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Estudio Bíblico de Congregación para la semana del 14 al 20 de diciembre de 2026

Estudio Bíblico de Congregación para la semana del 14 al 20 de diciembre de 2026

Capítulo 21: Un niño que anunció con valor un mensaje de Jehová

¿De qué maneras demostró valor Samuel?

Comentario 1: Samuel demostró valor al comunicarle a Elí todo el mensaje de Jehová. No era fácil: él era un niño, mientras que Elí era el sumo sacerdote y la persona bajo cuya supervisión había crecido. Además, el mensaje anunciaba un castigo contra la familia de Elí. Aun así, Samuel no ocultó nada. Su ejemplo muestra que ser valiente no significa dejar de sentir miedo, sino hacer lo que Jehová espera de nosotros aunque tengamos miedo.

Comentario 2: También fue valiente al mantenerse fiel en un ambiente donde se cometían pecados graves. Hofní y Finehás no respetaban a Jehová y abusaban de quienes llevaban sacrificios al tabernáculo. Samuel veía ese mal ejemplo, pero no lo imitó ni dejó de servir a Dios. Fue creciendo y ganándose el cariño de Jehová y de la gente. Eso nos recuerda que no tenemos que actuar como quienes nos rodean; podemos escoger lo correcto aunque otros no lo hagan.

Comentario 3: El valor de Samuel no se limitó a aquella conversación con Elí. El capítulo explica que siguió sirviendo fielmente como profeta y juez durante décadas. Desde pequeño aprendió a ser valiente con la ayuda de Jehová, y mantuvo esa actitud el resto de su vida. Me enseña que el valor cristiano no es solo una reacción ante una situación excepcional. También se demuestra cuando seguimos obedeciendo a Jehová año tras año y aceptamos las responsabilidades que recibimos.

1. ¿Cómo era Siló, el lugar donde estaba el tabernáculo? (w92 1/11 8, 9).

Comentario 1: Siló estaba en la región montañosa de Efraín, a unos treinta kilómetros al norte de Jerusalén. La referencia indica que, al parecer, el tabernáculo se encontraba en una colina redondeada. Al sur había un valle donde podían reunirse grandes multitudes. Estos detalles nos ayudan a situar el relato: Samuel creció en un lugar rodeado de colinas, al que acudían israelitas de distintas partes del país para adorar a Jehová.

Josué 18:1 — Entonces todo el pueblo de Israel se reunió en Siló, y colocaron allí la tienda de reunión, pues ya tenían sometida aquella tierra.

Comentario 2: Josué 18:1 explica por qué Siló tenía tanta importancia: allí se instaló la tienda de reunión. Antes, el tabernáculo había estado en Guilgal, cerca de Jericó, pero fue trasladado a Siló durante la distribución de la tierra. Así que lo más destacado de aquel lugar no era su paisaje, sino su relación con la adoración a Jehová. Para Samuel, vivir allí significaba crecer junto al centro de adoración de Israel y participar en el servicio del tabernáculo.

Comentario 3: Los alrededores de Siló tenían más árboles que en la actualidad, e incluso había bosques donde vivían animales salvajes. Algunas colinas contaban con olivares cultivados en terrazas. La referencia también menciona torres de vigilancia desde las que agricultores o pastores podían observar sus campos y rebaños. Ese entorno nos ayuda a imaginar el paisaje que rodeaba a Samuel. Es posible que explorara aquellas colinas, aunque debemos distinguir esa posibilidad de los hechos que la Biblia confirma.

Comentario 4: Siló era un lugar al que también acudían familias con niños. Elcaná y Ana lo visitaban cada año, y fue allí donde llevaron a Samuel para que sirviera a Jehová. Por eso, al pensar en el tabernáculo, no debemos imaginar solo sacerdotes y personas adultas. Los niños también formaban parte de aquellas escenas de adoración.

2. ¿Cómo debió ser la vida de Samuel en el tabernáculo? (ia 60-62 párrs. 9-13).

1 Samuel 2:18 — Aunque solo era un niño, Samuel servía delante de Jehová y llevaba puesto un efod de lino.

Comentario 1: Primero de Samuel 2:18 muestra que Samuel ya participaba en el servicio a Jehová siendo niño. La referencia explica que su efod de lino era una prenda sencilla, sin mangas, que indicaba que ayudaba a los sacerdotes. Aunque él no pertenecía a la clase sacerdotal, tenía tareas útiles que realizar. Su vida en el tabernáculo no consistía simplemente en observar lo que hacían los demás. Desde pequeño contribuía al servicio de Jehová con trabajos apropiados para él.

Comentario 2: Entre sus tareas estaban abrir por las mañanas las puertas del patio y ayudar a Elí, que ya era mayor. Samuel llegó a amar ese trabajo. Es bonito pensar que algunas de sus responsabilidades eran sencillas y prácticas, pero formaban parte de su servicio a Jehová. Esto nos ayuda a valorar las labores que quizá pasan desapercibidas. Lo importante no es que una tarea nos dé protagonismo, sino hacerla con cariño porque contribuye a la adoración a nuestro Dios.

Comentario 3: Su vida también debió tener momentos muy dolorosos. Hofní y Finehás despreciaban las normas de Jehová y trataban con falta de respeto las ofrendas del pueblo. La referencia invita a pensar en lo desconcertante que debió resultar para Samuel ver aquellos abusos en el lugar donde las personas buscaban consuelo espiritual. Por eso, no debemos idealizar su infancia como si hubiera estado libre de dificultades. Servía en un lugar sagrado, pero tuvo que mantenerse fiel en medio de una conducta muy mala.

Comentario 4: La mala conducta de los hijos de Elí no se limitaba a las ofrendas. También tenían relaciones sexuales con algunas mujeres que servían a la entrada del tabernáculo. Samuel tuvo que crecer sabiendo que se cometían esos pecados, y la referencia señala que seguramente esperaba que Elí interviniera. Su experiencia demuestra que estar cerca de actividades religiosas no hace que una persona respete automáticamente a Jehová. Samuel necesitaba cultivar su propia fidelidad y no adoptar las actitudes de aquellos hombres.

Comentario 5: A pesar de aquel ambiente, Samuel disfrutaba de servir en la casa de Jehová. Me parece importante ese contraste: no dejó que la conducta de Hofní y Finehás definiera su relación con Dios. Ellos estaban actuando mal, pero Jehová seguía mereciendo su amor y obediencia. La lección para nosotros es que la fidelidad debe apoyarse en quién es Jehová y en sus normas, no en suponer que todas las personas que nos rodean actuarán siempre correctamente.

3. ¿En qué sentido dice la Biblia que “Samuel aún no conocía a Jehová” cuando era pequeño? (1 Sam. 3:7; w02 15/12 8 párrs. 5, 6).

1 Samuel 3:7 — (Samuel aún no conocía a Jehová y todavía no había recibido ningún mensaje de Jehová).

Comentario 1: No significa que Samuel no supiera nada de Jehová. Había recibido enseñanza de sus padres y de los sacerdotes. El propio versículo aclara que todavía no había recibido un mensaje de Dios. Aún no lo conocía de la manera más íntima en que llegaría a conocerlo al servir como su portavoz.

Comentario 2: La referencia destaca que conocer a Jehová implica más que acumular información sobre él. Es un proceso que puede llevar a una amistad íntima. Samuel ya lo servía, pero todavía tenía mucho que aprender de su manera de actuar y de comunicarse con sus profetas. Esa diferencia nos ayuda a entender el pasaje. Una persona puede conocer muchas enseñanzas bíblicas y, aun así, necesitar seguir acercándose a Jehová y fortalecer su relación personal con él.

Comentario 3: A medida que Samuel crecía y servía como profeta, su relación con Jehová se hizo más estrecha. Vio cómo Dios lo apoyaba y cómo se cumplían los mensajes que le encargaba transmitir. De modo que la expresión no describe una falta de interés espiritual, sino una etapa de su crecimiento. Esto puede animar especialmente a los jóvenes: aunque hayan aprendido mucho en casa, todavía tienen por delante la oportunidad de conocer mejor a Jehová al poner en práctica lo que aprenden.

4. ¿Cómo se cumplió la profecía sobre la familia de Elí? (it “Elí, I” párrs. 5-7).

Comentario 1: Una parte muy concreta de la profecía era que Hofní y Finehás morirían el mismo día. Eso ocurrió en una batalla contra los filisteos. Los israelitas habían llevado el Arca desde Siló al campamento pensando que así conseguirían la victoria, pero sufrieron una gran derrota. Los filisteos capturaron el Arca y los dos hijos de Elí murieron. Por lo tanto, el hecho de acompañar el Arca no los protegió de las consecuencias de su conducta ni impidió que se cumpliera lo anunciado.

Comentario 2: Elí también murió aquel día. Tenía noventa y ocho años, estaba ciego y esperaba noticias, muy preocupado por el Arca. Cuando el mensajero le informó de su captura, Elí cayó hacia atrás de su asiento, se rompió la nuca y murió. El relato muestra lo grave que fue aquella jornada para su familia y para Israel. Jehová había advertido de las consecuencias, pero, como señala el capítulo, no hay pruebas de que Elí finalmente corrigiera a sus hijos.

Comentario 3: La pérdida de poder de la familia de Elí continuó después. Durante el reinado de Saúl fueron asesinados los sacerdotes de Nob, que descendían de Elí por medio de Ahitub, hijo de Finehás. Abiatar logró escapar y siguió sirviendo como sacerdote durante el reinado de David. Este detalle ayuda a ver que el juicio sobre aquella familia no se agotó con la muerte de Hofní y Finehás. La referencia describe un cumplimiento que tuvo consecuencias a lo largo del tiempo.

1 Reyes 2:26-27 — Al sacerdote Abiatar el rey le dijo: “¡Vete a tus campos en Anatot! Mereces morir, pero no te voy a matar hoy, porque llevaste el Arca del Señor Soberano Jehová delante de David mi padre y porque sufriste junto a mi padre todas sus dificultades”. De modo que Salomón expulsó a Abiatar para que dejara de ser sacerdote de Jehová y que así se cumplieran las palabras que Jehová había dicho contra la familia de Elí en Siló.

Comentario 4: Primero de los Reyes 2:26, 27 relaciona expresamente la destitución de Abiatar con las palabras que Jehová había pronunciado contra la familia de Elí. Abiatar había apoyado la conspiración de Adonías, y Salomón lo expulsó del sacerdocio. Así, los descendientes de Elí perdieron el sumo sacerdocio de forma permanente. Este desenlace confirma que el mensaje comunicado por Samuel se cumplió. Aunque algunas consecuencias tardaron más en llegar, ninguna posición religiosa podía dejar sin efecto la decisión de Jehová.

… imitar su actitud obediente? (1 Sam. 3:5).

1 Samuel 3:5 — Y corrió hasta donde estaba Elí y le dijo: “Señor, me llamaste, aquí estoy”. Pero él le respondió: “No, yo no te llamé. Vuelve a acostarte”. Así que Samuel fue y se acostó.

Comentario 1: Samuel respondió enseguida cuando creyó que Elí lo llamaba. El texto dice que fue corriendo, lo que muestra su disposición a atenderlo, aunque era de noche. Los jóvenes pueden imitar esa actitud cuando sus padres les piden ayuda o les asignan una tarea. No se trata solo de acabar haciendo lo que se les pide después de muchas insistencias. La prontitud también expresa obediencia y consideración por la persona que necesita nuestra colaboración.

Comentario 2: Me llama la atención que Samuel obedeció también cuando Elí le indicó que volviera a acostarse. No comprendía todavía lo que estaba pasando, pero siguió aquella instrucción sencilla. Los jóvenes pueden aprender que no siempre entenderán de inmediato todos los detalles de una situación. Cuando sus padres les dan indicaciones que están de acuerdo con las normas de Jehová, pueden escucharlas y cumplirlas con buena disposición. Y, si necesitan una explicación, pueden pedirla sin adoptar una actitud de resistencia.

Comentario 3: Su obediencia tenía un lado muy práctico: estaba dispuesto a ayudar a alguien de edad avanzada. Samuel no acudió porque supiera que iba a recibir una asignación especial de Jehová; pensaba que Elí lo necesitaba. Eso enseña a los jóvenes a servir de buena gana incluso en asuntos cotidianos. Ayudar en casa o atender una petición razonable de sus padres puede parecer algo pequeño, pero les permite cultivar la misma disposición servicial que vemos en Samuel.

… mostrar educación y respeto como él? (1 Sam. 3:6-10).

1 Samuel 3:6-10 — Jehová lo llamó otra vez: “¡Samuel!”. Entonces Samuel se levantó, fue adonde estaba Elí y le dijo: “Señor, me llamaste, aquí estoy”. Pero él le respondió: “No, mi hijo, no te llamé. Vuelve a acostarte”. (Samuel aún no conocía a Jehová y todavía no había recibido ningún mensaje de Jehová). Y Jehová lo llamó por tercera vez: “¡Samuel!”. Entonces Samuel se levantó, fue adonde estaba Elí y le dijo: “Me llamaste, aquí estoy”. Ahí fue cuando Elí se dio cuenta de que era Jehová quien estaba llamando al niño. Así que Elí le dijo a Samuel: “Anda, acuéstate, y si te llama de nuevo le tienes que decir ‘Dime, Jehová, tu siervo está escuchando’”. Samuel se fue y volvió a acostarse. Entonces Jehová se presentó y, como las otras veces, lo volvió a llamar: “¡Samuel, Samuel!”. A lo que Samuel respondió: “Dime, tu siervo está escuchando”.

Comentario 1: Samuel siguió dirigiéndose a Elí con respeto cada vez que acudió a él. Aunque la situación se repitió durante la noche, el relato no recoge ninguna respuesta brusca del niño. Los jóvenes pueden imitarlo cuidando sus palabras y su tono cuando hablan con sus padres o con personas mayores. La buena educación se nota especialmente cuando estamos cansados o cuando una situación nos desconcierta. En esos momentos, hablar con amabilidad demuestra que el respeto no depende solo de nuestro estado de ánimo.

Comentario 2: Otra manera de mostrar respeto es escuchar y aceptar una explicación. Cuando Elí comprendió que Jehová estaba llamando al niño, le indicó cómo responder. Samuel prestó atención y siguió sus instrucciones. Los jóvenes pueden hacer lo mismo cuando reciben orientación basada en la Biblia: dejar que la otra persona termine, procurar entender lo que les dice y ponerlo en práctica. Escuchar así va más allá de guardar silencio; demuestra que valoramos la ayuda que se nos está ofreciendo.

Comentario 3: Samuel mostró una actitud especialmente respetuosa hacia Jehová. Cuando entendió quién lo llamaba, se dispuso a escuchar como un siervo que deseaba recibir instrucciones. Los jóvenes pueden cultivar esa misma humildad al prestar atención a la Palabra de Dios y tomar en serio lo que aprenden. No esperamos recibir mensajes como los que recibió Samuel, pero sí podemos demostrar respeto por Jehová mediante la manera en que escuchamos su enseñanza y respondemos a ella en nuestra vida.

… ser igual de responsables que él? (1 Sam. 3:15).

1 Samuel 3:15 — Samuel se quedó acostado hasta la mañana. Entonces abrió las puertas de la casa de Jehová. Le daba miedo contarle a Elí la visión que había tenido.

Comentario 1: Después de aquella noche tan especial, Samuel abrió las puertas de la casa de Jehová. Tenía miedo de contarle a Elí lo que había escuchado, pero aun así atendió su tarea de la mañana. Los jóvenes pueden imitarlo cumpliendo sus responsabilidades aunque tengan preocupaciones o estén pendientes de otra cosa. El ejemplo de Samuel enseña que ser responsable no consiste en trabajar solo cuando todo resulta fácil, sino en no descuidar lo que se nos ha confiado.

Comentario 2: Samuel acababa de recibir un mensaje directamente de Jehová, pero eso no hizo que dejara de abrir las puertas del tabernáculo. Una experiencia tan importante no convirtió sus labores habituales en algo sin valor. Los jóvenes pueden aplicar esa lección cuando ayudan en tareas prácticas de la congregación. La imagen del adolescente haciendo inventario de los productos de limpieza lo ilustra bien: contribuir a que el Salón del Reino esté atendido también es una responsabilidad que merece cuidado y constancia.

Comentario 3: Abrir las puertas quizá no fuera una tarea llamativa, pero Samuel la cumplió. Los jóvenes pueden ser igual de responsables al cuidar los detalles de un trabajo que se les asigna, tanto en casa como en el Salón del Reino. Hacer bien las tareas sencillas demuestra que se puede contar con ellos.

¿En qué situaciones podrían necesitar los jóvenes valor para hablar? ¿Cómo podría ayudarles el ejemplo de Samuel?

Comentario 1: Un joven puede necesitar valor cuando tiene que explicar por qué no participará en algo que va contra las normas bíblicas. Quizá le preocupe cómo reaccionarán sus compañeros. Samuel también tuvo miedo de la conversación que le esperaba, pero no permitió que eso lo hiciera callar. Su ejemplo puede ayudar al joven a hablar con respeto y claridad, sin avergonzarse de querer obedecer a Jehová. No tiene que mostrarse desafiante; puede ser firme y, al mismo tiempo, amable.

Comentario 2: También hace falta valor para contarles a los padres o a un adulto de confianza algo serio que está ocurriendo y pedir ayuda. Un joven puede temer que su explicación resulte incómoda o preocupe a otras personas. Samuel no ocultó el mensaje difícil que tenía que comunicar. Sin equiparar esas situaciones con una revelación divina, su ejemplo anima a no esconder un problema por miedo. Hablar con sinceridad puede ser un paso necesario para recibir ayuda y hacer lo correcto.

Comentario 3: Participar en una reunión o hablar de sus creencias también puede exigir valor a un joven. Tal vez piense que, por su edad, no será capaz de expresarse bien. Pero Jehová confió una responsabilidad a Samuel cuando todavía era un niño. Eso demuestra que la juventud no impide ser útil en su servicio. Prepararse y centrarse en comunicar una idea bíblica sencilla puede ayudar al joven a actuar, sin esperar a que desaparezcan por completo los nervios.

¿De qué otras maneras puede usted copiar el ejemplo de valor de Samuel?

Comentario 1: Puedo imitarlo cuando debo mantenerme fiel aunque vea malos ejemplos. Samuel tenía cerca a personas que despreciaban las normas de Jehová, pero no usó su conducta como excusa para actuar igual. Esto me anima a asumir la responsabilidad de mis propias decisiones. Si alguien hace algo incorrecto, no tengo por qué seguirlo ni perder mi deseo de servir a Dios. Mi lealtad debe dirigirse a Jehová, que no cambia sus normas para acomodarlas a la mala conducta humana.

Comentario 2: Otra manera es decir la verdad con respeto cuando sería más cómodo callar. Samuel respetaba a Elí, pero no confundió ese respeto con ocultarle el mensaje de Jehová. Yo también puedo necesitar valor para reconocer un error o abordar un asunto que me corresponde tratar. El ejemplo no me autoriza a hablar con dureza ni a dar opiniones como si fueran mensajes de Dios. Más bien, me enseña a unir la sinceridad con el respeto por la otra persona.

Comentario 3: Puedo copiar su valor al aceptar una responsabilidad en el servicio a Jehová aunque me imponga respeto. Samuel no eligió un mensaje fácil ni esperó a sentirse completamente seguro para comunicarlo. Cumplió con lo que Jehová le había encargado, y contó con su apoyo. Eso me anima a no rechazar una tarea apropiada únicamente por inseguridad. Puedo prepararme, aceptar la orientación que reciba y dar los pasos necesarios, en vez de dejar que el temor decida siempre por mí.

¿Qué me enseña este relato sobre Jehová?

Comentario 1: Me enseña que Jehová valora a los niños que desean servirle. Samuel no tenía la edad ni la posición de Elí, pero Jehová lo escogió para transmitir su mensaje. Además, lo acompañó mientras crecía y lo apoyó como profeta. Eso nos ayuda a mirar a los jóvenes con aprecio. Su obediencia, su buena disposición y sus esfuerzos por hacer lo correcto no pasan inadvertidos para Jehová. No necesitan esperar a ser adultos para comenzar a cultivar una amistad con él.

Comentario 2: Aprendo que Jehová no aprueba los abusos ni permite que una posición religiosa justifique el pecado. Hofní y Finehás eran sacerdotes, pero eso no hizo aceptable su conducta. Elí también tuvo que responder por no haber tomado las medidas necesarias contra ellos. Jehová veía lo que ocurría y decidió corregir la situación. Esto nos asegura que las injusticias no le son indiferentes. Su juicio no se basa en el prestigio de una persona, sino en su conducta y en sus justas normas.

Comentario 3: El relato me enseña que Jehová es digno de confianza. Apoyó a Samuel y se encargó de que se cumplieran los mensajes que le había dado. El niño no tuvo que garantizar por sus propios medios el resultado de aquellas palabras; su responsabilidad era comunicarlas fielmente. Eso me ayuda a distinguir entre lo que me corresponde hacer y lo que depende de Jehová. Puedo concentrarme en obedecerlo, con la seguridad de que él siempre cumple su palabra.

¿Cómo se relaciona este relato con el propósito de Jehová y el tema principal de la Biblia?

Comentario 1: El relato se relaciona con la santificación del nombre de Jehová. Los hijos de Elí lo deshonraban mediante su conducta y corrompían la adoración que se le rendía. Al juzgarlos, Jehová dejó claro que no aprobaba aquellas acciones. Así, distinguió entre sus propias normas y el comportamiento de quienes las despreciaban. Esto encaja con el propósito de que su nombre sea respetado: nadie puede representar correctamente a Jehová mientras persiste en una conducta que contradice lo que él manda.

Comentario 2: También destaca el derecho de Jehová a dirigir a su pueblo y establecer cómo debe adorársele. Hofní y Finehás actuaban según sus deseos, mientras que Samuel escuchó y obedeció. Ese contraste se relaciona con reconocer la autoridad de Jehová, una cuestión central en la Biblia. Samuel mostró con sus acciones que valoraba la guía de Dios más que la comodidad personal. Nosotros también podemos demostrar que aceptamos su autoridad al obedecer sus normas incluso cuando hacerlo requiere valor.

Comentario 3: La corrupción de aquellos sacerdotes no impidió que Jehová siguiera guiando a su pueblo. Escogió a Samuel como profeta y lo apoyó durante muchos años. Esto nos ayuda a ver que su propósito no queda frustrado por la infidelidad humana. Jehová puede corregir lo que está mal y seguir proporcionando dirección a quienes desean escucharlo.

¿Qué me gustaría preguntarle a Samuel cuando resucite?

Comentario 1: Me gustaría preguntarle qué lo ayudó a vencer el miedo antes de hablar con Elí. Sabemos que tenía temor y que, aun así, contó todo el mensaje, pero el relato no explica cada pensamiento que tuvo durante aquellas horas. Escuchar su experiencia sería muy animador. Mientras tanto, no necesitamos conocer esos detalles para aprender de él: su conducta ya nos enseña que podemos sentir miedo y, al mismo tiempo, decidir ser leales a Jehová.

Comentario 2: Yo le preguntaría qué recuerdos guardaba de las visitas de su madre y qué enseñanza de sus padres lo ayudó más mientras crecía. El capítulo cuenta que Ana iba cada año y le llevaba una prenda nueva, pero no recoge sus conversaciones. Sería hermoso conocer esos detalles sin tener que imaginarlos como si fueran hechos. Esa pregunta también me hace valorar ahora el bien que pueden hacer los padres con su enseñanza y sus muestras constantes de cariño.

Comentario 3: Me gustaría preguntarle cómo fue profundizando su amistad con Jehová a lo largo de su vida. De niño todavía no había recibido mensajes de Dios, y después llegó a servir durante décadas como profeta y juez. Sería interesante escuchar qué experiencias recuerda de ese crecimiento espiritual. Pensar en esa conversación me anima a no conformarme con lo que ya conozco de Jehová. Como Samuel, puedo seguir aprendiendo de él y fortalecer mi amistad con él con el paso de los años.

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