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Estudio Bíblico de Congregación para la semana del 11 al 17 de enero de 2027

Estudio Bíblico de Congregación para la semana del 11 al 17 de enero de 2027

Ezequiel

1, 2. ¿Qué nos enseña el libro de Ezequiel sobre el nombre de Jehová?

Comentario 1: El libro destaca que el nombre de Jehová representa su reputación y que limpiarlo de todas las mentiras es lo más importante. Por eso, Ezequiel emplea unas sesenta veces expresiones que indican que las personas tendrán que reconocer quién es Jehová. No se trata solo de conocer su nombre, sino de admitir que él es el Soberano.

Comentario 2: Algo que me llama la atención es que conocer a Jehová también implica reconocer que siempre cumple su palabra. Los judíos desobedientes lo comprobaron cuando recibieron disciplina. Las naciones tendrán que reconocerlo como Juez. En cambio, quienes lo adoran como él quiere podrán conocerlo cada vez mejor al experimentar el cumplimiento de sus promesas y disfrutar de paz.

Comentario 3: La santificación del nombre de Jehová está muy relacionada con el bienestar de quienes lo adoran. El libro no presenta la limpieza de su reputación como algo distante de nosotros. Cuando Jehová actúe a favor de su nombre, sus siervos recibirán bendiciones. Eso nos ayuda a dar prioridad a su reputación, seguros de que él también se interesa por nuestra felicidad.

3. ¿Qué dice el libro de Ezequiel sobre el Mesías prometido?

Comentario 1: Ezequiel anunció que el trono de David no quedaría vacío para siempre. Aunque pasarían muchísimos años, Jehová lo daría al Mesías, quien tendría el derecho de ocuparlo. Jesús, que era descendiente de David, cumplió esa profecía. Esto fortalece nuestra confianza en Jehová: el paso del tiempo no hace que olvide sus promesas ni que cambie su propósito.

Comentario 2: El Mesías no sería únicamente un gobernante. Jehová también lo presentó como un pastor que cuidaría de sus ovejas. La referencia a su siervo David se cumplió en Jesús, descendiente de aquel rey. Esa comparación nos permite ver qué clase de atención recibiría el pueblo de Dios: la de un pastor que se interesa por sus ovejas y las alimenta.

Juan 10:11 — Yo soy el pastor excelente, y el pastor excelente entrega su vida por las ovejas.

Comentario 3: En Juan 10:11, Jesús se identifica como el pastor que entrega su vida por las ovejas. Esto encaja con la promesa de Ezequiel de que Jehová pondría a un pastor sobre su pueblo. Saber que Jesús estuvo dispuesto a sacrificarse por nosotros nos ayuda a confiar en su dirección. Su autoridad va acompañada de un profundo amor por quienes cuida.

4. ¿Qué sabemos de la parte celestial de la organización de Jehová gracias a las visiones de Ezequiel?

Comentario 1: La visión del carro celestial muestra que la parte celestial de la organización de Jehová es imponente y está muy bien organizada. No se presenta como algo desordenado o sin dirección. Esta visión nos ayuda a ampliar nuestra perspectiva: aunque nosotros solo vemos una pequeña parte de lo que sucede, Jehová cuenta con una organización celestial que cumple su voluntad.

Comentario 2: Ezequiel también pudo observar la actividad de los ángeles, especialmente de los querubines. Así que estas visiones no muestran únicamente la grandeza de la organización celestial; también nos permiten conocer algo del servicio que realizan sus integrantes. Jehová quiso que sus siervos en la Tierra supieran de esa realidad, aunque normalmente no puedan verla con sus propios ojos.

Comentario 3: Me parece valioso que Jehová permitiera a Ezequiel contemplar estas cosas mientras estaba desterrado en Babilonia. Su situación en la Tierra no impedía que recibiera una visión de la grandeza de la organización celestial. Al leerla, nosotros también podemos recordar que las circunstancias difíciles no cambian quién es Jehová ni disminuyen su capacidad para dirigir a sus siervos.

5. ¿Qué nos enseña el libro de Ezequiel sobre Jehová?

Comentario 1: Nos enseña que Jehová es bondadoso y misericordioso. Aunque los judíos lo habían desobedecido una y otra vez, no los castigó sin advertirles. Les explicó las consecuencias de su conducta y les ofreció el perdón si se arrepentían. Eso muestra que sus advertencias no eran una falta de amor. Al contrario, les daban la oportunidad de cambiar.

Comentario 2: Jehová permitió que su pueblo fuera al destierro, pero no dejó de cuidarlo. Incluso anunció que castigaría a las naciones que lo maltrataran. Eso nos ayuda a distinguir entre disciplinar y abandonar. Los judíos necesitaban corrección, pero Jehová seguía pendiente de ellos. Su disciplina no daba permiso a otras naciones para tratarlos con crueldad.

Comentario 3: Además de corregir a su pueblo, Jehová le dio esperanza. Prometió que los desterrados regresarían a Jerusalén y recibirían bendiciones. No quería que pensaran que su situación sería irreversible. Este equilibrio entre justicia y misericordia nos acerca a él: toma en serio el pecado, pero también ofrece un futuro a quienes se arrepienten y vuelven a adorarlo como él desea.

6. ¿Qué lecciones importantes encontramos en el libro de Ezequiel?

Comentario 1: Una lección es que cada uno responde ante Jehová por sus propias acciones. No podemos dejar nuestra relación con él en manos de la familia ni pensar que otros pueden obedecer por nosotros. Esta responsabilidad personal nos anima a examinar nuestras decisiones y a preguntarnos si realmente reflejan respeto por Jehová y por sus normas.

Comentario 2: También aprendemos que nuestras acciones afectan a Jehová y a su nombre. Lo que hacemos no es indiferente para él. La conducta infiel de los israelitas le causó dolor y perjudicó su reputación entre las naciones. Tener eso presente nos da una razón muy profunda para obedecer: no queremos entristecer a Jehová ni hacer que otros tengan una mala impresión de él.

Comentario 3: El libro relaciona nuestra vida con respetar el nombre de Jehová y darle una adoración pura. Por tanto, no basta con afirmar que lo conocemos o que pertenecemos a su pueblo. Nuestra forma de vivir debe estar de acuerdo con lo que él pide. Esta enseñanza nos anima a revisar tanto nuestra adoración como las decisiones cotidianas que tomamos.

7. ¿Qué sabemos sobre el profeta Ezequiel?

Comentario 1: Ezequiel escribió el libro que lleva su nombre, y su nombre significa Dios fortalece. Su padre era sacerdote y servía en Jerusalén. Es posible que Ezequiel naciera alrededor del año 643 antes de nuestra era. Estos datos nos ayudan a situarlo: era una persona real, con una familia vinculada al servicio en Jerusalén, que después tuvo que vivir en el destierro.

Comentario 2: En el año 617 antes de nuestra era, cuando Joaquín se rindió ante Nabucodonosor, Ezequiel fue llevado a Babilonia. Debía tener unos veintiséis años. Cuatro años después, cuando tenía unos treinta, Jehová lo nombró profeta. Así que su servicio profético comenzó estando desterrado. Su experiencia nos recuerda que unas circunstancias difíciles no impiden necesariamente que sigamos siendo útiles para Jehová.

Comentario 3: Ezequiel fue contemporáneo de Jeremías, Daniel y Abdías. Jeremías servía en Judá, mientras que Daniel estaba en Babilonia, igual que Ezequiel. Saberlo nos ayuda a relacionar los relatos bíblicos y a entender que Jehová estaba dando dirección por medio de varios profetas. Sus mensajes se complementaban y atendían las necesidades de su pueblo en aquellos años difíciles.

8. ¿A quiénes estaban dirigidas las profecías de Ezequiel?

Comentario 1: Estaban dirigidas a los judíos desterrados en Babilonia. Algunos, como Ezequiel, habían llegado antes de la destrucción de Jerusalén, y otros llegaron después. Esta diferencia es importante para comprender sus mensajes. Los desterrados necesitaban entender tanto lo que iba a ocurrirle a Jerusalén como la esperanza que Jehová les ofrecería después de su caída.

Comentario 2: El recuadro 26-B ayuda a entender lo que vivían quienes escuchaban a Ezequiel. Los babilonios se burlaban de ellos, y regresar a su tierra debía parecerles imposible porque Babilonia no liberaba a sus prisioneros. Con ese trasfondo, comprendemos mejor cuánto necesitaban la guía de Jehová y por qué sus promesas de restauración podían darles una esperanza tan valiosa.

Comentario 3: Aunque estaban desterrados, disfrutaban de cierta libertad. Los fieles podían reunirse para leer las Escrituras, y algunos tenían casas y realizaban actividades comerciales. Jehová les había indicado que llevaran una vida pacífica allí. Esto muestra que podían seguir adorándolo aun sin tener acceso al templo. Su ejemplo nos anima a aprovechar las oportunidades de adoración que tengamos, aunque nuestras circunstancias no sean ideales.

9. ¿Qué quería Jehová que entendieran los judíos que estaban en Babilonia?

Comentario 1: Jehová quería que aceptaran su disciplina y entendieran por qué estaban desterrados. No era simplemente una desgracia política o militar. Sus prácticas apóstatas habían manchado el nombre de Dios. Por eso, necesitaban reconocer su responsabilidad y comprender que Jehová merecía obediencia y una adoración que estuviera de acuerdo con sus normas, no con las preferencias de ellos.

Comentario 2: El contenido del mensaje cambió cuando Jerusalén fue destruida. Antes, Ezequiel anunció la condena de la ciudad por las cosas horribles que se hacían allí. Después, Jehová le transmitió palabras llenas de esperanza. Ese cambio muestra que Jehová no solo quería que reconocieran sus errores; también quería ayudarlos a mirar hacia adelante y confiar en la restauración que él prometía.

Comentario 3: No todos reaccionaron igual: algunos se burlaron de Ezequiel y otros le creyeron. Eso nos lleva a pensar en nuestra propia reacción a la corrección. Lo importante no es solo escuchar un consejo, sino reconocer si necesitamos cambiar. Aceptar la disciplina de Jehová implica dejar de justificarnos y demostrar con nuestra conducta que respetamos su forma de ver las cosas.

10. ¿Cómo está organizado el libro de Ezequiel?

Comentario 1: El libro sigue en su mayor parte un orden cronológico, pero también está organizado por temas. Después del nombramiento de Ezequiel, presenta tres grandes grupos de profecías: la destrucción de Jerusalén, la condena de las naciones vecinas y la restauración de Israel. Tener ese esquema en mente nos ayuda a ubicar cada visión y a comprender mejor su propósito.

Comentario 2: Ezequiel indicó el año, el mes y el día de muchas de sus profecías. Para contar los años, tomó como punto de partida el destierro del rey Joaquín, en el 617 antes de nuestra era. Estos detalles permiten relacionar los mensajes con acontecimientos concretos. No son profecías presentadas sin contexto; podemos ver cuándo las recibió y qué estaba sucediendo.

Comentario 3: La línea de tiempo del recuadro 26-C permite notar que Jehová advirtió sobre Jerusalén mucho antes del asedio. Ezequiel empezó a profetizar en el 613, y el asedio comenzó en el 609 antes de nuestra era. Después hubo mensajes contra las naciones y palabras de esperanza. Esa secuencia destaca tanto la paciencia de Jehová al advertir como su interés en consolar a su pueblo.

11. ¿Qué cosas le pidió Jehová a Ezequiel que hiciera, y por qué?

Comentario 1: Jehová le pidió que representara algunos mensajes proféticos. Por ejemplo, tuvo que acostarse de lado con un ladrillo delante, afeitarse la cabeza y la barba, preparar equipaje y sacarlo de la ciudad, y juntar dos palos. Aunque eran acciones poco comunes, tenían un propósito: despertar el interés de los desterrados para que quisieran entender el mensaje que Jehová les estaba dando.

Ezequiel 4:1-3 — ”Y tú, hijo del hombre, toma un ladrillo y ponlo delante de ti. Graba en él una ciudad: Jerusalén. Cércala, construye un muro de asedio alrededor de ella, levanta una rampa para atacarla, monta campamentos para luchar contra ella y rodéala de arietes. Toma una plancha de hierro y colócala como un muro de hierro entre tú y la ciudad. Entonces fija tu mirada en ella y quedará cercada; tú vas a cercarla. Esto servirá de señal para la casa de Israel.

Comentario 2: En Ezequiel 4:1-3 vemos lo concreta que era una de esas representaciones. El ladrillo mostraba Jerusalén, y los elementos colocados alrededor representaban un asedio. No era una acción extraña sin explicación, sino una señal para Israel. Jehová estaba comunicando de forma visible lo que ocurriría, para que los observadores prestaran atención a la advertencia.

Comentario 3: La disposición de Ezequiel a obedecer también nos enseña algo. Su tarea no consistía únicamente en hablar; en ocasiones debía hacer cosas difíciles o poco habituales porque Jehová se lo pedía. No tenemos que imitar aquellas representaciones, pero sí podemos imitar su humildad. Al enseñar, lo importante es comunicar con claridad el mensaje de Dios, no llamar la atención sobre nosotros mismos.

12. ¿Qué ve Ezequiel antes de que Jehová lo nombre profeta?

Comentario 1: En el año 613 antes de nuestra era, Ezequiel recibió una impresionante visión de los cielos. Vio seres vivientes que más adelante fueron identificados como querubines, un carro celestial y una luz brillante relacionada con la gloria de Jehová. Antes de recibir su comisión, pudo contemplar esa manifestación de la grandeza del Dios al que iba a representar.

Comentario 2: Un detalle interesante es que el relato identifica después a aquellos seres vivientes como querubines. Esto nos recuerda la importancia de dejar que la propia Biblia explique sus visiones. En lugar de atribuirles significados que el texto no ofrece, podemos comparar los pasajes relacionados. Así comprendemos mejor lo que Jehová quiso revelar y evitamos añadir ideas personales.

Comentario 3: Después de la visión, Jehová nombró a Ezequiel profeta y centinela. Tendría que transmitir una advertencia, lo escucharan o no. La secuencia nos ayuda a valorar la seriedad de su comisión: el mensaje venía del Dios cuya gloria acababa de contemplar. Ezequiel debía ser fiel a esa responsabilidad, sin permitir que la reacción de la gente decidiera si hablaría o no.

13. ¿Qué profecías escenifica Ezequiel?

Comentario 1: Ezequiel representó el asedio que sufriría Jerusalén y el hambre que habría dentro de la ciudad. Estas escenas daban forma visible a la advertencia de Jehová. No se trataba de anunciar dificultades de manera vaga; los habitantes de Jerusalén sufrirían consecuencias concretas por su rebelión. La representación ayudaba a los desterrados a entender la gravedad de lo que se acercaba.

Comentario 2: Otra representación consistió en afeitarse la cabeza y la barba y hacer con el pelo lo que Jehová le indicara. Aquello mostraba lo que les sucedería a los habitantes cuando Jerusalén fuera destruida. Ezequiel no escogía por su cuenta los símbolos ni su significado. Su responsabilidad era seguir las instrucciones de Jehová y comunicar fielmente el mensaje.

Comentario 3: El contexto explica por qué se anunciaban esos juicios: los israelitas estaban practicando la idolatría. Por eso, las escenas del asedio y de la destrucción no deben separarse del problema espiritual que había detrás. Para nosotros, la lección es tomar en serio la adoración pura. Jehová no considera algo sin importancia que quienes llevan su nombre se aparten de él.

14, 15. ¿Qué predice Jehová sobre Jerusalén?

Comentario 1: Jehová predijo que castigaría a Jerusalén por las cosas detestables que se hacían allí. En la visión, un hombre marcaba a quienes se lamentaban por esa situación, y los que no tenían la marca eran ejecutados. Esto muestra que Jehová veía las diferencias entre las personas. No le era indiferente que alguien rechazara sinceramente la maldad que lo rodeaba.

Comentario 2: Aunque la destrucción de Jerusalén era segura, Jehová también anunció que algunos desterrados regresarían. Así que el mensaje incluía juicio, pero no eliminaba toda esperanza. Nos ayuda a conocer el equilibrio de Jehová: no pasa por alto la rebelión, y al mismo tiempo puede asegurar un futuro para quienes vuelven a adorarlo de la manera que él aprueba.

Comentario 3: Ezequiel tuvo que representar el destierro y profetizar contra los falsos profetas. Además, explicó a los ancianos que nada impediría la destrucción de Jerusalén. Eso nos recuerda que un mensaje tranquilizador no siempre es verdadero. Los judíos necesitaban aceptar la advertencia de Jehová, aunque fuera dolorosa, en vez de confiar en palabras que les permitieran seguir sin cambiar.

16-18. ¿Qué comparaciones usa Jehová?

Comentario 1: Jehová comparó a Jerusalén con una vid inútil que solo servía como leña y con una esposa amada que se había vuelto infiel. Las dos comparaciones destacaban aspectos distintos del problema: la ciudad no estaba cumpliendo su propósito y había traicionado su relación con Jehová. Así se entendía que su condena no era arbitraria, sino consecuencia de una conducta persistente.

Comentario 2: También comparó al rey Sedequías con una vid que se secaría. Y presentó a Samaria y Jerusalén como dos hermanas que se habían hecho prostitutas, llamadas Oholá y Oholibá. Samaria ya había sido destruida, pero Jerusalén no había aprendido de aquel ejemplo. Estas comparaciones nos animan a tomar en serio las advertencias y a no repetir errores cuyas consecuencias ya conocemos.

Comentario 3: Cuando comenzó el ataque contra Jerusalén, Jehová la comparó con una olla oxidada que debía echarse al fuego. Esa imagen resaltaba lo profundamente arraigada que estaba su corrupción. Sin embargo, en medio de esos mensajes Jehová aseguró que juzgaría a cada persona por sus propias acciones. La condena de la ciudad no significaba que él hubiera dejado de distinguir a los justos.

19, 20. ¿A qué naciones condena Jehová, y por qué?

Comentario 1: Jehová condenó a Ammón, Moab, Edom y Filistea, y después anunció juicios contra Tiro, Sidón y Egipto. Estos mensajes aparecen en la parte del libro que trata sobre las naciones que se alegraron por la caída de Jerusalén. Aunque Jehová estaba disciplinando a su pueblo, no aprobaba la actitud de quienes disfrutaban de su sufrimiento.

Comentario 2: Entre los años 607 y 606 antes de nuestra era, Ezequiel anunció la destrucción de Tiro y Sidón, y recibió la orden de cantar una canción de duelo por Tiro. Esto muestra que los mensajes de juicio no se limitaban a Jerusalén. Las naciones vecinas también tenían que responder ante Jehová por su conducta y por la forma en que trataban a su pueblo.

Comentario 3: Los capítulos 29 a 32 contienen mensajes contra Egipto recibidos entre los años 607 y 591 antes de nuestra era. Jehová anunció que Babilonia invadiría ese país. Una lección del conjunto de estas profecías es que no debemos alegrarnos por las desgracias ajenas. Que alguien esté sufriendo las consecuencias de sus errores no nos da motivo para tratarlo con desprecio.

21, 22. ¿Qué cosas positivas para los israelitas profetiza Ezequiel?

Comentario 1: Jehová prometió cuidar de sus ovejas y poner sobre ellas a un solo pastor. Esto contrastaba con la conducta de los falsos pastores de Israel, contra quienes estaba muy enojado. Los desterrados podían saber que el mal cuidado que habían recibido no reflejaba cómo era Jehová. Él se interesaba por su bienestar y les aseguraba una atención muy diferente.

Comentario 2: Ezequiel anunció que los judíos volverían a su tierra. La visión de una llanura llena de huesos que recobraban la vida ilustraba de forma muy impactante la esperanza de restauración. Aunque la destrucción de Jerusalén podía hacer que todo pareciera perdido, Jehová podía cambiar la situación. Sus promesas daban a los desterrados razones para mirar al futuro con confianza.

Comentario 3: Al juntar dos palos, Ezequiel representó que el reino de dos tribus y el de diez tribus volverían a formar una sola nación. Así que la restauración no consistiría únicamente en regresar a un territorio. También habría unidad entre el pueblo de Dios. Esa promesa destaca cuánto valora Jehová que quienes lo adoran estén unidos, en vez de permanecer divididos.

23, 24. ¿Qué hará Jehová cuando Gog ataque a su pueblo, y qué visión tiene Ezequiel?

Comentario 1: Cuando Gog ataque a su pueblo, Jehová intervendrá para defenderlo y acabará con Gog y su ejército. El mensaje no deja la liberación en manos de la capacidad militar del pueblo de Dios. Es Jehová quien actuará. Saberlo nos ayuda a centrar nuestra confianza en él y a recordar que la oposición no puede impedirle cumplir su propósito.

Comentario 2: En el año 593 antes de nuestra era, Ezequiel recibió una visión de un templo inmenso. Un ángel medía sus diferentes partes, y la gloria de Jehová llenaba el templo. Ezequiel también recibió instrucciones sobre sacrificios, sacerdotes y el reparto de la tierra. La visión destacaba las justas normas de Jehová y aseguraba que la adoración pura sería restaurada.

Comentario 3: Otros detalles de la visión eran el río que salía del templo y la ciudad cuyo nombre indicaba que Jehová estaba allí. Para los desterrados, lo más importante de la restauración no sería simplemente volver a tener una tierra donde vivir. Recuperarían la adoración pura. Esto nos recuerda que disfrutar de la aprobación de Jehová vale más que cualquier comodidad material.

a. Según Ezequiel 18:19-22, ¿cómo decide Jehová si una persona es buena o mala?

Ezequiel 18:19-22 — ”’Pero ustedes dirán: “¿Por qué no carga el hijo con la culpa del pecado de su padre?”. Como el hijo ha hecho lo que es justo y recto y ha cumplido y obedecido mis estatutos, sin duda seguirá vivo. El alma que peca es la que morirá. El hijo no cargará con la culpa del pecado del padre y el padre no cargará con la culpa del pecado del hijo. La justicia del justo se le tomará en cuenta solo a él y la maldad del malvado se le tomará en cuenta solo a él. ”’Ahora bien, si alguien malvado abandona todos los pecados que ha cometido, obedece mis estatutos y hace lo que es justo y recto, sin duda seguirá vivo. No morirá. No se le tendrá en cuenta ninguna de las ofensas que haya cometido. Seguirá vivo por hacer lo que es justo’.

Comentario 1: Jehová juzga a cada persona por su propia conducta. Estos versículos explican que un hijo no recibe la culpa del pecado de su padre, ni ocurre lo contrario. Eso muestra lo justo que es Jehová: no nos considera buenos o malos simplemente por nuestra familia. Cada uno puede demostrar, mediante sus decisiones y su obediencia, qué clase de persona quiere ser.

Comentario 2: El pasaje también muestra que Jehová toma en cuenta los cambios sinceros. Si alguien abandona su mala conducta y empieza a practicar lo que es justo, su pasado no lo condena para siempre. Jehová no lo encierra en una etiqueta. Esto nos anima a confiar en su misericordia y a no dar por perdido a alguien que está haciendo esfuerzos reales por cambiar.

Comentario 3: La valoración de Jehová se basa en hechos, no solo en lo que una persona afirma ser. El texto habla de abandonar los pecados, obedecer y hacer lo correcto. Por eso, el arrepentimiento tiene que verse en la conducta. Al examinarnos, podemos preguntarnos si nuestros cambios son únicamente palabras o si nuestras decisiones diarias demuestran que queremos agradar a Jehová.

b. Fíjate en cómo reaccionará Jehová cuando Gog ataque a su pueblo (38:18, 19, 22). ¿Qué te hace sentir esto?

Ezequiel 38:18-19 — ”‘Ese día, el día en que Gog invada la tierra de Israel —afirma el Señor Soberano Jehová—, se desatará mi gran furia. En mi celo, en el fuego de mi furor, hablaré; ese día, habrá un gran terremoto en la tierra de Israel.

Comentario 1: La reacción de Jehová nos da seguridad porque muestra que no será indiferente al ataque contra su pueblo. El pasaje describe la intensidad de su indignación. No estamos hablando de un Dios distante que observa sin actuar. Saber que él se interesa tanto por sus siervos nos ayuda a confiar en su protección y a fortalecer nuestra relación con él desde ahora.

Comentario 2: También nos produce gratitud. El pueblo de Jehová no tendrá que enfrentarse solo a Gog; Jehová ha prometido defenderlo. Pensar en eso nos ayuda a no medir el futuro únicamente por la fuerza que parezcan tener los enemigos. Lo decisivo será lo que Jehová haga. Esa confianza no nace de sentirnos fuertes, sino de conocer al Dios al que servimos.

Comentario 3: A la vez, esta profecía inspira un profundo respeto por Jehová. Su amor por su pueblo no significa que tolere indefinidamente la agresión contra él. Llegará el momento de actuar con justicia. En vez de alimentar miedo o especulaciones sobre los detalles, podemos concentrarnos en lo que la profecía deja claro: Jehová defenderá a su pueblo y cumplirá su palabra.

c. Jehová le promete a su pueblo “lluvias de bendiciones” (34:26). ¿Cómo se han cumplido estas palabras en tu vida?

Ezequiel 34:26 — Las convertiré a ellas y a los alrededores de mi colina en una bendición y haré que la lluvia caiga a su tiempo. Habrá lluvias de bendiciones.

Comentario 1: Una bendición que podemos valorar es conocer mejor a Jehová mediante su Palabra. El propio libro de Ezequiel nos enseña que es justo, misericordioso y fiel a sus promesas. Al pensar en cómo ese conocimiento influye en nuestras decisiones y nos da esperanza, podemos identificar bendiciones concretas. No todo lo valioso que recibimos de Jehová se mide en cosas materiales.

Comentario 2: Otra bendición que podemos reconocer es la oportunidad de reunirnos para adorar a Jehová y escuchar las Escrituras. Los desterrados fieles valoraban esa posibilidad aun lejos del templo. Su ejemplo nos ayuda a pensar en nuestras propias reuniones: lo que aprendemos, el ánimo que recibimos y la ayuda para seguir fieles. Son buenos motivos para expresar agradecimiento a Jehová.

Comentario 3: También podemos meditar en la esperanza que Jehová nos ha dado. Los desterrados necesitaban saber que su situación no duraría para siempre, y sus promesas los ayudaban a mirar más allá del presente. De manera parecida, conocer el propósito de Jehová puede ayudarnos a afrontar nuestras dificultades. Al preparar una respuesta personal, podemos mencionar cómo esa esperanza nos está ayudando realmente.

a. ¿Por qué se le llama a Ezequiel “hijo del hombre”? (3:17; nwt glosario). ¿A quién más se le llama así en la Biblia? (Mt 20:28).

Ezequiel 3:17 — “Hijo del hombre, te he nombrado centinela para la casa de Israel; y, cuando oigas una palabra de mi boca, los advertirás de mi parte.

Comentario 1: La expresión aplicada a Ezequiel destaca que era un ser humano. Aunque Jehová le había dado una responsabilidad muy importante como centinela, el mensaje no se originaba en él. Debía escuchar a Jehová y advertir de su parte. Eso nos ayuda a mantener la perspectiva: lo que daba autoridad a sus palabras no era su grandeza personal, sino el Dios que lo enviaba.

Mateo 20:28 — Eso fue lo que hizo el Hijo del Hombre. Él no vino para que le sirvieran, sino para servir a los demás y para dar su vida como rescate a cambio de muchas personas”.

Comentario 2: En Mateo 20:28, Jesús también utiliza esa expresión para referirse a sí mismo. El versículo explica que vino a servir y a entregar su vida como rescate. Por tanto, al responder podemos identificar a Jesús y destacar lo que dijo sobre su misión. Su ejemplo nos enseña que la verdadera grandeza se demuestra sirviendo, no esperando que los demás nos atiendan.

Comentario 3: Aunque la expresión aparece en ambos casos, las responsabilidades mencionadas son distintas. Ezequiel debía transmitir las advertencias de Jehová; Jesús vino a servir y dar su vida como rescate. Comparar los pasajes nos ayuda a fijarnos en el contexto, en vez de suponer que una misma expresión hace iguales sus funciones. Cada texto destaca una tarea concreta que debemos respetar al explicarlo.

b. ¿Cómo se cumplió Ezequiel 17:16? (Jer 52:11).

Ezequiel 17:16 — ”‘“Tan cierto como que yo vivo —afirma el Señor Soberano Jehová—, él morirá en Babilonia, donde vive el rey que lo hizo rey, cuyo juramento él despreció y cuyo pacto él rompió.

Comentario 1: Ezequiel anunció que Sedequías moriría en Babilonia. La profecía relacionaba ese desenlace con haber despreciado un juramento y roto un pacto. No era una advertencia general sobre posibles dificultades: señalaba dónde terminaría su vida. El relato posterior de Jeremías confirma que Sedequías fue llevado precisamente a Babilonia y permaneció allí preso hasta su muerte.

Jeremías 52:11 — Luego el rey de Babilonia cegó a Sedequías, lo sujetó con grilletes de cobre, se lo llevó a Babilonia y lo tuvo preso hasta el día de su muerte.

Comentario 2: Jeremías 52:11 cuenta que el rey de Babilonia cegó a Sedequías, lo sujetó con grilletes y se lo llevó cautivo. El detalle que confirma de forma directa la profecía es que estuvo preso hasta morir. Al comparar ambos relatos, vemos cómo un libro anuncia el resultado y otro registra su cumplimiento. Esa concordancia fortalece nuestra confianza en la palabra de Jehová.

Comentario 3: Este cumplimiento también nos recuerda que Jehová toma en serio la palabra dada. La profecía no presenta la ruptura del juramento como un asunto sin importancia. Aunque nosotros no estemos en la situación de Sedequías, podemos aprender a ser personas confiables y a no tratar nuestros compromisos con ligereza. Las decisiones tienen consecuencias, y las advertencias de Jehová merecen nuestra atención.

c. ¿Cómo demuestra la genealogía de Mateo 1 que Jesús tenía “el derecho legal” de recibir “la corona”? (21:26, 27).

Ezequiel 21:26-27 — Esto es lo que dice el Señor Soberano Jehová: ‘Quita el turbante y retira la corona. Ya no será como antes. Pon en alto al que está abajo y echa abajo al que está arriba. ¡Una ruina! ¡Una ruina! ¡La dejaré hecha una ruina! Y no será de nadie hasta que venga el que tiene el derecho legal, y a él se la daré’.

Comentario 1: Ezequiel anunció que la corona no sería de nadie hasta que llegara quien tuviera el derecho de recibirla. La genealogía de Mateo relaciona a Jesús con la familia del rey David, de la que debía venir el Mesías. Por eso, ayuda a identificarlo como el heredero prometido. Su derecho no se basaba en una ambición personal, sino en el propósito de Jehová.

Comentario 2: La genealogía nos ayuda a entender que la promesa hecha a la familia de David no se perdió durante los muchos años en que su trono estuvo vacío. Jesús pertenecía a esa familia. Así, la información de Mateo y la profecía de Ezequiel se complementan: una anuncia al heredero futuro, y la otra ayuda a reconocer su conexión con la línea prometida.

Comentario 3: Un detalle importante de la profecía es que Jehová sería quien entregaría la corona. La genealogía señala la conexión de Jesús con David, pero su nombramiento como Rey depende de Jehová. Esto nos ayuda a ver el Reino como parte del propósito divino, no como un proyecto humano. También nos asegura que Jehová cumple sus promesas aunque entre el anuncio y el cumplimiento pasen muchos años.

a. ¿Cómo puede ayudarte lo que dice Ezequiel 18:21, 22 si te sientes mal por los errores del pasado?

Ezequiel 18:21-22 — ”’Ahora bien, si alguien malvado abandona todos los pecados que ha cometido, obedece mis estatutos y hace lo que es justo y recto, sin duda seguirá vivo. No morirá. No se le tendrá en cuenta ninguna de las ofensas que haya cometido. Seguirá vivo por hacer lo que es justo’.

Comentario 1: Estos versículos nos aseguran que Jehová no condena para siempre a quien se arrepiente y cambia de conducta. Si hemos abandonado nuestros errores y procuramos obedecerle, podemos confiar en su promesa de perdón. Eso no significa restar importancia a lo que hicimos, sino darle importancia también a lo que Jehová dice: él permite que una persona arrepentida tenga un futuro.

Comentario 2: El pasaje nos ayuda a concentrarnos en lo que sí podemos hacer ahora. No podemos modificar el pasado, pero podemos abandonar lo malo, obedecer a Jehová y practicar lo justo. Esos cambios son importantes para él. En vez de pensar que nuestros errores nos definen para siempre, podemos seguir construyendo una relación con Jehová mediante decisiones que demuestren arrepentimiento sincero.

Comentario 3: A veces, seguir sintiendo tristeza por un error podría llevarnos a pensar que Jehová no nos ha perdonado. Pero este pasaje dirige nuestra atención a su manera de juzgar, no solo a nuestros sentimientos. Podemos reconocer el daño causado y, al mismo tiempo, aceptar su misericordia. Confiar en Jehová también incluye creer que cumple lo que promete respecto al perdón.

b. ¿Cómo se relaciona Ezequiel 3:18, 19 con la obra de predicar?

Ezequiel 3:18-19 — Si a alguien malvado yo le digo ‘Sin falta morirás’ pero tú no se lo adviertes ni hablas con el malvado para advertirle que deje su mal camino y siga viviendo, él, como es malvado, morirá por su error, pero su sangre te la exigiré a ti. En cambio, si tú le adviertes al malvado y él no deja su maldad ni su mal camino, morirá por su error, pero tú sin falta salvarás tu propia vida.

Comentario 1: Ezequiel tenía la responsabilidad de transmitir la advertencia de Jehová. No podía decidir quedarse callado porque el mensaje fuera difícil. Ese sentido de responsabilidad nos ayuda a valorar la predicación. Lo que compartimos puede ayudar a las personas a cambiar y acercarse a Jehová. Por eso, procuramos participar con seriedad, sin tratar el mensaje como si fuera algo de poca importancia.

Comentario 2: El texto distingue entre la responsabilidad de advertir y la decisión de quien escucha. Ezequiel debía hablar, pero no podía obligar a nadie a cambiar. Eso puede ayudarnos cuando una persona no acepta el mensaje. Nos esforzamos por explicarlo con claridad y respeto, pero no medimos nuestra fidelidad únicamente por la respuesta que recibimos. Cada oyente tiene que tomar su propia decisión.

Comentario 3: La advertencia tenía un propósito positivo: que la persona abandonara su mal camino y siguiera viviendo. Ese detalle nos ayuda a mantener el motivo correcto al predicar. No buscamos condenar ni ganar discusiones; deseamos que otros reciban ayuda. Cuando recordamos que el mensaje puede beneficiar a quien nos escucha, resulta más fácil transmitirlo con interés sincero y no de manera fría o mecánica.

c. ¿Qué pueden aprender de Ezequiel 34:11-16 los ancianos? (1Pe 5:2).

Ezequiel 34:11-16 — ”’Porque esto es lo que dice el Señor Soberano Jehová: “Aquí estoy, y yo mismo buscaré a mis ovejas y las cuidaré. Cuidaré de mis ovejas como un pastor que ha encontrado a sus ovejas dispersadas y las alimenta. Voy a rescatarlas de todos los lugares por donde fueron dispersadas en el día de nubes y densas tinieblas. Las sacaré de los pueblos y las juntaré de los países, y las traeré a su tierra y las alimentaré en las montañas de Israel, junto a las corrientes de agua y junto a todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las alimentaré, y los prados donde pasten estarán en las montañas altas de Israel. Se recostarán allí, en buenos pastos, se alimentarán en pastos selectos de las montañas de Israel”. ”’“Yo mismo alimentaré a mis ovejas y yo mismo haré que se recuesten —afirma el Señor Soberano Jehová—. A las perdidas buscaré, a las descarriadas traeré de vuelta, a las heridas vendaré y a las débiles fortaleceré. Pero a las gordas y a las fuertes las exterminaré. Alimentaré a esas con juicios”.

Comentario 1: Jehová se presenta como un pastor que busca a sus ovejas y se ocupa de ellas personalmente. Los ancianos pueden imitar ese interés tomando la iniciativa para ayudar, en vez de esperar siempre a que alguien se lo pida. El pasaje menciona ovejas perdidas, descarriadas, heridas y débiles. Eso recuerda que las necesidades son diferentes y que el cuidado debe adaptarse a cada persona.

Comentario 2: Otra lección es la importancia de alimentar al rebaño. Jehová no solo reúne a sus ovejas; también las lleva a buenos pastos y les da descanso. Los ancianos pueden reflejar ese cuidado usando la Palabra de Dios para fortalecer a los hermanos. Su atención no debería limitarse a corregir problemas: también debe ayudar a que cada uno esté bien alimentado espiritualmente.

1 Pedro 5:2 — pastoreen el rebaño de Dios que está a su cuidado, sirviendo de superintendentes; no lo hagan por obligación, sino de buena gana ante Dios; tampoco lo hagan por amor a ganancias deshonestas, sino con empeño,

Comentario 3: Primera de Pedro 5:2 destaca la actitud con la que deben cuidar del rebaño: de buena gana y con empeño, no por obligación ni por interés económico. Esto complementa muy bien la descripción de Ezequiel. No basta con realizar ciertas tareas; importa el motivo. Los ancianos imitan a Jehová cuando consideran a los hermanos ovejas valiosas que merecen atención, no una carga que hay que soportar.

4. ¿QUÉ OTRAS COSAS VALIOSAS HAS ENCONTRADO EN ESTE LIBRO BÍBLICO?

Comentario 1: Me parece valioso que el recuadro sobre el destierro muestre a los judíos fieles reuniéndose para leer las Escrituras aun sin poder ofrecer sacrificios en el templo. No permitieron que la falta de condiciones ideales acabara con su adoración. Eso nos anima a centrarnos en lo que sí podemos hacer para mantenernos cerca de Jehová cuando nuestras circunstancias cambian.

Comentario 2: Otro detalle es que la vida en Babilonia llegó a ser relativamente pacífica y muchos judíos prefirieron quedarse allí cuando terminó el exilio. Sin juzgar los motivos de cada persona, ese dato nos invita a examinar nuestras prioridades. Podemos preguntarnos si la comodidad influye demasiado en nuestras decisiones y si mantenemos el interés por las oportunidades que tenemos de apoyar la adoración pura.

Comentario 3: También es valioso observar cuándo Jehová dio cada mensaje. Advirtió antes de la destrucción y ofreció esperanza cuando Jerusalén había caído. No habló siempre del mismo modo, sino que atendió la situación de su pueblo. Podemos aprender de ese equilibrio al ayudar a otros: a veces hace falta una advertencia clara, y otras veces lo que más necesitan es consuelo y esperanza.

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