Un ruego apelando al amor
1. ¿Qué responsabilidad tenemos todos?
Respuesta 1: Todos tenemos la responsabilidad de mantener y proteger la paz de la congregación. Jehová hace posible esa paz, pero cada uno contribuye con su manera de tratar a los hermanos, especialmente cuando surgen situaciones difíciles.
Romanos 12:18 — Si es posible, hasta donde dependa de ustedes, vivan en paz con todos.
Respuesta 2: Romanos 12:18 muestra que debemos hacer todo lo que dependa de nosotros para vivir en paz. Por eso no esperamos pasivamente a que un problema se resuelva; procuramos hablar y actuar de una manera que favorezca la paz.
Isaías 32:17-18 — El resultado de la verdadera rectitud será paz, y el fruto de la verdadera rectitud será tranquilidad y seguridad permanentes. Mi pueblo vivirá en un lugar pacífico, en hogares seguros y lugares de descanso tranquilos.
Respuesta 3: La paz que disfrutamos ahora nos permite imaginar la tranquilidad y seguridad del Paraíso. Isaías relaciona la verdadera rectitud con la paz. Así que, cuando hacemos lo correcto en nuestras relaciones con los hermanos, reflejamos esa esperanza.
Respuesta 4: Esta responsabilidad incluye cómo reaccionamos si alguien nos ofende y qué hacemos si hemos ofendido a alguien. El relato de Pablo, Filemón y Onésimo nos ayudará a ver que el amor puede proteger la paz.
2. Cuenta brevemente la historia de Filemón y Onésimo (Filemón 8, 9, 17).
Respuesta 1: Filemón era un cristiano de Colosas, y Onésimo era su esclavo no cristiano. Onésimo huyó a Roma, posiblemente después de tomar dinero de Filemón. Allí se hizo cristiano y llegó a ser amigo de Pablo.
Colosenses 4:9 — Irá con Onésimo, mi fiel y amado hermano, que es uno de ustedes. Ellos les contarán todo lo que está pasando aquí.
Respuesta 2: Al regresar, Onésimo ya no era el hombre que se había ido. Colosenses lo presenta como un hermano fiel y amado. Pablo le rogó a Filemón que lo recibiera amablemente, apelando al amor que sentía por Cristo y por los hermanos.
Respuesta 3: Según la ley romana, Onésimo tenía que volver con su amo. Pablo lo envió de regreso, aunque habría querido tenerlo a su lado. Así dio prioridad a hacer las cosas correctamente y a preservar la paz entre estos dos hermanos.
3. ¿Qué se pudo preguntar Pablo al enviar de vuelta a Onésimo? (Mira también la imagen).
Respuesta 1: Pablo pudo preguntarse cómo recibiría Filemón a Onésimo. ¿Ejercería su derecho legal de castigarlo severamente, o lo trataría como a un hermano? La reacción de Filemón podía afectar profundamente la paz de la congregación.
Respuesta 2: También pudo pensar en los demás hermanos, incluidos esclavos y amos. Una reacción dura podía provocar comentarios, divisiones o polémica. Pablo entendía que una situación personal podía influir en toda la congregación.
Colosenses 4:7-9 — Tíquico, mi amado hermano, fiel ministro y compañero de esclavitud en el Señor, les contará cómo me va. Lo envío a ustedes para que sepan cómo estamos y para que él consuele sus corazones. Irá con Onésimo, mi fiel y amado hermano, que es uno de ustedes. Ellos les contarán todo lo que está pasando aquí.
Respuesta 3: Pablo envió a Tíquico junto con Onésimo. Colosenses muestra que ambos llevarían información a los hermanos, y presenta a Onésimo de manera positiva. Esa forma de hablar de él seguramente ayudó a preparar un ambiente de paz.
Respuesta 4: La imagen de Filemón leyendo la carta delante de otros destaca que el asunto no era insignificante. Pablo actuó con prudencia y amor para que la solución fortaleciera, en vez de poner en peligro, la unidad de los hermanos.
4, 5. ¿Cómo pueden los ancianos contribuir a que se respire un ambiente de paz en la congregación?
Respuesta 1: Los ancianos contribuyen a la paz cuando tratan a los hermanos como amigos, tal como Pablo trató a Filemón. No se colocan por encima de ellos, sino que los ven como compañeros valiosos y les demuestran afecto.
2 Corintios 1:24 — No digo que nosotros seamos amos de la fe de ustedes —porque ustedes están firmes por su fe—, sino que somos colaboradores para que ustedes estén felices.
Respuesta 2: Pablo dijo que no era amo de la fe de los hermanos, sino colaborador para su felicidad. Ese punto de vista ayuda a los ancianos a aconsejar y ayudar con humildad, sin dar la impresión de que quieren controlar a otros.
1 Pedro 5:1-3 — Por lo tanto, yo que también soy anciano, testigo de los sufrimientos del Cristo y uno de los que también recibirá la gloria que se va a revelar, les hago esta súplica a los ancianos que hay entre ustedes: pastoreen el rebaño de Dios que está a su cuidado, sirviendo de superintendentes; no lo hagan por obligación, sino de buena gana ante Dios; tampoco lo hagan por amor a ganancias deshonestas, sino con empeño, ni lo hagan actuando como si fueran los amos de los que son la herencia de Dios, sino convirtiéndose en ejemplos para el rebaño.
Respuesta 3: Primera de Pedro recuerda que los ancianos deben pastorear con empeño y ser ejemplos, no actuar como amos. Cuando dedican tiempo a escuchar, valorar y ayudar a las ovejas, se fortalece el ambiente pacífico de la congregación.
Respuesta 4: Un anciano que se interesa de verdad por los hermanos les hace sentir queridos y seguros. Además, su manera amable de tratarlos da un buen ejemplo a toda la congregación para que todos se esfuercen por fomentar la paz.
Respuesta 5: Pablo también ayudó a Filemón a ver a Onésimo como un hermano. De igual modo, los ancianos pueden ayudar con tacto a que veamos las buenas cualidades de los demás y resolvamos los asuntos con amor.
6. ¿Por qué es importante elogiar a los demás?
Respuesta 1: El elogio sincero hace que los hermanos se sientan queridos y valorados. Esto es muy necesario porque a veces alguien lucha con inseguridades o preocupaciones que otros quizás no conocen.
Proverbios 12:25 — La ansiedad aplasta el corazón del hombre, pero una buena palabra lo reanima.
Respuesta 2: Proverbios 12:25 dice que una buena palabra reanima. Un elogio puede aliviar la ansiedad y evitar que una persona se vuelva irritable, defensiva o competitiva. Por eso una palabra amable puede contribuir mucho a la paz.
Respuesta 3: Pablo elogió a Filemón por su amor y su fe. Nosotros podemos buscar oportunidades para elogiar de corazón no solo los logros, sino también los esfuerzos. Si vemos algo bueno en un hermano, no nos lo guardemos: digámoselo.
7. ¿Por qué debemos tener cuidado con lo que decimos sobre otros? (Filemón 10-12).
Respuesta 1: Debemos tener cuidado porque nuestras palabras influyen en cómo los demás ven y tratan a un hermano. Si hablamos bien de él, será más probable que lo traten con bondad y respeto.
Respuesta 2: Pablo habló bien de Onésimo. Sus palabras amables pudieron ayudar a Filemón a mirarlo de una manera distinta: no centrado en lo que había ocurrido antes, sino en el cristiano en que se había convertido.
Respuesta 3: Lo contrario también es cierto: los comentarios negativos pueden predisponer a otros y perjudicar la paz. Por eso necesitamos cultivar una opinión positiva de los hermanos antes de hablar de ellos.
8. ¿Qué nos ayudará a pensar y hablar bien de los hermanos? (Mira también las imágenes).
Respuesta 1: Nos ayudará imitar a Pablo y concentrarnos en las virtudes de los hermanos. Él conocía sus defectos, pero no permitía que esos defectos fueran lo principal que veía en ellos.
Filipenses 1:3-5 — Siempre le doy gracias a mi Dios cuando me acuerdo de ustedes, en cada uno de mis ruegos por todos ustedes. Hago estos ruegos con alegría, debido a la contribución que ustedes han hecho a las buenas noticias desde el primer día hasta este momento.
Respuesta 2: Pablo le daba gracias a Jehová al recordar a los hermanos de Filipos. Podemos hacer algo parecido: orar por nuestros hermanos y agradecerle a Jehová sus cualidades. Esa costumbre nos ayudará a hablar de ellos con cariño.
1 Tesalonicenses 1:2-3 — Siempre le damos gracias a Dios cuando los mencionamos a todos ustedes en nuestras oraciones, porque en presencia de nuestro Dios y Padre recordamos constantemente su obra fiel, su labor motivada por amor y su aguante debido a su esperanza en nuestro Señor Jesucristo.
Respuesta 3: Pablo recordaba la obra fiel, el amor y el aguante de los tesalonicenses. Cuando nos fijamos en ese tipo de cualidades, nuestra opinión de los hermanos se vuelve más positiva y nos nace expresarlo con palabras edificantes.
Respuesta 4: Las imágenes nos animan a hacer visible esa buena opinión. Podemos agradecer a un hermano su esfuerzo, mencionar una cualidad que valoramos o pedirle a Jehová que lo bendiga. Así fortalecemos el cariño y la unidad.
9. ¿Por qué es tan llamativo que Pablo le hablara a Filemón con bondad?
Respuesta 1: Es llamativo porque Pablo escribió con cariño y bondad mientras estaba prisionero. Antes había sufrido violencia, detenciones injustas, custodia y un naufragio. Aun así, no descargó su tensión sobre Filemón.
Respuesta 2: Cuando estamos cansados, estresados o afrontando una prueba, podríamos perder la paciencia y hablar con brusquedad. El ejemplo de Pablo demuestra que nuestras circunstancias no tienen por qué determinar cómo tratamos a los demás.
Respuesta 3: Pablo eligió un tono cariñoso porque deseaba resolver el asunto de una manera pacífica. Eso nos enseña que la bondad no es debilidad; puede ser una fuerza que protege las relaciones dentro de la congregación.
Respuesta 4: Tratar con bondad a los hermanos durante las pruebas contribuye a la paz y también nos ayuda a sobrellevar nuestros propios problemas. En vez de añadir tensión, el cariño de los hermanos puede ser un gran apoyo.
10. ¿Qué nos enseña el ejemplo de Onésimo?
Respuesta 1: Onésimo nos enseña que, si hemos ofendido a alguien, debemos reconocer el error y hacer cuanto esté de nuestra parte por recuperar la amistad. Él no evitó la situación, sino que regresó para hacer las paces.
Respuesta 2: Volver a Filemón no debió de ser fácil. Onésimo hizo un viaje largo, caro y agotador, y estuvo dispuesto a afrontar las posibles consecuencias. Su ejemplo muestra que la humildad requiere acciones, no solo buenas intenciones.
Respuesta 3: No sabemos si Onésimo pensaba que tenía razones para huir. Pero, aun si las tenía, no dejó que eso le impidiera buscar la paz con quien ahora era su hermano. Ese es un buen modelo para nosotros.
11. Si hemos ofendido a alguien, ¿cómo podemos hacer las paces? (Mira también las imágenes).
Mateo 5:23-25 — ”Por eso, si estás llevando tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete. Primero haz las paces con tu hermano, y luego vuelve y presenta tu ofrenda. ”Si un adversario te lleva a juicio, trata de resolver las cosas cuanto antes, mientras aún van de camino al tribunal, no sea que tu adversario te entregue al juez, el juez te entregue al guardia del tribunal y tú acabes en prisión.
Respuesta 1: Jesús enseñó que debemos tomar la iniciativa para hacer las paces. Por eso, si sabemos que un hermano tiene algo contra nosotros, no conviene dejar pasar el tiempo. Resolver el asunto cuanto antes demuestra que valoramos la amistad.
Respuesta 2: Podemos empezar pidiendo disculpas de corazón. También debemos escuchar a la otra persona y tratar de comprender lo que siente. Una disculpa humilde se centra en reparar el daño, no en defendernos.
Respuesta 3: Es importante reconocer el error sin justificarnos ni echar la culpa a otras personas o circunstancias. Eso podría quitar valor a nuestra disculpa y alargar el problema. Pedir perdón exige humildad, pero suele ser el camino más rápido a la paz.
Romanos 14:19 — Así que sigamos buscando las cosas que fomentan la paz y las cosas que nos edifican unos a otros.
Respuesta 4: Romanos 14:19 nos anima a buscar las cosas que fomentan la paz y edifican. La imagen de un hermano pidiendo disculpas nos recuerda que una conversación humilde puede recuperar una amistad y fortalecer la congregación.
12. ¿Por qué estaba convencido Pablo de que Filemón perdonaría a Onésimo?
Respuesta 1: Pablo estaba convencido de que Filemón perdonaría a Onésimo porque conocía sus buenas cualidades. Sabía que Filemón tenía amor por Cristo y por los hermanos, cualidades que lo impulsarían a actuar con misericordia.
Respuesta 2: El relato no dice directamente cómo reaccionó Filemón. Sin embargo, Pablo le pidió que recibiera a Onésimo y expresó confianza en él. Esa confianza se basaba en la clase de cristiano que Filemón había demostrado ser.
Respuesta 3: Esto nos enseña a no definir a los hermanos por un asunto doloroso. Si conocemos sus cualidades espirituales, nos será más fácil confiar en que desean hacer lo correcto y contribuir a una solución pacífica.
13. ¿Por qué es esencial mostrar amor para mantener la paz? (Colosenses 3:14).
Colosenses 3:14 — Pero, además de todo esto, vístanse de amor, porque es un lazo de unión perfecto.
Respuesta 1: Colosenses 3:14 llama al amor “un lazo de unión perfecto”. Por eso es esencial para la paz: el amor une a hermanos de distintos antecedentes y nos motiva a proteger esa unión cuando aparecen dificultades.
Respuesta 2: Filemón era conocido por su amor a los hermanos, y esa cualidad le sería indispensable para perdonar a Onésimo. Cuanto más fuerte sea nuestro amor, más fácil será perdonar y seguir tratando con bondad a quien nos ha ofendido.
1 Corintios 13:4-7 — El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso. No presume, no es arrogante, no se porta de forma indecente, no busca sus propios intereses, no se irrita con facilidad. No lleva cuenta del daño. No se alegra por la injusticia, sino que se alegra con la verdad. Todo lo soporta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo aguanta.
Respuesta 3: Primera de Corintios describe un amor paciente y bondadoso que no lleva cuenta del daño. Ese amor no ignora el problema, pero evita que el resentimiento controle nuestra manera de tratar al hermano.
Respuesta 4: La paz no se mantiene solo evitando conflictos. Se fortalece cuando cultivamos un amor activo que nos mueve a ser pacientes, bondadosos y dispuestos a perdonar con generosidad.
14. ¿Cómo sabemos que Filemón era hospitalario?
Respuesta 1: Sabemos que Filemón era hospitalario porque ofrecía su casa para que la congregación celebrara allí las reuniones. Abrir su hogar de esa manera mostraba amor práctico por los hermanos.
Respuesta 2: Además, Pablo le pidió que le preparara un lugar donde quedarse. Esa petición indica que Pablo conocía la generosidad de Filemón y confiaba en que recibiría con gusto a los hermanos.
Respuesta 3: Su hospitalidad seguramente hizo que muchos se sintieran bienvenidos y animados. No era simplemente disponer de una casa; era usar lo que tenía para fortalecer a la congregación.
15. ¿Por qué amaremos más a los hermanos si somos hospitalarios? (Mira también las imágenes).
Respuesta 1: La hospitalidad nos permite conocer mejor a los hermanos, incluso a quienes no forman parte de nuestro círculo cercano. Al conversar y pasar tiempo juntos, descubrimos cualidades que quizás no habíamos visto antes.
Respuesta 2: Cuando conocemos su historia, cómo aprendieron la verdad y qué pruebas han soportado, crecen nuestro cariño y respeto. Así entendemos mejor la hermosa variedad que existe en el pueblo de Jehová.
Juan 6:44 — Nadie puede venir a mí a menos que el Padre, que me envió, lo traiga; y a ese yo lo resucitaré en el último día.
Respuesta 3: Juan 6:44 nos recuerda que Jehová atrae a las personas a su familia. Pensar en ello nos ayuda a valorar a cada hermano y a mirar más allá de las diferencias de personalidad, edad o antecedentes.
Respuesta 4: La imagen de los hermanos conversando con alegría muestra uno de los beneficios de la hospitalidad. Al conocernos mejor, pensamos lo mejor unos de otros y se nos hace más fácil perdonar los errores.
16. ¿Qué es posible que hiciera Filemón para aplicar las palabras de Colosenses 3:13?
Colosenses 3:13 — Sigan soportándose unos a otros y perdonándose con generosidad incluso si alguno tiene una razón para quejarse de otro. Jehová los perdonó con generosidad a ustedes, así que hagan ustedes igual.
Respuesta 1: Es posible que Filemón recordara estas palabras al pensar en Onésimo. Si todavía sentía resentimiento, sabía que debía seguir soportándolo y perdonarlo con generosidad, tal como Jehová perdona a sus siervos.
Respuesta 2: El consejo no niega que alguien pueda tener una razón para quejarse. Pero nos anima a no quedarnos detenidos en la ofensa. Filemón podía escoger no dejar que lo ocurrido antes definiera su relación con Onésimo.
Respuesta 3: Cuando nos cuesta perdonar, podemos preguntarnos cómo aplicaríamos esas palabras en nuestro caso. Recordar el perdón generoso de Jehová nos ayuda a dar pasos concretos para recuperar la paz.
17. ¿Qué significa el consejo de Pablo “Sigan soportándose unos a otros”?
Respuesta 1: Significa ser pacientes con los hermanos y tratarlos con bondad incluso cuando nos irritan o nos ofenden. Soportarnos no es aguantar con resentimiento, sino seguir demostrando amor.
Salmos 103:13-14 — Tal como un padre les muestra misericordia a sus hijos, Jehová les ha mostrado misericordia a los que le temen. Porque él sabe bien cómo estamos formados, se acuerda de que somos polvo.
Respuesta 2: Jehová sabe bien nuestras debilidades y recuerda que somos polvo. Su ejemplo nos enseña a ser razonables con los demás. Si Jehová se fija en nuestras virtudes, nosotros también debemos esforzarnos por ver las buenas cualidades de los hermanos.
Salmos 130:3 — Oh, Jah, si tú llevaras un registro de errores, oh, Jehová, ¿quién podría estar de pie?
Respuesta 3: Salmo 130:3 nos hace pensar que nadie podría estar de pie si Jehová llevara un registro de todos los errores. Recordar eso nos ayuda a no llevar la cuenta de las faltas de otros ni alimentar el resentimiento.
Lamentaciones 3:22-23 — Es gracias al amor leal de Jehová que no ha llegado nuestro fin, porque sus muestras de misericordia nunca se acaban. Son nuevas cada mañana; grande es tu fidelidad.
Respuesta 4: Jehová muestra amor leal y misericordia constantemente. Imitarlo significa no rendirnos con los hermanos cuando nos decepcionan, sino tratarlos con paciencia y darles oportunidades de demostrar sus buenas cualidades.
Respuesta 5: El ejemplo de la planta es útil: recordamos lo hermosa que se ve cuando tiene flores y por eso la cuidamos cuando no las tiene. De igual modo, recordar las virtudes de un hermano nos mueve a tratarlo bien cuando comete errores.
18. ¿Qué queremos hacer cada uno de nosotros?
Respuesta 1: Queremos buscar todos los días maneras de fomentar la paz. Podemos tratar con bondad a los hermanos, hablar bien de ellos y reconocer con humildad nuestros errores cuando hemos ofendido a alguien.
Respuesta 2: También queremos cultivar un amor fuerte por los hermanos. Ese amor nos permitirá perdonar con generosidad y hacer nuestra parte para que en la congregación se respire un ambiente de paz.
Salmos 37:11 — Pero los mansos heredarán la tierra y disfrutarán plenamente de abundante paz.
Respuesta 3: Salmo 37:11 promete abundante paz para los mansos. Cada esfuerzo que hacemos ahora por promover la paz demuestra que valoramos esa promesa y que deseamos reflejar las cualidades que habrá en el nuevo mundo.
¿Qué aprendemos del apóstol Pablo?
Respuesta 1: Pablo tenía autoridad para dar órdenes, pero prefirió pedirle a Filemón que actuara por amor. Su ejemplo nos recuerda que tratar a los hermanos como amigos, y no intentar imponerles decisiones, contribuye a la paz de la congregación.
Respuesta 2: También aprendemos a buscar y mencionar lo bueno de los demás. Pablo elogió a Filemón y habló bien de Onésimo; nuestras palabras pueden ayudar a que otros vean a un hermano con cariño y lo traten con bondad.
Respuesta 3: Pablo escribió de manera amable incluso estando preso y después de pasar por muchas pruebas. Por eso, el cansancio o nuestras preocupaciones no tienen por qué determinar cómo hablamos a otros; podemos seguir siendo bondadosos.
¿Qué aprendemos de Onésimo?
Respuesta 1: Onésimo no se limitó a lamentar lo ocurrido: regresó para afrontar una situación difícil y procurar hacer las paces con Filemón. Si hemos ofendido a alguien, podemos tomar la iniciativa en vez de esperar a que el otro dé el primer paso.
Respuesta 2: Su viaje de regreso debió exigir esfuerzo y humildad. Eso enseña que reparar una amistad puede costarnos tiempo o incomodidad, pero vale la pena cuando está en juego la paz con un hermano.
Respuesta 3: No sabemos todos los motivos por los que Onésimo se marchó, pero sí que estuvo dispuesto a volver. Su ejemplo nos anima a reconocer nuestra parte, pedir disculpas sinceras y escuchar a la persona ofendida sin justificarnos.
¿Qué aprendemos de Filemón?
Respuesta 1: Pablo confiaba en que Filemón recibiría bien a Onésimo porque conocía su amor. Cuando cultivamos un cariño verdadero por los hermanos, nos resulta más fácil perdonar y proteger la paz incluso si alguien nos ha decepcionado.
Respuesta 2: Filemón abrió su casa para las reuniones y fue generoso con los demás. La hospitalidad nos ayuda a conocer mejor a los hermanos; así llegamos a valorar sus cualidades y evitamos juzgarlos solo por un error.
Respuesta 3: El consejo de Colosenses 3:13, que pudo escuchar en su propia congregación, invita a seguir soportándonos y perdonándonos generosamente. Igual que Filemón, podemos escoger la paciencia y la bondad antes que guardar resentimiento.
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