡Vete, Satanás!”, y recordó que solo a Jehová se le debe adorar. Ahí dejó claro que su lealtad no estaba en venta.
Comentario 7:
Jesús no negoció, no probó hasta dónde podía acercarse ni se entretuvo con la propuesta. Cortó la tentación de raíz. Esa firmeza muestra que la mejor manera de enfrentar la tentación es rechazarla enseguida.
Comentario 8:
También impresiona que Jesús usara las Escrituras correctamente, en contraste con Satanás, que intentó torcerlas. Eso resalta la importancia de conocer bien la Biblia para no dejarse engañar por razonamientos falsos o medias verdades.
Comentario 9:
Jesús venció porque no solo conocía la Palabra de Dios; la amaba y vivía de acuerdo con ella. Sus respuestas no fueron fórmulas vacías, sino la expresión de una lealtad profunda y de un corazón completamente entregado a Jehová.
Comentario 10:
En resumen, Jesús respondió con Escrituras, con calma, con firmeza y con lealtad absoluta. Así dejó un ejemplo perfecto de cómo enfrentar cualquier prueba: aferrándonos a la verdad de Jehová y rechazando de inmediato todo lo que comprometa nuestra fidelidad.




Muchas gracias por las ayudas….que JH les bendiga siempre