Capítulo 29: “Mi Dios es Jehová”
¿De qué maneras demostró valor Elías?
Comentario 1: Elías demostró valor al presentarse ante Acab para anunciarle la sequía. No estaba hablando con un rey que respetara a Jehová, sino con uno que había hecho más cosas malas que sus predecesores. Aun así, no dejó que el poder del rey ni el lujo del palacio lo intimidaran. Tenía muy presente que servía a Jehová, alguien muchísimo más importante que Acab. Su ejemplo nos enseña que el valor depende de en quién confiamos, no de lo poderosos que parezcan nuestros adversarios.
Comentario 2: También fue valiente al obedecer instrucciones que exigían mucha confianza. Durante la sequía se refugió en un valle inhóspito, donde dependería del agua de un arroyo y de la comida que le llevaran unos cuervos. Más adelante fue a ayudar a una viuda que vivía en Sidón, donde gobernaba el padre de Jezabel. Elías no demostró valor únicamente al hablar con personas poderosas. También lo demostró al seguir la dirección de Jehová cuando su propia seguridad y sustento dependían de confiar en él.
Comentario 3: En el monte Carmelo, Elías representó a Jehová frente a 450 profetas de Baal. Pero el capítulo también cuenta que después tuvo miedo y huyó de Jezabel. Eso nos ayuda a ver su valor de una manera realista: no era una persona incapaz de sentir temor. Cuando se desanimó profundamente, le expresó a Jehová lo que sentía y aceptó su ayuda. Con ese apoyo recuperó las fuerzas para seguir sirviendo. Ser valiente también implica dejar que Jehová nos ayude a levantarnos.
1. ¿Por qué fue muy apropiado que Dios usara cuervos para alimentar a Elías? (it “Cuervo” párr. 5). A
Comentario 1: Fue apropiado porque los cuervos suelen vivir en zonas despobladas, incluso en regiones montañosas y desérticas. Elías estaba escondido junto al valle de Kerit, así que el lugar encajaba con el ambiente en el que estas aves acostumbran vivir. El detalle nos ayuda a entender mejor la elección de Jehová. No significa que alimentar a Elías fuera algo que los cuervos hicieran por iniciativa propia; fue una provisión milagrosa, pero Jehová utilizó aves cuyas costumbres resultaban muy adecuadas para aquel entorno.
Comentario 2: Otro detalle interesante es que los cuervos acostumbran guardar los alimentos que les sobran. Pueden esconderlos en grietas de las rocas o enterrarlos debajo de hojas. Así que transportar y almacenar comida forma parte de su comportamiento habitual. Eso ayuda a comprender por qué fue tan apropiado que Jehová escogiera estas aves. Claro, que llevaran pan y carne a un profeta, dos veces al día, no se explica simplemente por esa costumbre. El relato muestra que estaban cumpliendo lo que Jehová había dispuesto.
1 Reyes 17:2-6 — Y Elías recibió este mensaje de Jehová: “Sal de aquí, dirígete hacia el este y escóndete junto al valle de Kerit, al este del Jordán. Beberás agua del arroyo, y yo les ordenaré a los cuervos que te lleven comida allí”. Él se fue inmediatamente y actuó de acuerdo con las palabras de Jehová. Se fue y se quedó junto al valle de Kerit, al este del Jordán. Los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne al atardecer, y él bebía agua del arroyo.
Comentario 3: El pasaje destaca que Jehová anunció cómo iba a alimentar a Elías y después cumplió su palabra. Los cuervos le llevaban comida por la mañana y al atardecer, mientras él bebía del arroyo. Elías, por su parte, obedeció sin demora. Me enseña que no necesitaba conocer todos los detalles de cómo funcionaría aquella provisión para actuar con fe. Nosotros no esperamos recibir alimento de esa manera milagrosa, pero sí podemos aprender de su disposición a confiar en Jehová y seguir sus instrucciones.
2. ¿Qué milagros hizo Elías? (it “Elías” núm. 1 párr. 11).
Comentario 1: Dos de los ocho milagros estuvieron relacionados con la lluvia: que dejara de llover y que, más adelante, terminara la sequía. La referencia explica que la lluvia volvió como respuesta a una oración. Estos milagros tenían un significado especial porque Baal supuestamente era quien traía las lluvias. Sin embargo, no pudo impedir la sequía ni ponerle fin. Así quedó demostrado que Elías representaba al Dios verdadero y que el poder no estaba en Baal ni tampoco en el propio profeta, sino en Jehová.
Comentario 2: Otros dos milagros beneficiaron a la viuda de Sarepta y a su hijo. Elías hizo que no se agotaran sus existencias de harina y aceite, y también resucitó al muchacho. Estos hechos muestran un aspecto muy tierno del relato. Jehová no solo utilizó a su profeta para denunciar la maldad de un rey o demostrar que Baal era falso. También lo utilizó para ayudar a una familia que sufría. Su poder podía atender necesidades tan personales como el alimento y la pérdida de un hijo.
Comentario 3: En tres ocasiones descendió fuego del cielo. Una fue en el monte Carmelo, en respuesta a la oración de Elías. Las otras dos afectaron a sendos capitanes del rey Ocozías y a los cincuenta hombres que acompañaban a cada uno. La referencia cuenta estas dos intervenciones por separado. Aunque solemos recordar sobre todo lo ocurrido en el Carmelo, la lista completa nos permite distinguir los diferentes episodios y ver que los milagros de Elías no se limitaron al periodo de la sequía.
3. En el enfrentamiento que hubo en el monte Carmelo, Elías ordenó que llenaran una gran zanja con agua. ¿De dónde pudo haber salido toda aquella agua en medio de la sequía? (ba 17 párr. 3). B
Comentario 1: El agua pudo haber salido del mar Mediterráneo, porque el monte Carmelo está junto a la costa. La sequía había causado una escasez muy grave, pero eso no impedía conseguir agua del mar. Es importante decir que esa es una explicación posible, no un dato que el relato confirme expresamente. La cercanía del mar permite comprender cómo podía conseguirse tanta agua.
1 Reyes 18:43 — Entonces le dijo a su ayudante: “Sube, por favor, y mira hacia el mar”. Así que subió, miró y le dijo: “No hay nada de nada”. Elías le dijo siete veces: “Vuelve y mira”.
Comentario 2: Este versículo aporta un detalle geográfico que ayuda a responder la pregunta: desde aquella zona el ayudante de Elías podía mirar hacia el mar. El escritor no introduce esa información para explicar de dónde salió el agua del sacrificio; la menciona al contar lo que ocurrió después. Sin embargo, el detalle encaja con la posibilidad de que se utilizara agua del Mediterráneo. Me parece una buena muestra de cómo el propio contexto bíblico puede aclarar una dificultad sin que tengamos que inventar una explicación.
Comentario 3: La referencia explica que, en este caso, la falta de una aclaración puede añadir credibilidad al relato. El escritor reconoce tanto la gravedad de la sequía como la abundancia de agua utilizada en el altar, sin detenerse a resolver la aparente dificultad. Para los israelitas, la ubicación del Carmelo junto al mar era conocida. Esto me enseña a no confundir un dato que la Biblia no explica con una contradicción. A veces basta con conocer mejor la geografía y leer con atención el contexto.
4. ¿Qué representaba la prenda oficial de Elías, y por qué se la puso a Eliseo sobre los hombros? (w14 1/2 12 párr. 3).
Comentario 1: La prenda oficial representaba la comisión especial que Elías había recibido de Jehová. La referencia explica que probablemente era una especie de capa de piel de oveja o de cabra. Por eso, ponerla sobre los hombros de Eliseo no fue simplemente prestarle una pieza de ropa. Fue un acto lleno de significado que señalaba su nombramiento como sucesor. Lo importante no era el material de la prenda, sino la responsabilidad de servicio a Jehová que representaba y que Eliseo iba a asumir.
1 Reyes 19:19 — Así que Elías se fue de allí y encontró a Eliseo hijo de Safat, que estaba arando la tierra. Tenía 12 pares de toros delante y él iba con el último par. Elías se le acercó y le echó encima su prenda de vestir oficial.
Comentario 2: El relato muestra que Elías fue a buscar a Eliseo y llevó a cabo el gesto que indicaba su nombramiento. Jehová le había dicho que lo ungiera como profeta para ocupar su lugar, y él actuó de acuerdo con esa instrucción. La referencia destaca que lo hizo de buena gana. Me enseña que confiar en Jehová incluye aceptar sus decisiones sobre quién desempeñará una responsabilidad. Elías no trató su comisión como algo de su propiedad, sino como un servicio que estaba bajo la dirección de Dios.
Comentario 3: Me llama la atención que la referencia no afirma saber si Elías llegó a sentirse inseguro ante la perspectiva de ser reemplazado. Reconoce que tenía sentimientos como los nuestros, pero centra la atención en lo que hizo: obedeció y confió en Jehová. Eso es muy práctico. Al compartir una responsabilidad, quizá tengamos que ajustar nuestros sentimientos. Lo importante es que no dejemos que estos nos impidan colaborar de buena gana y ayudar a quien recibe la oportunidad de servir de una manera nueva.
Pensando en la manera en la que Jehová trató a Elías, ¿qué podemos hacer para que a los hermanos les sea más fácil abrirse con nosotros cuando estén desanimados? (1 Rey. 19:1-18). C
1 Reyes 19:1-18 — Entonces Acab le contó a Jezabel todo lo que Elías había hecho y cómo había matado a espada a todos los profetas. Así que Jezabel mandó un mensajero a decirle a Elías: “¡Que los dioses me castiguen severamente si no hago que mañana a esta hora tú acabes igual que cada uno de ellos!”. A él le dio tanto miedo que salió huyendo por su vida. Llegó a Beer-Seba, que pertenece a Judá, y dejó allí a su ayudante. Se adentró en el desierto y caminó durante un día hasta que llegó a una retama y se sentó debajo de ella. Pidió la muerte diciendo: “¡Basta ya! Ay, Jehová, quítame la vida, porque no soy mejor que mis antepasados”. Entonces se acostó y se quedó dormido debajo de la retama. Pero, de repente, un ángel lo tocó y le dijo: “Levántate y come algo”. Cuando él miró, vio junto a su cabeza un pan redondo sobre piedras calentadas y una jarra de agua. Comió y bebió, y volvió a recostarse. Más tarde, el ángel de Jehová volvió por segunda vez, lo tocó y le dijo: “Levántate, come. Si no, el viaje va a ser demasiado para ti”. Así que se levantó, comió y bebió. Aquella comida le dio fuerzas para caminar 40 días y 40 noches hasta Horeb, la montaña del Dios verdadero. Allí entró en una cueva y pasó la noche. De pronto, escuchó estas palabras de Jehová: “¿Qué haces aquí, Elías?”. Él respondió: “He demostrado devoción absoluta por Jehová, el Dios de los ejércitos. El pueblo de Israel ha abandonado tu pacto, ha demolido tus altares, ha matado a tus profetas a espada, y yo soy el único que queda. Y ahora quieren quitarme la vida a mí”. Pero Dios dijo: “Sal y ponte en la montaña delante de Jehová”. Y resultó que Jehová estaba pasando por allí. Y un viento fuerte y arrasador partía las montañas y destrozaba los peñascos delante de Jehová, pero Jehová no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto, pero Jehová no estaba en el terremoto. Después del terremoto hubo fuego, pero Jehová no estaba en el fuego. Y después del fuego se oyó una voz calmada y baja. Tan pronto como Elías la oyó, se cubrió la cara con su prenda de vestir oficial, salió y se paró a la entrada de la cueva. Entonces la voz le preguntó: “¿Qué haces aquí, Elías?”. Él respondió: “He demostrado devoción absoluta por Jehová, el Dios de los ejércitos. El pueblo de Israel ha abandonado tu pacto, ha demolido tus altares, ha matado a tus profetas a espada, y yo soy el único que queda. Y ahora quieren quitarme la vida a mí”. Jehová le dijo: “Regresa y ve al desierto de Damasco. Cuando llegues, unge a Hazael como rey de Siria. Unge a Jehú, nieto de Nimsí, como rey de Israel. Y a Eliseo hijo de Safat de Abel-Meholá úngelo como profeta para que ocupe tu lugar. Al que escape de la espada de Hazael lo matará Jehú; y al que escape de la espada de Jehú lo matará Eliseo. En Israel aún me quedan 7.000 que no se han arrodillado ante Baal ni lo han besado”.
Comentario 1: Jehová permitió que Elías explicara cómo se sentía, incluso cuando repitió sus preocupaciones. No lo trató como si ya no mereciera atención por haber expresado antes lo mismo. Podemos imitarlo escuchando con paciencia, sin apresurarnos a interrumpir o a dar una solución. Si un hermano vuelve a hablarnos de algo que le duele, quizá todavía necesite sentirse comprendido. Mostrarle que tenemos tiempo para escucharlo puede facilitar que se abra, en vez de hacerle pensar que sus sentimientos son una molestia.
Comentario 2: Antes de que Elías continuara su viaje, Jehová atendió sus necesidades físicas mediante un ángel. Le proporcionó alimento y permitió que descansara. Eso me recuerda que una persona desanimada no siempre necesita empezar por una conversación larga. Tal vez podamos ofrecerle una comida o un rato de compañía tranquila. La ilustración del hermano que comparte un desayuno con el joven desanimado transmite esa idea. Un gesto práctico de cariño puede crear un ambiente en el que a la persona le resulte más fácil hablar.
Comentario 3: Elías estaba convencido de que se había quedado solo, pero Jehová le hizo saber que todavía había siete mil israelitas que no habían adorado a Baal. Así lo ayudó a ver que su impresión no reflejaba toda la realidad. Podemos imitar ese equilibrio: tomar en serio el dolor de un hermano sin reforzar conclusiones negativas sobre su valor o su situación. Después de escucharlo, podemos recordarle con cariño que cuenta con apoyo y ayudarlo a reconocer razones concretas para no sentirse solo.
Elías compartió sus responsabilidades con Eliseo de buena gana. ¿Cómo podemos imitar su actitud al capacitar a otros y delegar tareas?
Comentario 1: Podemos empezar por ver la capacitación como una manera de apoyar la obra de Jehová, no como una amenaza a nuestro lugar en ella. Elías aceptó que Eliseo llegaría a ocupar su puesto y colaboró con esa decisión. Si nosotros hemos aprendido a hacer una tarea, lo valioso no es que siempre dependa de nosotros, sino que otros también puedan realizarla bien. Esa manera de pensar nos ayuda a compartir lo que sabemos con generosidad y a alegrarnos cuando alguien más recibe responsabilidades.
Comentario 2: El capítulo dice que Elías y Eliseo siguieron sirviendo juntos, y que el más joven ayudó a su compañero y aprendió mucho de él. Podemos imitar ese método incluyendo a otros en las tareas que hacemos. Además de explicarles los pasos, podemos permitirles observar cómo trabajamos y después darles oportunidades de participar. La capacitación no consiste únicamente en transmitir instrucciones. También requiere tiempo compartido, durante el cual la otra persona puede hacer preguntas, adquirir experiencia y aprender de nuestro ejemplo.
Comentario 3: Delegar de buena gana implica estar dispuestos a que la otra persona avance y asuma responsabilidades reales. Elías no solo recibió a Eliseo como ayudante; también lo preparó para continuar la labor de profeta. Podemos preguntarnos si estamos enseñando a alguien a realizar una tarea o si únicamente le dejamos las partes más sencillas sin ayudarlo a progresar. Su ejemplo nos anima a capacitar pensando en el futuro, con el deseo de que el servicio siga adelante aunque nosotros ya no desempeñemos la misma función.
¿De qué otras maneras puede usted copiar el ejemplo de valor de Elías?
Comentario 1: Puedo imitarlo cuando siento temor de hablar de mis creencias con alguien que parece muy seguro de sí mismo o que tiene autoridad. Elías recordaba que, aunque estaba delante de Acab, en realidad servía a Jehová. Pensar en eso puede ayudarme a mantener la calma y expresarme con respeto, sin ocultar mis convicciones por miedo a la reacción de la otra persona. No se trata de adoptar un tono desafiante, sino de dar más importancia a la aprobación de Jehová que a la humana.
Comentario 2: Otra manera es no medir lo correcto por la cantidad de personas que lo apoyan. En el monte Carmelo, Elías se enfrentó a 450 profetas de Baal, pero eso no hacía verdadera la adoración que ellos promovían. Cuando las personas que me rodean no comparten mis convicciones, puedo recordar que Elías basó su postura en su lealtad a Jehová. Eso me anima a mantenerme firme sin necesitar la aprobación de la mayoría y sin tratar con desprecio a quienes piensan de manera diferente.
Comentario 3: También puedo copiar su ejemplo siendo sincero con Jehová cuando me siento débil. Elías no escondió su angustia ni fingió tener fuerzas que ya no tenía. Le contó a Jehová lo que le pasaba y recibió ayuda para continuar. Si alguna vez me falta valor, no tengo por qué concluir que ya no puedo serle útil. Puedo expresarle mis preocupaciones en oración y aceptar el apoyo de otros. El relato me recuerda que es posible recuperar el ánimo después de un momento muy difícil.
¿Qué me enseña este relato sobre Jehová?
Comentario 1: Me enseña que Jehová es el Dios verdadero y que ningún dios falso puede compararse con él. Baal supuestamente traía las lluvias, pero no pudo impedir la sequía que Jehová anunció mediante Elías. Y en el monte Carmelo quedó demostrado quién merecía la adoración del pueblo. Esto fortalece mi confianza porque Elías no estaba defendiendo una creencia sin fundamento. Servía al Dios que podía actuar y cumplir su palabra, aunque quienes promovían la adoración falsa parecieran tener mucha influencia.
Comentario 2: Veo que Jehová presta atención a las necesidades concretas de sus siervos. Durante la sequía alimentó a Elías mediante cuervos; cuando estaba agotado, le proporcionó alimento y descanso; y cuando necesitó apoyo, le dio un compañero. No lo ayudó siempre de la misma manera. Eso me permite apreciar que su cuidado no fue distante ni impersonal. El relato no nos promete recibir esas mismas provisiones milagrosas, pero sí revela que Jehová conocía bien la situación de su siervo y se interesaba por él.
Comentario 3: Me conmueve la paciencia con la que Jehová trató a Elías cuando este se sintió fracasado. El profeta pensaba que ya no servía para nada, pero Jehová siguió valorándolo y le mostró que todavía podía ser útil. No redujo toda su vida de servicio a aquel momento de miedo. Esto me enseña que Jehová comprende las limitaciones de quienes lo aman. Cuando nos sentimos desanimados, recordar su trato con Elías puede ayudarnos a acercarnos a él con confianza, en lugar de alejarnos por vergüenza.
¿Cómo se relaciona este relato con el propósito de Jehová y el tema principal de la Biblia?
Comentario 1: El relato se relaciona con la santificación del nombre de Jehová. La cuestión en el monte Carmelo no era quién tenía más seguidores ni qué profeta parecía más impresionante, sino quién era el Dios verdadero. Al actuar mediante Elías, Jehová dejó clara la falsedad de la adoración a Baal. Incluso el nombre de Elías, que significa “mi Dios es Jehová”, armonizaba con su labor. Su vida nos ayuda a ver la importancia de honrar el nombre de Jehová y reconocer que solo él merece nuestra adoración.
Comentario 2: También destaca el derecho de Jehová a dirigir a su pueblo. Acab había dejado sus mandamientos y promovía la adoración falsa, pero su posición como rey no lo colocaba por encima de Dios. Elías tuvo el valor de señalar que el daño a Israel procedía de esa desobediencia. El relato nos ayuda a distinguir entre el poder que una persona pueda tener y la autoridad de Jehová. Servir al Dios verdadero implica reconocer sus normas, aunque otros intenten apartarnos de ellas.
Comentario 3: La oposición de Acab y Jezabel no consiguió acabar con la adoración verdadera. Aunque Elías llegó a pensar que estaba solo, Jehová le reveló que todavía había siete mil israelitas que no habían adorado a Baal. Además, dispuso que Eliseo continuara la labor profética. Esto muestra que el cumplimiento de lo que Jehová se propone no depende de las fuerzas de un solo siervo. Elías tenía un papel importante, pero Jehová veía el cuadro completo y estaba dirigiendo las cosas más allá de lo que él podía percibir.
¿Qué me gustaría preguntarle a Elías cuando resucite?
Comentario 1: Me gustaría preguntarle qué lo ayudó a mantener la confianza en Jehová durante el viaje a Samaria, antes de presentarse ante Acab. El capítulo explica que recordaba a quién servía, pero sería muy interesante escucharlo contar cómo mantuvo presente esa realidad mientras se acercaba al palacio. No sabemos todos los pensamientos que tuvo durante aquel recorrido. Precisamente por eso, me gustaría conocer su propia experiencia y entender mejor cómo se preparó para transmitir un mensaje tan difícil a un rey tan malvado.
Comentario 2: Yo le preguntaría qué aspecto de la ayuda de Jehová recuerda con más cariño de aquel periodo en el que estuvo tan desanimado. Recibió alimento, descanso, oportunidades de expresar sus sentimientos y la seguridad de que no estaba solo. Me gustaría saber cómo vivió esa recuperación y qué significó para él comprobar que Jehová seguía confiándole trabajo. No podemos responder en su nombre, pero el relato ya nos permite apreciar cuánto cuidado recibió cuando sentía que había llegado al límite de sus fuerzas.
Comentario 3: Me gustaría preguntarle cómo fue enseñar a Eliseo y servir a su lado. El capítulo dice que Eliseo aprendió mucho de él, pero no cuenta todas las conversaciones ni las experiencias que compartieron. Sería bonito escuchar qué recuerdos conservaba Elías de aquellos años y cómo vio progresar a su compañero. Esa pregunta me hace valorar la capacitación que podemos dar y recibir ahora. Compartir lo que hemos aprendido puede fortalecer a otros y ayudarlos a continuar una labor que para nosotros también es muy valiosa.
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