Pastores que de verdad pastorean a las ovejas
1, 2. a) ¿Cómo nos ayudan los ancianos?
Jeremías 3:15 — Y les daré pastores que actúen de acuerdo con mi voluntad, y ellos los alimentarán con conocimiento y entendimiento.
Respuesta 1: Los ancianos nos ayudan dándonos alimento espiritual que responde a nuestras necesidades. Como indica este pasaje, para hacerlo necesitan conocimiento y entendimiento. No se trata simplemente de decirnos qué hacer, sino de comprender nuestra situación y usar la Biblia con cariño. Así pueden orientarnos cuando nos estamos desviando, fortalecernos cuando nos sentimos débiles y ayudarnos a seguir cerca de Jehová.
Respuesta 2: Una ayuda muy valiosa es el consejo oportuno. A veces un anciano ve que estamos tomando un rumbo que podría perjudicarnos y se acerca para razonar con nosotros usando la Biblia. Aunque recibir un consejo no siempre sea fácil, podemos recordar que ese interés es una muestra de cariño. Su deseo es proteger nuestra amistad con Jehová, no hacernos sentir mal.
Respuesta 3: También nos consuelan en momentos especialmente dolorosos, como cuando perdemos a alguien querido. Y si nos sentimos indignos, pueden recordarnos cuánto nos quiere Jehová. Esa atención resulta muy valiosa porque no todas las dificultades se ven desde fuera. Saber que un anciano se interesa por nuestros sentimientos puede ayudarnos a aceptar el apoyo espiritual que necesitamos en esos momentos.
Respuesta 4: La experiencia de María destaca que las visitas de pastoreo permiten a los ancianos conocernos mejor y descubrir cómo ayudarnos. Ella percibe que de verdad desean comprenderla. Eso nos enseña que el pastoreo no consiste solo en transmitir información bíblica. También implica cultivar una relación de confianza, para que el hermano se sienta querido y pueda expresar con tranquilidad lo que le preocupa.
1, 2. b) ¿Qué ha hecho Jehová para que recibamos el apoyo espiritual que necesitamos? (Mira también el recuadro “ El pastor en tiempos bíblicos”).
Jeremías 23:4 — Y pondré sobre ellas pastores que de verdad las pastoreen. Ya no tendrán miedo ni terror, y no faltará ninguna”, afirma Jehová.
Respuesta 1: Jehová prometió que su pueblo tendría pastores que lo cuidaran de verdad. Eso demuestra que conoce nuestras necesidades y no es indiferente a nuestros temores. El apoyo espiritual que recibimos mediante los ancianos forma parte de su cuidado amoroso. Por eso, cuando nos ofrecen ayuda, podemos verla como una oportunidad de beneficiarnos de una provisión que Jehová ha hecho pensando en nosotros.
Respuesta 2: Jehová cumplió su promesa de la mejor manera al enviar a Jesús a la Tierra. Él mostró cómo debe tratarse a las ovejas de Dios: con amor, comprensión y disposición a sacrificarse por ellas. De modo que Jehová no solo prometió apoyo, sino que nos dio en su Hijo el modelo perfecto de pastor. Los ancianos pueden fijarse en ese modelo al atendernos.
Respuesta 3: Después, Jesús se encargó de nombrar ancianos para pastorear a la congregación cristiana. Así, el cuidado de las ovejas no terminó cuando él dejó la Tierra. Jehová hizo posible que sus siervos siguieran recibiendo enseñanza, orientación y consuelo. Pensar en esa continuidad nos ayuda a valorar la labor de los hermanos que hoy dedican tiempo y esfuerzo a atender espiritualmente a la congregación.
Respuesta 4: Jehová dejó claro qué clase de pastores quería para su pueblo: hombres que actuaran de acuerdo con su voluntad y cuidaran a las ovejas con conocimiento y entendimiento. Por tanto, no basta con ocupar una responsabilidad. Lo importante es atender a los hermanos como Jehová desea. Esa intención amorosa que hay detrás del pastoreo nos da confianza para acercarnos a los ancianos cuando necesitamos apoyo.
3. ¿Por qué podía decir Jesús “Yo soy el pastor excelente”? (Juan 10:11, 14).
Juan 10:11,14 — Yo soy el pastor excelente, y el pastor excelente entrega su vida por las ovejas. Yo soy el pastor excelente. Conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a mí,
Respuesta 1: Jesús podía decirlo porque su amor por las ovejas lo llevó a entregar la vida por ellas. No se limitó a expresar cariño: estuvo dispuesto a hacer el mayor sacrificio. Eso nos ayuda a comprender cuánto valemos para él. Y a los ancianos les enseña que el buen pastoreo se demuestra con acciones y con la disposición a anteponer las necesidades de los hermanos.
Respuesta 2: Otra razón es que Jesús conocía las necesidades individuales de sus ovejas. No veía a sus discípulos simplemente como un grupo al que había que enseñar. Se interesaba por cada uno y sabía cómo ofrecerle alivio. Ese es un aspecto importante de su ejemplo: cuanto mejor conocen los ancianos a los hermanos, más fácil les resulta dar una ayuda que encaje con sus circunstancias.
Respuesta 3: Jesús era un pastor excelente porque su manera de tratar a las personas les proporcionaba alivio. Su carácter apacible y humilde hacía que quienes estaban sobrecargados pudieran acercarse a él. Por eso, un anciano que lo imita procura que sus conversaciones y consejos ayuden al hermano, en lugar de aumentar su carga. Tan importante como lo que dice es el cariño con que lo dice.
Respuesta 4: Los discípulos llegaron a conocer a Jesús y a confiar en él. Esa confianza estaba relacionada con el amor y la atención que recibían de su parte. Un buen pastor no solo necesita conocer a las ovejas; también debe permitir que ellas lo conozcan y se sientan cómodas a su lado. Su ejemplo muestra que la cercanía y el trato cariñoso son fundamentales para cuidar bien de otros.
4, 5. a) ¿Por qué podían esperar Marta y María que Jesús las ayudara?
Juan 11:5 — Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.
Respuesta 1: Podían esperar su ayuda porque Jesús las amaba, y ellas tenían una amistad estrecha con él. El relato deja claro que su cariño abarcaba a los tres hermanos. Por eso, después de la muerte de Lázaro, tenían motivos para esperar su consuelo. Esta relación nos enseña que el amor demostrado de antemano hace más fácil aceptar ayuda cuando llega un momento de dolor.
Respuesta 2: Jesús solía quedarse en su casa, así que conocía bien a Marta, María y Lázaro. Su relación no comenzó cuando surgió la tragedia; ya había cercanía y amistad. Algo parecido sucede cuando los ancianos se interesan habitualmente por los hermanos. Al presentarse una dificultad seria, esa confianza previa puede facilitar que la persona hable de sus sentimientos y reciba el apoyo espiritual que necesita.
Respuesta 3: Aunque Marta y María estaban decepcionadas porque Jesús no había impedido la muerte de Lázaro, podían seguir esperando su consuelo. Su dolor no borraba la amistad que tenían con él. Esto nos recuerda que una persona puede sentirse muy triste y expresar su decepción, y aun así necesitar y desear ayuda espiritual. El buen pastor procura comprender esos sentimientos y acercarse con cariño.
Respuesta 4: Ellas sabían que Jesús no era alguien distante, sino un amigo que las conocía y las quería. El párrafo aplica esa idea a los ancianos: cuando son buenos amigos de los hermanos, pueden ayudarlos más fácilmente. Por eso vale la pena cultivar la amistad en circunstancias cotidianas. La confianza que se desarrolla así resulta especialmente valiosa cuando alguien necesita consuelo o fortaleza espiritual.
4, 5. b) ¿Qué estuvo dispuesto a hacer Jesús para ayudarlas?
Juan 11:8 — Pero los discípulos le dijeron: “Rabí, hace poco los de Judea querían apedrearte, ¿y piensas ir allí de nuevo?”.
Respuesta 1: Jesús estuvo dispuesto a volver a una región donde habían intentado matarlo. Los discípulos le recordaron el peligro, así que no era un viaje sin riesgos. Aun así, decidió ir para ayudar a sus amigos. Su ejemplo muestra que el cariño de un pastor no debe quedarse en buenas intenciones: lo impulsa a actuar incluso cuando ayudar supone un sacrificio personal.
Respuesta 2: El viaje a Betania debió tomarle unos dos días. Jesús estuvo dispuesto a dedicar ese tiempo y a hacer el esfuerzo necesario para estar con Marta y María. Eso nos enseña que atender a alguien a veces exige más que una conversación rápida. Los ancianos imitan su ejemplo cuando hacen espacio para los hermanos y dan importancia a sus necesidades, aunque ayudarlos requiera tiempo.
Respuesta 3: Lo que destaca es que Jesús convirtió su amor en ayuda concreta. Quería mucho a aquella familia y decidió acercarse en un momento especialmente doloroso, pese a las dificultades del viaje. Para los pastores espirituales, la lección es clara: sentir preocupación por alguien debe llevar a buscar la manera de apoyarlo. El interés sincero se hace visible cuando uno está dispuesto a actuar.
Respuesta 4: Jesús aceptó tanto el esfuerzo del trayecto como el peligro de regresar a aquella región. No dejó que esas dificultades le hicieran perder de vista el dolor de sus amigos. El párrafo destaca así el espíritu de sacrificio del buen pastor. También nos ayuda a valorar lo que hacen los ancianos, porque detrás de su apoyo puede haber tiempo y esfuerzos personales que nosotros no vemos.
6. ¿Cómo consoló Jesús a Marta?
Juan 11:23 — Jesús le dijo: “Tu hermano se levantará”.
Respuesta 1: Jesús consoló a Marta dándole una esperanza concreta: la muerte de su hermano no sería definitiva. Con bondad, la ayudó a mirar hacia el futuro, en vez de seguir pensando solo en lo que podría haberse evitado. Los ancianos pueden imitarlo dirigiendo la atención a las promesas de Jehová. Así ofrecen un consuelo que no depende únicamente de palabras humanas, sino de una esperanza segura.
Respuesta 2: Marta expresó lo que sentía, y Jesús escuchó con interés. Aunque él sabía que podía resucitar a Lázaro, no trató el dolor de ella como algo sin importancia. Esa paciencia es parte del verdadero consuelo. Cuando alguien está de duelo, necesita poder hablar de su pérdida. Los ancianos ayudan mucho si escuchan con calma antes de intentar fortalecerlo con las promesas de Jehová.
Respuesta 3: Jesús también fortaleció la fe de Marta al recordarle que Dios le había dado poder sobre la muerte. No solo le habló de un futuro mejor; le ayudó a confiar en la base de esa esperanza. De manera parecida, los ancianos pueden explicar por qué las promesas de Jehová merecen nuestra confianza. Esa ayuda puede sostenernos incluso cuando el dolor todavía es muy intenso.
Respuesta 4: Me llama la atención que Jesús combinó bondad, escucha y enseñanza. No se limitó a darle una explicación a Marta ni tampoco se quedó solo en escucharla. Atendió sus sentimientos y fortaleció su fe. Esa combinación es muy útil en el pastoreo: comprender a la persona permite hablarle con tacto, y usar las promesas de Jehová le da razones para seguir adelante con esperanza.
7. ¿Cómo reaccionó Jesús al ver llorando a los familiares y amigos de Lázaro? (Mira también la imagen).
Juan 11:33,35 — Jesús, al verla llorando a ella y también a los judíos que la acompañaban, se conmovió en lo más profundo de su ser y se sintió angustiado. A Jesús se le saltaron las lágrimas.
Respuesta 1: Jesús se sintió profundamente afectado por el dolor de María y de quienes la acompañaban, y terminó llorando. No observó la tristeza de los demás desde la distancia; la compartió. Esa reacción nos muestra que un buen pastor necesita empatía. Para consolar no basta con comprender los hechos: también hay que interesarse de verdad por lo que la persona está sintiendo.
Respuesta 2: Aunque Jesús iba a resucitar a Lázaro, se conmovió al ver sufrir a sus familiares y amigos. Saber que había una solución no le impidió compartir su dolor. Esta es una lección muy útil: tener confianza en la resurrección no significa que una pérdida deje de doler. Los ancianos imitan a Jesús cuando respetan esa tristeza y acompañan con ternura a quienes están de duelo.
Respuesta 3: Las lágrimas de Jesús hicieron que quienes estaban presentes percibieran cuánto quería a Lázaro. Su reacción comunicó un cariño que todos pudieron reconocer. De modo parecido, la empatía de un anciano ayuda al hermano a sentir que no está recibiendo una atención fría o rutinaria. Cuando ve que su dolor importa, puede sentirse más acompañado y encontrar más fácil aceptar el consuelo espiritual.
Respuesta 4: La imagen nos ayuda a fijarnos en Jesús compartiendo la tristeza de Marta, María y las demás personas. No aparece ajeno al sufrimiento que lo rodea. Eso resume muy bien la lección del párrafo: el buen pastor procura ponerse en el lugar de sus hermanos. Antes de pensar qué decir, puede preguntarse cómo se sentiría él en esas circunstancias y qué clase de trato necesitaría.
8. ¿Cómo se aseguró Jesús de que sus ovejas siguieran bien atendidas después de que él regresara al cielo?
1 Pedro 5:1-2 — Por lo tanto, yo que también soy anciano, testigo de los sufrimientos del Cristo y uno de los que también recibirá la gloria que se va a revelar, les hago esta súplica a los ancianos que hay entre ustedes: pastoreen el rebaño de Dios que está a su cuidado, sirviendo de superintendentes; no lo hagan por obligación, sino de buena gana ante Dios; tampoco lo hagan por amor a ganancias deshonestas, sino con empeño,
Respuesta 1: Jesús confió a sus apóstoles la responsabilidad de cuidar el rebaño. Pedro tomó muy en serio ese encargo y después animó a otros ancianos a continuar esa labor. Así, las ovejas siguieron recibiendo atención. El pasaje también muestra que ese cuidado debe prestarse con buena disposición, no simplemente por cumplir una obligación.
Respuesta 2: Después de resucitar, Jesús encargó a Pedro, y por extensión a los demás apóstoles, que alimentaran y pastorearan a sus ovejas. De esa manera, tomó medidas para que el rebaño no quedara desatendido cuando él regresara al cielo. Eso nos ayuda a entender que el pastoreo ocupa un lugar importante en la congregación: Jesús mismo lo consideró necesario para el bienestar de sus seguidores.
Respuesta 3: Jesús no solo dio una responsabilidad; también había mostrado cómo cumplirla. Los apóstoles lo habían visto tratar a las personas con amor, conocer sus necesidades y consolar a quienes sufrían. Por eso contaban con un modelo claro para atender al rebaño. Hoy los ancianos también necesitan fijarse en su ejemplo, porque pastorear bien implica reflejar su manera cariñosa de tratar a cada persona.
Respuesta 4: La manera cariñosa en que Jesús se refirió a sus ovejas ayudó a Pedro a comprender cuánto valían para él. Años después, Pedro seguía teniendo muy presente la importancia de cuidarlas y transmitió esa responsabilidad a otros ancianos. La lección es que el pastoreo no debe hacerse de forma impersonal. Cada hermano atendido es alguien a quien Jesús quiere y considera valioso.
9. ¿Por qué puede decirse que los ancianos tienen una gran responsabilidad? (Hechos 20:28).
Hechos 20:28 — Cuídense ustedes mismos y cuiden del rebaño, del cual el espíritu santo los nombró superintendentes para pastorear la congregación de Dios, que él compró con la sangre de su propio Hijo.
Respuesta 1: Su responsabilidad es enorme porque cuidan una congregación que Jehová considera muy valiosa. El precio que se pagó por ella fue la sangre de su Hijo. Por eso, ningún hermano merece una atención descuidada. Recordar a quién pertenecen las ovejas y cuánto valen ayuda a los ancianos a tomarse el pastoreo como un deber sagrado.
Respuesta 2: Los ancianos tienen que atender necesidades muy delicadas: consolar a quienes están de duelo, fortalecer a los débiles y animar a los deprimidos. No basta con resolver asuntos de organización. Están ayudando a personas que quizá atraviesan momentos muy dolorosos. Por eso necesitan desarrollar cualidades y habilidades que les permitan comprenderlas y darles una ayuda espiritual adecuada a su situación.
Respuesta 3: David explica que ve su labor como una invitación de Jesús a ayudarlo a cuidar de sus ovejas. Esa manera de entender el pastoreo destaca que los hermanos no pertenecen al anciano. Él ha recibido el privilegio de colaborar en su cuidado. Tener presente esa idea favorece un trato humilde, respetuoso y cariñoso, en lugar de ver la responsabilidad como una posición de importancia personal.
Respuesta 4: Es comprensible que a veces un anciano sienta que no tiene suficiente capacidad para atender ciertas dificultades. Pero el párrafo recuerda que Jehová puede darle fuerzas. Al mismo tiempo, necesita esforzarse por mejorar sus cualidades y habilidades. Esas dos cosas se complementan: confiar en la ayuda de Jehová y seguir aprendiendo. Así puede afrontar su responsabilidad sin depender únicamente de sus propias capacidades.
10. ¿Qué debe hacer un anciano para cuidar bien a las ovejas? (Proverbios 27:23 y la nota).
Proverbios 27:23 — Conoce bien el aspecto de tu rebaño. Cuida bien a tus ovejas,
Respuesta 1: Debe conocer bien a los hermanos que están a su cuidado. El principio de este proverbio muestra que atender un rebaño requiere prestar atención a su estado. Aplicado a la congregación, significa interesarse por cómo están los hermanos y qué dificultades afrontan. Ese conocimiento permite ofrecer una ayuda personal, en lugar de suponer que todos necesitan el mismo consejo o el mismo tipo de ánimo.
Respuesta 2: Conocer a las ovejas también exige equilibrio. El párrafo recuerda que los ancianos deben respetar la vida privada de los hermanos. Interesarse no significa entrometerse ni intentar saberlo todo. Más bien, se trata de crear un ambiente de confianza y comprender lo necesario para ayudar. Ese respeto hace que el cuidado espiritual se sienta como una expresión de cariño, no como una invasión de la intimidad.
Respuesta 3: David destaca una razón práctica para conocer bien a los hermanos: así puede elegir los textos bíblicos que mejor los ayuden. Si desconoce lo que les preocupa, quizá sus palabras sean ciertas, pero no respondan a su necesidad principal. Por eso, comprender primero la dificultad es parte de una buena preparación. El objetivo no es solo compartir un versículo, sino dar ayuda oportuna.
Respuesta 4: Un anciano necesita interesarse por la situación real de cada hermano, no quedarse con una impresión general. El párrafo conecta ese conocimiento con la capacidad de cuidar bien. Puede haber dificultades personales que no sean evidentes, y entenderlas ayuda a tratar a la persona con mayor comprensión. Esto también nos anima a aceptar el interés respetuoso de los ancianos y permitirles que nos conozcan mejor.
11. ¿Cómo se benefician los hermanos cuando los ancianos los escuchan con interés?
Santiago 1:19 — Quiero que sepan, mis queridos hermanos, que todos deben ser rápidos para escuchar, pero lentos para hablar y lentos para la ira,
Respuesta 1: Se benefician porque el anciano puede comprender mejor lo que necesitan antes de responder. Santiago destaca la importancia de dar prioridad a escuchar. En una conversación de pastoreo, eso ayuda a no sacar conclusiones precipitadas. Además, el hermano percibe que sus palabras importan y que no se le está dando una respuesta preparada sin tomar en cuenta sus circunstancias y sentimientos.
Respuesta 2: Catherine se sintió apreciada y querida porque los ancianos le hicieron preguntas con tacto y prestaron atención a lo que decía. No solo necesitaba información; estaba sufriendo después de que su esposo la abandonara. Que se esforzaran por comprenderla fue parte de la ayuda. Su experiencia muestra que escuchar con verdadero interés puede comunicar amor incluso antes de ofrecer un consejo bíblico.
Respuesta 3: Aquella conversación ayudó a Catherine a recordar que Jehová no las había abandonado ni a ella ni a sus hijas. Es un beneficio muy profundo: la atención de los ancianos fortaleció su confianza en el cuidado de Jehová. Por eso, escuchar no es un paso secundario del pastoreo. Cuando se hace con empatía, puede ayudar a una persona angustiada a sentirse acompañada y espiritualmente sostenida.
12. ¿Cómo pueden los ancianos usar hábilmente la Biblia en las visitas de pastoreo?
Tito 1:7,9 — Porque, como mayordomo de Dios, el superintendente debe estar libre de acusación, y no debe ser terco ni enojarse con facilidad, no debe ser borracho ni violento, ni debe codiciar ganancias deshonestas. Debe aferrarse a la fiel palabra en lo relacionado con su arte de enseñar, para que pueda animar a otros con la enseñanza sana y censurar a los que la contradicen.
Respuesta 1: Usan hábilmente la Biblia cuando basan su enseñanza en ella y seleccionan pasajes que respondan a las necesidades del hermano. Tito relaciona esa fidelidad a la Palabra con la capacidad de animar. Por eso, el objetivo de la visita no es dar opiniones personales, sino ayudar a la persona mediante la enseñanza bíblica.
Respuesta 2: Primero necesitan comprender qué dificultad está afrontando el hermano. Después pueden escoger principios o relatos bíblicos que encajen con esa situación. Andrew explica que procura hacerlo así. Esto muestra que usar bien la Biblia no consiste en leer muchos textos, sino en elegir los más oportunos. Un pasaje bien seleccionado puede ayudar a la persona a ver con claridad cómo Jehová la está orientando y consolando.
Respuesta 3: También pueden preparar la visita utilizando el libro Textos bíblicos para la vida cristiana. Los ancianos mencionados en el párrafo encuentran allí pasajes relacionados con necesidades concretas. Esa preparación les permite llegar con ideas que de verdad puedan ser útiles. La publicación les sirve para localizar ayuda bíblica; lo esencial sigue siendo mostrar al hermano cómo la Palabra de Dios responde a lo que está viviendo.
Respuesta 4: Elihú presta atención a sentimientos como la angustia, la preocupación, la decepción y el desánimo. Eso le ayuda a buscar textos apropiados al preparar una visita. Es un detalle importante, porque dos personas pueden pasar por circunstancias parecidas y sentirse de maneras distintas. Un pastor hábil procura comprender no solo qué ha sucedido, sino también cómo lo está viviendo el hermano, para consolarlo mejor.
Respuesta 5: La experiencia de Catherine muestra que un texto bien escogido puede seguir ayudando mucho después de la visita. Ella y sus hijas leyeron repetidas veces el pasaje que les mostró un anciano y encontraron consuelo en momentos muy duros. Eso anima a los pastores a escoger con cuidado. Su objetivo es dejar al hermano una ayuda bíblica a la que pueda volver cuando la necesite.
13. ¿Cómo demuestra un pastor que es accesible? (Mira también las imágenes y el recuadro “ Ustedes son todos hermanos”).
Lucas 18:15-16 — La gente también le traía a sus pequeños para que los tocara. Pero, al ver esto, los discípulos se pusieron a reprenderlos. En cambio, Jesús pidió que le trajeran a los pequeños y dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí. No traten de impedírselo, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos.
Respuesta 1: Lo demuestra haciendo que personas de todas las edades se sientan bienvenidas. Jesús estaba ocupado, pero quiso que los niños pudieran acercarse a él. Un anciano lo imita cuando presta atención tanto a jóvenes como a mayores. Así deja claro que estar ocupado no significa que los hermanos sean una molestia para él.
Respuesta 2: Un pastor accesible aprovecha las conversaciones breves antes y después de las reuniones para interesarse por los hermanos. Lauren explica que le resulta más fácil acercarse a un anciano que habitualmente le pregunta cómo está y le ofrece ayuda. Esos pequeños contactos tienen mucho valor: cuando aparece un problema serio, la persona ya sabe que encontrará a alguien dispuesto a escucharla y apoyarla.
Respuesta 3: Las imágenes muestran a un anciano y su familia compartiendo un juego con unos amigos y después conversando en el Salón del Reino con una hermana y su hija. Destacan que la confianza también se cultiva pasando tiempo juntos. Ser accesible no es solo decir que estamos disponibles; es desarrollar una amistad que permita a los hermanos sentirse cómodos y acercarse cuando necesiten apoyo.
14. ¿Qué aprendemos de la experiencia de Juan?
Juan 13:35 — De este modo todos sabrán que ustedes son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros”.
Respuesta 1: Aprendemos que el amor es esencial para ayudar espiritualmente a alguien. Jesús lo señaló como una característica de sus discípulos, y Juan lo experimentó en el trato de un anciano. Ese cariño fue fundamental para que siguiera estudiando y asistiendo a las reuniones. Por eso, en el pastoreo, no basta con transmitir enseñanzas correctas; la persona también necesita sentir que de verdad la quieren.
Respuesta 2: La experiencia de Juan muestra el valor de la paciencia. Cuando empezó a estudiar, tuvo altibajos emocionales y espirituales, pero contó con un anciano que lo trató con afecto. Ese apoyo lo ayudó a seguir adelante. La lección es que un pastor no debe fijarse únicamente en las dificultades del momento. Con cariño y paciencia puede ayudar a la persona a continuar acercándose a Jehová.
Respuesta 3: El trato del anciano ayudó a Juan a comprender cómo lo veía Jehová. Ese es un resultado muy valioso del pastoreo: que la persona no solo agradezca al hermano que la atiende, sino que perciba mejor el amor de Dios. En el caso de Juan, eso fortaleció su decisión de no rendirse. El afecto sincero de un pastor puede ayudar mucho a alguien que está luchando.
15. ¿Cuáles son algunas recompensas de pastorear a los hermanos? (Hechos 20:31, 35).
Hechos 20:31,35 — ”Por lo tanto, manténganse despiertos y recuerden que durante tres años, de día y de noche, no dejé de aconsejar a cada uno de ustedes con lágrimas. En todo les he demostrado que deben trabajar así de duro para ayudar a los que son débiles y que deben recordar estas palabras que dijo el Señor Jesús: ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’”.
Respuesta 1: Una recompensa es la felicidad que produce entregarse por otros. Pablo había dedicado mucho esfuerzo a cuidar a los hermanos y, aun así, destacó la alegría de dar. Por tanto, el sacrificio y la felicidad no se excluyen. Aunque pastorear resulte exigente, ayudar a alguien puede producir una satisfacción muy profunda.
Respuesta 2: Javier explica que pastorear ha fortalecido su propia fe. Al visitar a los hermanos, se reafirma en que Jehová se interesa por quienes lo aman y lo obedecen. Es bonito pensar que la ayuda espiritual beneficia a ambas partes. El hermano recibe ánimo, pero el anciano también sale fortalecido al observar el cuidado de Jehová y participar en esa labor amorosa.
Respuesta 3: Otra recompensa que menciona Javier es que ha aumentado su amor por Jehová. Cuidar de las ovejas le permite apreciar mejor el interés que Dios siente por cada una. Así, el pastoreo no es solamente un trabajo que se hace para otros; también puede acercar más a Jehová al propio anciano. Su servicio le ayuda a comprender y valorar de manera más profunda el amor divino.
Respuesta 4: El párrafo presenta una visión realista: la preocupación por los hermanos puede ser tan intensa que hasta quite el sueño, como le ocurrió a Pablo. Sin embargo, eso no significa que el pastoreo carezca de alegría. La recompensa está en dar ayuda valiosa a personas queridas. Reconocer tanto el esfuerzo como la satisfacción nos ayuda a agradecer más lo que hacen los ancianos por la congregación.
16. ¿Por qué se comparó Pablo a una madre?
1 Tesalonicenses 2:7-8 — Al contrario, los tratamos con amabilidad, como cuando una madre amamanta y cuida con ternura a sus hijos. Así que, por el tierno cariño que les teníamos, estábamos decididos a darles no solo las buenas noticias de Dios, sino también nuestras vidas, pues llegamos a amarlos mucho.
Respuesta 1: Se comparó a una madre porque trataba a los tesalonicenses con ternura y estaba dispuesto a entregarse por ellos. Su labor no consistía solo en enseñarles; había llegado a quererlos profundamente. La comparación ayuda a los ancianos a recordar que el buen pastoreo combina la enseñanza espiritual con un afecto sincero y un cuidado personal.
Respuesta 2: Una madre hace muchos sacrificios por su bebé porque lo ama, y Pablo sentía un cariño parecido por los hermanos de Tesalónica. Esa comparación destaca la motivación del buen pastor. No ayuda simplemente porque tiene una responsabilidad, sino porque las personas le importan. Cuando los ancianos cultivan ese amor, pueden atender al rebaño con una ternura que va más allá de cumplir una tarea.
Respuesta 3: La comparación también incluye la alegría de ver crecer a alguien querido. Como una madre disfruta del desarrollo de su hijo, Pablo se sentía muy satisfecho al observar el progreso espiritual de los tesalonicenses. Para un anciano, ver que un hermano fortalece su fe o cultiva cualidades cristianas puede ser una gran recompensa. Ese crecimiento da mucho valor a los esfuerzos que ha hecho para ayudarlo.
Respuesta 4: La experiencia de Miguel y Juan ilustra esa alegría. Miguel disfrutó ayudando a Juan a desarrollar cualidades cristianas y después se sintió muy orgulloso al verlo llegar a ser anciano. No solo recordaba las dificultades por las que Juan había pasado; también podía ver cuánto había progresado. Eso muestra la satisfacción que produce acompañar con amor el crecimiento espiritual de otra persona.
17. ¿Qué aspectos de la labor de los pastores agradeces más?
1 Tesalonicenses 5:12-13 — Ahora, hermanos, les pedimos que les muestren respeto a los que trabajan duro entre ustedes, los dirigen en el Señor y los aconsejan. Demuestren tenerlos en muy alta estima y trátenlos con amor por el trabajo que hacen. También sean pacíficos unos con otros.
Respuesta 1: Agradezco el esfuerzo que hacen para cuidarnos espiritualmente. Este pasaje nos anima a valorar su trabajo y a tratarlos con amor. A veces vemos el consejo o la visita, pero no todo el esfuerzo que hay detrás. Recordarlo me ayuda a no dar por sentado su servicio y a expresarles gratitud por lo que hacen.
Respuesta 2: Valoro especialmente que procuren escucharnos y consolarnos, no solo darnos instrucciones. Cuando alguien está desanimado o pasando por una pérdida, necesita sentir que importa. Los ancianos que imitan a Jesús se esfuerzan por comprender esos sentimientos y fortalecer la confianza en Jehová. Esa combinación de empatía y ayuda bíblica es una razón muy importante para agradecer el cuidado que dan a la congregación.
Respuesta 3: Agradezco que sigan esforzándose por imitar a Jesús y mejorar como pastores. Su labor requiere amor, paciencia, tiempo y habilidad para usar la Biblia. No es una responsabilidad sencilla, y aun así procuran aconsejarnos, fortalecernos y consolarnos. El párrafo dice que son muy valiosos para Jehová, y también lo son para nosotros. Pensar en eso me anima a recibir con aprecio su ayuda.
¿Por qué podía decir Jesús “Yo soy el pastor excelente”?
Lucas 18:15-16 — La gente también le traía a sus pequeños para que los tocara. Pero, al ver esto, los discípulos se pusieron a reprenderlos. En cambio, Jesús pidió que le trajeran a los pequeños y dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí. No traten de impedírselo, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos.
Respuesta 1: Una razón es que Jesús era accesible y atendía con cariño incluso a los pequeños. El relato muestra que quería que pudieran acercarse a él. Esa disposición formaba parte de su excelente pastoreo: no mantenía a las personas a distancia. Su ejemplo enseña a los ancianos a estar disponibles para todos, sin importar la edad.
Respuesta 2: Jesús podía decirlo porque amaba tanto a sus ovejas que entregó su vida por ellas. Esa fue la mayor demostración de que su bienestar le importaba. Su ejemplo nos enseña que el pastoreo verdadero se basa en el amor y el espíritu de sacrificio. No consiste en buscar comodidad o reconocimiento, sino en estar dispuesto a dar de uno mismo para beneficiar a otros.
Respuesta 3: También era un pastor excelente porque conocía a sus ovejas y les daba la ayuda que necesitaban. En el caso de Marta, escuchó su dolor y fortaleció su esperanza; al ver llorar a María y a los demás, compartió su tristeza. Así mostró que consolar exige atender tanto los sentimientos como la fe. No trataba a las personas de forma fría ni impersonal.
Respuesta 4: Su cuidado no se limitó al tiempo que estuvo con sus discípulos en la Tierra. Después de resucitar, encargó a sus apóstoles que siguieran atendiendo al rebaño. Eso revela cuánto le importaba el bienestar futuro de sus ovejas. Además de darles un ejemplo de amor, tomó medidas para que continuaran recibiendo alimento espiritual y atención cuando él regresara al cielo.
¿Qué cualidades y habilidades debe cultivar un anciano para ser un mejor pastor?
Juan 13:35 — De este modo todos sabrán que ustedes son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros”.
Respuesta 1: Ante todo, debe cultivar amor sincero por los hermanos. Jesús explicó que el amor identificaría a sus seguidores, y esa cualidad es esencial en un pastor. La experiencia de Juan mostró que el trato cariñoso y paciente de un anciano puede ayudar mucho a alguien que tiene altibajos. El amor da el tono adecuado a los consejos, las conversaciones y toda la atención espiritual.
Respuesta 2: Necesita aprender a conocer bien a los hermanos y a escucharlos con interés, siempre respetando su vida privada. Esas habilidades le permiten comprender qué les preocupa y cómo se sienten. También debe ser accesible, para que jóvenes y mayores puedan acercarse con confianza. Así, la ayuda no empieza únicamente cuando aparece un problema serio; se apoya en una relación de amistad que ya se ha cultivado.
Respuesta 3: Otra habilidad importante es seleccionar y explicar los textos bíblicos más adecuados. El anciano necesita relacionar lo que ha escuchado con principios y relatos que de verdad respondan a la necesidad del hermano. Para ello puede prepararse con publicaciones como Textos bíblicos para la vida cristiana. De ese modo, combina el interés personal con ayuda espiritual sólida y dirige la atención hacia Jehová y sus promesas.
¿Qué recompensas reciben los ancianos al pastorear a los hermanos?
Hechos 20:31,35 — ”Por lo tanto, manténganse despiertos y recuerden que durante tres años, de día y de noche, no dejé de aconsejar a cada uno de ustedes con lágrimas. En todo les he demostrado que deben trabajar así de duro para ayudar a los que son débiles y que deben recordar estas palabras que dijo el Señor Jesús: ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’”.
Respuesta 1: Reciben la alegría que produce dar ayuda a los demás. Pablo conocía el esfuerzo y las preocupaciones del pastoreo, pero también su felicidad. Los ancianos experimentan esa satisfacción cuando dedican tiempo y energías a fortalecer a un hermano. Aunque la labor sea exigente, el amor hace que ese esfuerzo tenga mucho sentido.
Respuesta 2: Pastorear puede fortalecer su propia fe y aumentar su amor por Jehová. Así lo explica Javier, que al visitar a los hermanos aprecia mejor cuánto se interesa Dios por ellos. Por tanto, el anciano no es solo quien da ánimo; también puede recibirlo. Al participar en el cuidado del rebaño, tiene más razones para valorar el amor de Jehová y confiar en él.
Respuesta 3: Otra recompensa es ver el progreso espiritual de las personas a quienes ayudan. Pablo se alegraba al observar el crecimiento de los tesalonicenses, y Miguel disfrutó al ver que Juan desarrollaba cualidades cristianas y llegaba a ser anciano. Esa satisfacción se parece a la de una madre que ve crecer a su hijo. El cariño hace que los avances de otros sean también una fuente de alegría personal.
Respuesta 4: Los pastores fieles también cuentan con el aprecio de Jehová y de la congregación. El artículo concluye destacando lo valiosos que son por sus esfuerzos para aconsejar, fortalecer y consolar. Ese reconocimiento no es la razón por la que sirven, pero muestra que su trabajo importa. Nosotros podemos contribuir a esa alegría tratando a los ancianos con amor y agradeciendo de corazón su cuidado.
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