Texto diario JW del Miércoles 4 de Marzo de 2026 

Texto diario JW de hoy Miércoles 4 de Marzo

El texto Bíblico es Romanos 2:4, que dice:

En su bondad Dios está tratando de llevarte hacia el arrepentimiento

El texto diario para hoy es el siguiente: 

Saulo de Tarso persiguió de manera cruel y despiadada a los seguidores de Cristo. Así que, de seguro, a la mayoría de ellos les parecía imposible que cambiara. Pero Jesús no tenía esa visión tan limitada. Tanto él como su Padre se fijaron en las buenas cualidades de Saulo. Jesús dijo: “Este hombre es un instrumento escogido por mí” (Hech. 9:15). Incluso usó un milagro para ayudarlo a arrepentirse (Hech. 7:58-8:3; 9:1-9, 17-20). Tiempo después, cuando Saulo se hizo cristiano y era conocido como el apóstol Pablo, muchas veces dio gracias por la bondad y la misericordia con la que Jehová y Jesús lo habían tratado (1 Tim. 1:12-15). En cierta ocasión, Pablo se enteró de que se había armado un escándalo porque había un problema de inmoralidad sexual en la congregación de Corinto. ¿Cómo manejó el problema? Lo que hizo nos enseña mucho sobre el amor y la disciplina de Jehová, y sobre la importancia de mostrar misericordia.

Y se basa en La Atalaya de Agosto de 2024 con el tema: “Jehová quiere que todos se arrepientan». 

Pocas personas han tenido que arrepentirse de tantas cosas como Saulo de Tarso. Persiguió de manera cruel y despiadada a los seguidores de Cristo. Así que, de seguro, a la mayoría de ellos les parecía imposible que cambiara. Pero Jesús no tenía esa visión tan limitada. Tanto él como su Padre se fijaron en las buenas cualidades de Saulo. Jesús dijo: “Este hombre es un instrumento escogido por mí” (Hech. 9:15). Incluso usó un milagro para ayudarlo a arrepentirse (Hech. 7:58-8:3; 9:1-9, 17-20). Tiempo después, cuando Saulo se hizo cristiano y era conocido como el apóstol Pablo, muchas veces dio gracias por la bondad y la misericordia con la que Jehová y Jesús lo habían tratado (lea 1 Timoteo 1:12-15). Lleno de agradecimiento, enseñó: “En su bondad Dios está tratando de llevarte hacia el arrepentimiento”

En cierta ocasión, Pablo se enteró de que se había armado un escándalo porque había un problema de inmoralidad sexual en la congregación de Corinto. ¿Cómo manejó el problema? Lo que hizo nos enseña mucho sobre el amor y la disciplina de Jehová, y sobre la importancia de mostrar misericordia. Analizaremos en detalle el relato en el siguiente artículo.

Ahora pasamos a nuestro análisis personal para el texto diario de hoy: 

La idea principal es que Jehová no usa la bondad para “pasar por alto” el pecado, sino para movernos a cambiar. Su paciencia, su misericordia y su manera de tratarnos con dignidad no son debilidad: son una invitación amorosa a arrepentirnos y volver a él.

El ejemplo de Saulo de Tarso lo deja clarísimo. Saulo persiguió de forma cruel a los cristianos, y para muchos parecía imposible que cambiara. Pero Jesús no tuvo una visión limitada. Él y su Padre vieron algo más: buenas cualidades en Saulo y un potencial de servicio. Por eso Jesús dijo: “Este hombre es un instrumento escogido por mí” (Hechos 9:15). Incluso usó un milagro para detenerlo, hacerlo reflexionar y ayudarlo a arrepentirse (Hechos 7:58–8:3; 9:1-9, 17-20). El resultado fue un cambio radical: Saulo llegó a ser Pablo, y durante su vida dio muchas gracias por la bondad y la misericordia que Jehová y Jesús le mostraron (Primera a Timoteo 1:12-15).

Luego el texto menciona otro caso: el problema de inmoralidad sexual en Corinto. Pablo tuvo que manejar disciplina, y eso nos enseña algo equilibrado: la disciplina bíblica no es crueldad, y la misericordia no es permisividad. Jehová combina ambas: amor que corrige y misericordia que busca recuperar.

¿Cómo podemos aplicar el texto diario de hoy?

Primera: si Jehová te está corrigiendo —por conciencia, por un consejo bíblico, por una lectura que te toca— no lo veas como ataque. Velo como Romanos 2:4: bondad que te quiere salvar. Haz un paso concreto de arrepentimiento hoy: identifica lo que hay que cambiar, ora pidiendo perdón, y establece una medida práctica para no repetirlo.

Segunda: cambia tu manera de mirar a los demás. Si alguien te parece “imposible”, recuerda a Saulo. En vez de etiquetar, piensa: “Jehová puede ver cualidades que yo no veo”. Eso te hará más paciente en la predicación y más misericordioso en la congregación.

Tercera (muy práctica): aprende el equilibrio “verdad con misericordia”. Si tienes que corregir o aconsejar a alguien (un hijo, pareja, hermano), imita a Jehová: habla claro, pero con el objetivo de ayudar a volver, no de humillar. Una frase útil es: “Te lo digo porque te quiero y quiero verte bien con Jehová”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *