Estudio de La Atalaya de esta Semana del 20 al 26 de Abril de 2026

estudio de la atalaya semana del 20 al 26 de abril 2026

Con el título: Siga progresando hacia el bautismo

El tema: Ahora es el momento de desarrollar una amistad fuerte con Jehová y bautizarse.

Y con el texto temático, 2 Corintios 6:2: “¡Ahora es el tiempo especialmente favorable!”

  1. a) ¿Cuáles son algunas de las bendiciones de bautizarse? b) ¿Qué veremos en este artículo?

Respuesta 1:

Bautizarse trae bendiciones muy bonitas. Una de ellas es que uno le pide a Dios una buena conciencia. Además, el bautismo demuestra públicamente que queremos pertenecerle a Jehová y hacer su voluntad, y eso nos coloca en una posición muy especial delante de él.

Respuesta 2:

Otra bendición es que damos un excelente ejemplo a quienes todavía no se han bautizado. Nuestro paso puede animar a otros a tomarse más en serio su progreso espiritual. También sabemos que el bautismo es esencial para obtener el perdón de los pecados y la aprobación de Dios.

Respuesta 3:

En este artículo veremos tres cosas: por qué algunos no se deciden a bautizarse, por qué conviene tener muy presente que el fin está cerca y cuáles son los beneficios de esforzarse sin demora por alcanzar esa meta.

  1. ¿Por qué no se atreven algunos a bautizarse?

Respuesta 1:

Algunos no se atreven por miedo. Por ejemplo, puede que piensen que nunca llegarán a ser lo bastante buenos para agradar a Jehová. Pero eso no es lo que Dios espera. Él no exige perfección; quiere que le demos lo mejor que podamos con un corazón sincero.

Respuesta 2:

Otros temen la oposición. Quizás piensan en la reacción de familiares, amigos o compañeros y eso los frena. En esos casos ayuda mucho pedirle a Jehová valor y recordar que, si él está de nuestra parte, ningún ser humano puede impedir que hagamos lo correcto.

Respuesta 3:

Así que el problema muchas veces no es falta de amor por Jehová, sino miedo. Pero ese miedo se puede vencer. Si repasamos textos que nos recuerden la compasión de Dios y confiamos en su apoyo, podremos seguir avanzando hacia el bautismo.

  1. ¿Por qué postergan algunos la decisión de bautizarse?

Respuesta 1:

Algunos la postergan porque sienten que todavía no tienen suficiente conocimiento bíblico. Piensan que necesitan saber muchísimo más antes de dar ese paso. Pero el ejemplo del carcelero de Filipos demuestra que lo esencial no es saberlo todo, sino conocer a Jehová, amarle y estar decidido a obedecerlo.

Respuesta 2:

Aquel hombre y su familia aprendieron verdades importantes en muy poco tiempo y enseguida se bautizaron. Eso enseña que el bautismo no requiere conocimiento perfecto ni completo, sino comprensión básica, arrepentimiento sincero y un deseo real de servir a Jehová.

Respuesta 3:

Por eso, si una persona ya conoce a Jehová, lo ama de corazón, entiende las enseñanzas básicas, se ha arrepentido de sus pecados y quiere obedecerle, realmente está lista para bautizarse. No debería dejarse frenar por pensar que aún le falta saber demasiado.

  1. ¿Cuál es otra razón por la que algunos no se atreven a bautizarse?

Respuesta 1:

Otra razón es que se centran demasiado en el precio que tendrán que pagar. Saben que servir a Jehová implica cambios, renuncias y disciplina, y eso puede asustarlos. En vez de pensar en lo que ganarán, se concentran solo en lo que tendrán que dejar.

Respuesta 2:

A algunos les pasa como a la experiencia que menciona el artículo: saben lo que tienen que hacer para agradar a Dios, pero una parte de ellos todavía se siente atraída por la vida que llevan. Y otros tienen miedo de no poder estar a la altura de las normas de Jehová después de bautizarse.

Respuesta 3:

Ese temor puede ser real, pero no debería paralizarnos. Más bien, debería llevarnos a fortalecer nuestra relación con Jehová y a confiar en que él nos ayudará a vivir a la altura de nuestra dedicación. El bautismo no se da porque uno ya sea fuerte solo, sino porque quiere apoyarse en Dios.

  1. ¿Qué debemos tener en cuenta al pensar en bautizarnos? (Mateo 13:44-46).

Respuesta 1:

Debemos pensar no solo en el precio, sino también en el valor. Cuando una persona compra algo valioso, no se fija solo en lo que cuesta, sino en lo que gana. Con el bautismo pasa igual: sí, hay cambios que hacer, pero lo que obtenemos es muchísimo mayor.

Respuesta 2:

Lo que conseguimos es una buena amistad con Jehová. Y eso no tiene comparación. Jesús lo ilustró con ejemplos de personas que encontraron algo tan valioso, que estuvieron dispuestas a darlo todo por conseguirlo. Así deberíamos ver nosotros el privilegio de servir a Dios.

Respuesta 3:

Si nos centramos más en el valor que en el precio, el bautismo deja de parecernos una carga y empieza a verse como una oportunidad extraordinaria. No estamos perdiendo algo bueno; estamos ganando lo mejor que existe: la amistad de Jehová y la esperanza de vida eterna.

  1. ¿Qué nos puede ayudar a tener un corazón que sea receptivo?

Respuesta 1:

Puede ayudarnos examinar qué tipo de corazón tenemos. Jesús explicó que las semillas del mensaje del Reino no caen igual en todos. Algunas personas tienen un corazón dividido o endurecido, y eso les impide progresar, aunque en el fondo amen la verdad.

Respuesta 2:

La buena noticia es que nadie está condenado a seguir así. Si una persona siente que su corazón está dividido, no tiene por qué rendirse. Con la ayuda de Dios puede llegar a tener un corazón nuevo, uno que responda bien a la guía de Jehová y a la verdad bíblica.

Respuesta 3:

Por eso conviene pedirle a Jehová que nos ayude a ablandar el corazón. Si dejamos que él actúe en nosotros, la semilla del Reino puede crecer y dar fruto. Y eso hará mucho más fácil seguir progresando hacia el bautismo.

7, 8. ¿Por qué no progresan hacia el bautismo algunos jóvenes?

Respuesta 1:

Algunos jóvenes no progresan por la influencia de otras personas. A veces en la escuela o en su entorno se les anima a aceptar cualquier estilo de vida y cualquier moralidad, incluso las que van en contra de las normas de Jehová. Esa presión puede frenar mucho su progreso espiritual.

Respuesta 2:

También puede ocurrir que algunos padres Testigos no los impulsen tanto como deberían. Quizás se centran demasiado en los estudios, en el futuro trabajo o en otros objetivos, y no los animan con suficiente claridad a ponerse metas espirituales como el bautismo.

Respuesta 3:

Pero el joven no tiene por qué quedarse bloqueado por eso. Puede hablar con sus padres, expresarles su deseo de progresar y recordar que la edad no es una barrera para ser buen amigo de Jehová. Lo importante es tomar en serio la verdad y no dejar que otros decidan por uno.

  1. ¿Por qué retrasan algunos el bautismo?

Respuesta 1:

Algunos lo retrasan por presión de grupo. Por ejemplo, puede que un amigo o un familiar les pida que esperen para bautizarse juntos. Aunque bautizarse el mismo día que un ser querido puede ser algo bonito, no debería convertirse en motivo para aplazar una decisión tan importante.

Respuesta 2:

La dedicación es una promesa personal entre cada uno de nosotros y Jehová. No depende del ritmo espiritual de otros. Cada persona responderá individualmente ante Dios, así que no sería sabio retrasar el bautismo por quedar bien con alguien o por esperar compañía.

Respuesta 3:

En este asunto debemos actuar con convicción personal. Si ya cumplimos con los requisitos y estamos listos, no hay una razón de peso para posponerlo. No debemos dejar que otros, aunque tengan buenas intenciones, marquen el momento de nuestra dedicación a Jehová.

  1. ¿Por qué algunos no hacen todos los cambios necesarios para bautizarse?

Respuesta 1:

Porque creen que todavía tienen mucho tiempo. Piensan que pueden seguir como están ahora y hacer los cambios más adelante, cuando el fin esté más cerca. Pero esa forma de pensar no es sensata, porque Jesús dijo que hay que estar siempre preparados.

Respuesta 2:

El problema de aplazar cambios importantes es que el momento decisivo puede llegar antes de lo que uno imagina. Nadie sabe exactamente cuánto tiempo tiene ni cuándo vendrá el fin. Por eso no deberíamos vivir con la idea de que siempre habrá otra oportunidad.

Respuesta 3:

Además, cuanto más se pospone algo, más difícil puede volverse. Lo sabio no es dejar la obediencia para después, sino comenzar ahora a hacer todos los cambios necesarios para agradar a Jehová y progresar hacia el bautismo.

  1. Según Salmo 119:60, ¿qué sentimos por las normas de Jehová cuanto más lo conocemos?

Respuesta 1:

Cuanto más conocemos a Jehová, más amamos sus normas. Dejamos de verlas como restricciones pesadas y empezamos a verlas como una muestra de su amor y de su sabiduría. Entendemos que son para nuestro bien.

Respuesta 2:

Por eso, cuando uno de verdad llega a amar a Jehová, quiere obedecerle enseguida. No busca excusas ni retrasos. El amor hace que la obediencia sea más natural, más rápida y más sincera.

Respuesta 3:

Además, hay otra razón para no demorar la obediencia: no sabemos qué será de nuestra vida mañana. Así que, si ya sabemos lo que Jehová quiere de nosotros, lo mejor es actuar ahora y no dejar para después lo que ya entendemos que es correcto.

  1. ¿Qué aprendemos de la parábola de la viña?

Respuesta 1:

Aprendemos que, cuando Jesús nos llama, debemos responder enseguida. En la parábola, los hombres que empezaron a trabajar al final del día no eran perezosos; simplemente nadie los había contratado antes. En cuanto recibieron la llamada, fueron sin demora.

Respuesta 2:

Eso nos enseña que no deberíamos usar esa parábola para justificar retrasos. No significa que uno pueda dejar pasar el tiempo y luego responder tranquilamente al final. El punto es que, cuando llega la oportunidad, hay que aprovecharla en seguida.

Respuesta 3:

Hoy Jesús nos llama para ser sus seguidores y colaborar en la predicación. Así que, si ya estamos oyendo esa llamada y sabemos lo que Jehová espera de nosotros, debemos responder cuanto antes y seguir progresando hacia el bautismo.

  1. ¿Qué aprendemos de la esposa de Lot?

Respuesta 1:

Aprendemos que hacer cambios en el último momento puede ser mucho más difícil de lo que parece. La esposa de Lot sabía que la destrucción estaba muy cerca, pero su corazón seguía demasiado apegado a lo que dejaba atrás. Y eso acabó costándole carísimo.

Respuesta 2:

Ese ejemplo muestra que no basta con saber que el fin viene. Hace falta actuar. Una persona puede entender la urgencia del momento y, aun así, quedarse demasiado aferrada a ciertas cosas de su vida actual. Por eso hay que empezar a cambiar cuanto antes.

Respuesta 3:

También aprendemos que la puerta de la salvación no estará abierta para siempre. Llegará un momento en que Jehová la cerrará de manera definitiva. Así que no conviene jugar con el tiempo ni pensar que siempre habrá una oportunidad más para reaccionar.

  1. ¿Qué efecto debería tener en usted ver el cumplimiento de las profecías sobre el fin?

Respuesta 1:

Debería motivarnos a hacer los cambios necesarios para bautizarnos cuanto antes. Aunque algunas señales del fin no se estén cumpliendo justo donde vivimos, al ver cómo se cumplen en otras partes del mundo nuestra convicción debería hacerse más fuerte.

Respuesta 2:

Eso fue lo que ocurrió con los cristianos del siglo primero. Algunos vivían lejos de Jerusalén, así que no se verían afectados directamente por su destrucción. Pero ver cómo se cumplían las profecías fortalecía su confianza en que Jehová cumpliría todo lo demás que había prometido.

Respuesta 3:

Hoy pasa lo mismo. Ver el cumplimiento de las profecías no debería dejarnos fríos ni solo informados; debería impulsarnos a estar vigilantes, alertas y decididos a seguir dando pasos espirituales importantes, entre ellos el bautismo.

  1. ¿Con qué actitud debemos esperar el día de Jehová? (2 Pedro 3:10-13).

Respuesta 1:

Debemos esperarlo estando muy pendientes de él. No como algo lejano o teórico, sino como una realidad que de verdad afecta nuestra manera de vivir hoy. Tenerlo presente nos ayuda a mantener claras nuestras prioridades.

Respuesta 2:

Además, debemos desearlo intensamente. No solo aceptar que llegará, sino querer que llegue. Esa actitud demuestra que amamos el Reino de Dios y que deseamos profundamente que termine este sistema injusto y se cumplan las promesas de Jehová.

Respuesta 3:

Y mientras esperamos ese día, debemos esforzarnos por vivir de una manera santa y con verdadera devoción a Dios. Esa es la mejor forma de demostrar que no solo hablamos del fin, sino que realmente creemos que está cerca y queremos estar preparados.

  1. ¿Cuál es el mejor momento de progresar hacia el bautismo? (2 Corintios 6:1, 2; vea también las imágenes).

Respuesta 1:

El mejor momento es ahora. Ese es el mensaje claro del artículo. No mañana, no más adelante, no cuando las circunstancias sean ideales. Si ya entendemos la verdad y estamos avanzando, ahora es el momento especialmente favorable para seguir progresando.

Respuesta 2:

El ejemplo del eunuco etíope lo demuestra muy bien. En cuanto comprendió las buenas noticias y tuvo la oportunidad de bautizarse, no pospuso la decisión. No empezó a buscar excusas ni a pensar en más adelante. Preguntó enseguida qué impedía que se bautizara.

Respuesta 3:

Ese ejemplo nos enseña a no complicar innecesariamente las cosas. Si ya estamos en el camino correcto, lo sabio es seguir avanzando sin demora. El mejor momento de dar pasos hacia el bautismo no es cuando todo parezca perfecto, sino ahora.

  1. ¿De qué podemos estar seguros?

Respuesta 1:

Podemos estar seguros de que Jehová quiere ayudarnos a desarrollar una amistad fuerte con él. Si hay algo que nos está frenando, Jehová no se queda mirando desde lejos; quiere apoyarnos para que superemos ese temor, esa inquietud o esa influencia negativa.

Respuesta 2:

También podemos estar seguros de que, con su apoyo, podremos vencer cualquier obstáculo que nos esté impidiendo progresar. Jehová no pide que avancemos solos. Él nos da fuerzas, nos atrae hacia él y nos ayuda a seguir adelante.

Respuesta 3:

Y podemos estar seguros de que, cuando nos bauticemos, nos sentiremos muy felices al tener una buena conciencia ante Dios. Entonces “las cosas que quedan atrás” perderán importancia y podremos mirar con ilusión “las cosas por venir”, es decir, las promesas que Jehová cumple para quienes se dedican a él.

¿QUÉ RESPONDERÍA?

¿Por qué no se deciden algunos a bautizarse?

Respuesta 1:

Porque algunos tienen miedo. Temen no ser lo bastante buenos para Jehová o sienten temor a la oposición de otras personas. Ese miedo puede frenarlos aunque amen a Dios y quieran hacer su voluntad.

Respuesta 2:

Otros no se deciden porque piensan que todavía no saben suficiente o porque les preocupan demasiado los sacrificios y cambios que tendrán que hacer. Se concentran más en el precio que en el enorme valor de bautizarse.

Respuesta 3:

Y algunos jóvenes o estudiantes se frenan por la influencia de otras personas, por presión de grupo o porque su entorno no los impulsa suficientemente. En todos los casos, necesitan fortalecer su confianza en Jehová y su deseo de agradarle.

¿Por qué no sería sensato postergar el bautismo?

Respuesta 1:

Porque nadie sabe cuánto tiempo tiene. No sabemos qué pasará mañana ni cuándo vendrá el fin. Así que no es sabio pensar que más adelante será más fácil obedecer a Jehová o hacer los cambios necesarios.

Respuesta 2:

Además, posponer decisiones espirituales puede hacer que ciertos apegos se vuelvan más fuertes. El ejemplo de la esposa de Lot muestra que dejar los cambios para el último momento puede resultar mucho más difícil de lo que uno imaginaba.

Respuesta 3:

Y tampoco sería sensato porque Jehová y Jesús nos están llamando ahora. Igual que en la parábola de la viña, cuando llega el momento de responder, debemos hacerlo enseguida. El tiempo favorable para actuar es ahora, no después.

¿Cuál es el mejor momento de progresar hacia el bautismo?

Respuesta 1:

El mejor momento es ahora. Eso es exactamente lo que enseña el ejemplo del eunuco etíope. En cuanto entendió la verdad y se presentó la oportunidad, no pospuso la decisión.

Respuesta 2:

Ahora es el tiempo especialmente favorable porque Jehová está ayudando a las personas a acercarse a él hoy. No hace falta esperar a sentirse perfecto ni a que todas las circunstancias sean ideales para seguir avanzando espiritualmente.

Respuesta 3:

Además, actuar ahora trae paz y alegría. Cuando uno deja de aplazar el bautismo y sigue progresando con decisión, se acerca más a Jehová, fortalece su conciencia y empieza a mirar con ilusión las bendiciones que vienen por delante.

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