Hagamos discípulos
Datos de la asignación
Asignación: Hagamos discípulos
Duración: 2 min
Lección y punto: Lección 11 · Sencillez · punto 4
Objetivo didáctico: Use lo que su estudiante ya sabe para ayudarlo a entender ideas nuevas. Por ejemplo, si va a empezar una lección sobre la resurrección, puede repasar brevemente lo que el estudiante ya sabe acerca de lo que nos pasa cuando morimos.
Marco de circunstancias: Ante la congregación, el presidente de la reunión explica cómo aprovechar lo aprendido por un estudiante al prepararlo para una lección sobre la resurrección
Texto bíblico asociado: Eclesiastés 9:5 — Porque los vivos saben que morirán, pero los muertos no saben nada en absoluto ni reciben más recompensa, ya que todo recuerdo suyo ha caído en el olvido.
Material oficial: Discurso a cargo del presidente de la reunión. Repasa brevemente Una obra de amor lección 11 punto 4.
Una idea nueva resulta más fácil de entender cuando podemos relacionarla con algo que ya conocemos. Ese es el consejo de Una obra de amor, lección 11, «Sencillez», punto 4: usar lo que nuestro estudiante ya sabe para ayudarlo a entender ideas nuevas. Pensemos en cómo aplicarlo durante un curso bíblico.
El ejemplo de la lección es muy concreto. Antes de empezar a estudiar la resurrección, podemos repasar brevemente lo que el estudiante ya sabe acerca de lo que nos pasa cuando morimos. Así, no comenzamos desde cero ni damos por sentado que recuerda todo lo que hemos estudiado.
Podríamos preguntarle qué recuerda de lo que aprendió sobre el estado de los muertos. No se trata de examinarlo, sino de descubrir qué tiene claro y qué necesita repasar. Para recordar juntos la base bíblica de esa enseñanza, leamos Eclesiastés 9:5.
Eclesiastés 9:5 — Porque los vivos saben que morirán, pero los muertos no saben nada en absoluto ni reciben más recompensa, ya que todo recuerdo suyo ha caído en el olvido. Este pasaje permite recordar que los muertos no tienen conciencia de lo que ocurre. Si el estudiante comprende esa idea, ya contamos con un punto de partida para la siguiente lección. Podemos pedirle que lo explique con sus propias palabras y escuchar su respuesta antes de seguir.
¿Y si su respuesta muestra que todavía tiene dudas? En vez de apresurarnos a presentar la idea nueva, conviene aclarar primero ese punto. Un repaso breve puede ser suficiente. Lo importante no es que repita una respuesta de memoria, sino que entienda aquello sobre lo que vamos a construir.
Una vez aclarado, podemos enlazarlo con el tema de la resurrección: ya hemos recordado en qué estado se encuentran los muertos; ahora estamos preparados para estudiar la esperanza que ofrece la Biblia. La transición tiene sentido porque parte de una enseñanza que el estudiante conoce y comprende.
Al preparar el próximo curso, preguntémonos: ¿qué sabe ya esta persona que pueda ayudarla a entender lo siguiente? Elegir ese punto de apoyo y repasarlo brevemente nos ayudará a enseñar con sencillez, sin complicar la explicación ni añadir información innecesaria.
Hagamos discípulos
Datos de la asignación
Asignación: Hagamos discípulos
Duración: 3 min
Lección y punto: Lección 11 · Sencillez · punto 4
Objetivo didáctico: Use lo que su estudiante ya sabe para ayudarlo a entender ideas nuevas. Por ejemplo, si va a empezar una lección sobre la resurrección, puede repasar brevemente lo que el estudiante ya sabe acerca de lo que nos pasa cuando morimos.
Marco de circunstancias: En la terraza de la casa del estudiante, durante su curso bíblico habitual, este busca unos apuntes anteriores mientras el publicador comienza una nueva lección
Texto bíblico asociado: 1 Corintios 15:26 — Y el último enemigo, la muerte, será destruido.
Material oficial: lff lección 30 introducción. Escenifica cómo no aplicar Una obra de amor lección 11 punto 4.
Publicador/a: ¿Encontraste el cuaderno? Si quieres, te espero mientras lo buscas.
Persona: Tengo este, pero había anotado algunas cosas en otro. Al ordenar la estantería los cambié de sitio. Bueno, tengo el libro; podemos empezar.
Publicador/a: Sí, con el libro podemos seguir. Nos toca la introducción de la lección treinta. Habla de una promesa de Jehová que nos da esperanza: las personas que han muerto pueden volver a vivir.
Persona: Vi la ilustración antes de que llegaras. Parece que una familia recibe a un niño. Me llamó la atención, aunque no entendí bien qué estaba pasando.
Publicador/a: Representa a una familia recibiendo a un niño que acaba de resucitar. La introducción explica que Jehová resucitará a millones y millones de personas para que disfruten de la vida para siempre.
Persona: Suena bonito, pero me cuesta imaginarlo. La palabra resurrección la he oído muchas veces y no estoy seguro de entenderla como la estás usando tú.
Publicador/a: Aquí estamos hablando de volver a vivir. La muerte causa muchísimo dolor, y esta promesa nos permite pensar en algo distinto de la pérdida y la tristeza.
Persona: Eso sí lo entiendo. Lo que no tengo claro es cómo encaja con lo que hablamos sobre los muertos. Precisamente tenía una nota sobre eso en el otro cuaderno.
Publicador/a: Ese asunto ya lo vimos; al avanzar se irá aclarando. Primero, fíjate en cómo considera la Biblia la muerte. Voy a leer 1 Corintios 15:26, porque explica por qué necesitamos que Jehová acabe con ella.
Publicador/a: 1 Corintios 15:26 — Y el último enemigo, la muerte, será destruido. La muerte es un enemigo, no algo que tengamos que considerar bueno. Jehová promete eliminarla. La introducción nos recuerda que ya estudiamos esa promesa en la lección veintisiete.
Persona: Sí, recuerdo que hablamos de un futuro sin muerte. Pero yo estaba pensando en quienes ya murieron. No sé si estoy mezclando lo que aprendí con otras ideas.
Publicador/a: Pues esta lección trata justamente de ellos. No solo presenta un futuro sin muerte; también explica que Jehová hará que muchísimas personas vuelvan a vivir. Por eso la imagen muestra un reencuentro.
Persona: Comprendo lo que representa. Pero para mí hay un paso entre las dos cosas que todavía no veo. ¿Podemos mirar un momento lo que estudiamos antes?
Publicador/a: Podemos dejar ese repaso para después. Las preguntas de esta introducción nos van a orientar: si de verdad es posible volver a vivir y si la resurrección será en el cielo o en la Tierra.
Persona: Ahora tengo esas preguntas también, pero sigo con la primera duda. Me gustaría poder explicar con mis palabras lo que ya vimos antes de añadir algo más.
Publicador/a: Más adelante tendrás más detalles. Por ahora, quédate con la idea principal de la introducción: Jehová promete una resurrección y las personas que han muerto podrán volver a vivir.
Persona: Por ejemplo, si mi hermana me pregunta qué estoy aprendiendo, quisiera explicárselo sin confundirla. Ella también ha oído hablar de la resurrección, pero quizás entienda otra cosa. ¿Cómo voy a notar la diferencia si todavía no tengo claras mis propias ideas?
Publicador/a: Para esa conversación puedes centrarte en el propósito de la promesa: no se trata solo de volver a vivir, sino de disfrutar de la vida para siempre. Eso muestra por qué es una esperanza tan bonita.
Persona: Sí, aunque ella podría preguntarme qué significa exactamente resucitar. No quisiera limitarme a repetirle una frase del libro.
Publicador/a: De momento, puedes decirle que Jehová hará que los muertos vuelvan a vivir.
Persona: Puedo repetir esa idea, pero todavía no sabría explicarla. Prefiero buscar mis apuntes antes de continuar; si no, voy pasando de página sin estar seguro de haber entendido.
Hagamos discípulos
Datos de la asignación
Asignación: Hagamos discípulos
Duración: 3 min
Lección y punto: Lección 11 · Sencillez · punto 4
Objetivo didáctico: Use lo que su estudiante ya sabe para ayudarlo a entender ideas nuevas. Por ejemplo, si va a empezar una lección sobre la resurrección, puede repasar brevemente lo que el estudiante ya sabe acerca de lo que nos pasa cuando morimos.
Marco de circunstancias: En el comedor de la estudiante, al comenzar su curso bíblico habitual, la publicadora conversa con ella sobre unas fotografías de su abuela que está ordenando
Texto bíblico asociado: 1 Corintios 15:26 — Y el último enemigo, la muerte, será destruido.
Material oficial: lff lección 30 introducción (lmd lección 11 punto 4).
Publicador/a: ¡Cuántas fotos! ¿Son las que querías poner en el álbum?
Persona: Sí, mi hermana me trajo otra caja. Mira, esta es mi abuela. Siempre salía seria, pero nos hacía reír muchísimo. Estoy separando algunas para enseñárselas a mis hijos.
Publicador/a: Así podrán conocer algo de cómo era, no solo ver su cara.
Persona: Eso quiero. Aunque me da pena pensar que nunca llegaron a conocerla. Bueno, voy a apartar esto y empezamos.
Publicador/a: Lo que acabas de contar tiene relación con la introducción de la lección treinta. Pero antes recordemos algo que ya estudiamos. En la lección veintisiete vimos qué hará Jehová con la muerte. ¿Qué recuerdas de esa promesa?
Persona: Que va a acabar con ella. Me acuerdo porque dijimos que sería muy distinto vivir sin miedo a perder a alguien.
Publicador/a: Sí, esa era la idea. Y precisamente por el dolor que produce perder a alguien, la Biblia presenta la muerte como un enemigo. Vamos a recordar cómo expresa esa promesa. Te leo Primera a los Corintios quince, veintiséis. Hay un pasaje que viene muy al caso. ¿Le parece si leemos 1 Corintios 15:26?
Publicador/a: 1 Corintios 15:26 — Y el último enemigo, la muerte, será destruido. Aquí se habla de eliminar la muerte, no solo de aliviar la tristeza que causa. Pensando en lo que contabas de tu abuela, ¿qué pregunta te queda por resolver?
Persona: Qué pasa con los que ya murieron. Porque que nadie vuelva a morir sería maravilloso, pero eso no es lo mismo que recuperar a alguien.
Publicador/a: Es verdad, son dos cosas distintas. Lo que ya aprendiste nos lleva a esa nueva pregunta. La introducción explica que Jehová también promete resucitar a millones y millones de personas para que disfruten de la vida para siempre.
Persona: ¿Resucitar significa que van a volver a vivir de verdad? ¿No se refiere a que sigamos recordándolos, como hago yo con estas fotos?
Publicador/a: Se refiere a que vuelvan a vivir de verdad. Las fotografías te ayudan a recordar a tu abuela, pero no te permiten conversar con ella. La promesa que presenta esta lección va mucho más allá de conservar un recuerdo.
Persona: Me gustaría creerlo, pero me cuesta. Nunca he visto que alguien vuelva a vivir. No quiero ilusionarme solo porque la idea sea bonita.
Publicador/a: No tienes que darlo por hecho sin examinarlo. La propia introducción plantea si de verdad es posible. Mira también la ilustración de esta lección: una familia recibe a un niño que acaba de resucitar. ¿Qué te hace pensar?
Persona: En la alegría de volver a abrazarlo. Pero la imagen no demuestra que vaya a pasar. Y tampoco entiendo dónde vivirían esas personas.
Publicador/a: Claro, la imagen representa la esperanza; no sustituye las razones para creer en ella. Has señalado las dos preguntas que vamos a estudiar: si la resurrección es posible y si las personas resucitarán en el cielo o en la Tierra. ¿Empezamos por la primera?
Persona: Antes de seguir, me preocupa cómo hablar de esto con mis hijos. Si ven esa ilustración, quizá me pregunten cuándo van a conocer a su bisabuela. No sabría qué contestarles sin prometerles algo que todavía no entiendo bien.
Publicador/a: Puedes decirles con sencillez lo que estás aprendiendo y reconocer lo que aún no sabes. Por ejemplo: “Estamos estudiando la promesa de Jehová de devolverles la vida a quienes han muerto. Todavía tengo preguntas y quiero entenderla mejor”. No necesitas tener todas las respuestas ahora.
Persona: Así podría compartir lo que aprendo sin darles una fecha ni asegurarles algo sobre su bisabuela. Eso me tranquiliza.
Publicador/a: Exactamente. ¿Te ayudaría examinar primero el fundamento de esa esperanza y después pensar en cómo explicársela a ellos?
Persona: Sí. Primero quiero entender por qué podemos estar seguros de que alguien puede volver a vivir. Después vemos dónde.
Hagamos discípulos
Datos de la asignación
Asignación: Hagamos discípulos
Duración: 4 min
Lección y punto: Lección 11 · Sencillez · punto 4
Objetivo didáctico: Use lo que su estudiante ya sabe para ayudarlo a entender ideas nuevas. Por ejemplo, si va a empezar una lección sobre la resurrección, puede repasar brevemente lo que el estudiante ya sabe acerca de lo que nos pasa cuando morimos.
Marco de circunstancias: En la sala de la publicadora, una estudiante ajusta el tamaño de letra de su tableta antes de continuar su curso bíblico habitual y plantea una duda sobre cómo reconocer a los cristianos verdaderos
Texto bíblico asociado: Juan 13:35 — De este modo todos sabrán que ustedes son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros”.
Material oficial: lff lección 19 introducción (lmd lección 11 punto 4).
Publicador/a: ¿Así lees mejor, o prefieres que hagamos la letra un poquito más grande?
Persona: Así está bien. Antes me saltaba alguna línea. Ya tengo abierta la lección 19, pero al ver que trata de los testigos de Jehová me ha surgido una pregunta.
Publicador/a: Dime. Podemos hablar de eso antes de empezar.
Persona: Todas las religiones cristianas dicen que siguen a Jesús. Vosotros también. Entonces, ¿cómo puedo saber quién lo sigue de verdad? Si pregunto a cada uno, supongo que me dirá que su religión es la buena.
Publicador/a: Es razonable que no quieras decidirlo solo por lo que alguien diga de sí mismo. Antes de comparar esas afirmaciones, podemos partir de algo que ya has aprendido. Cuando estudiamos cómo era Jesús, ¿qué te llamó la atención de su manera de tratar a las personas?
Persona: Que se interesaba por ellas. No se limitaba a explicarles cosas. Lo que más recuerdo es que su amor se veía en lo que hacía.
Publicador/a: Eso que recuerdas nos ayuda con tu pregunta. Si alguien dice que sigue a Jesús, sería lógico buscar ese mismo amor en su conducta. Pero no tenemos que quedarnos con nuestra opinión. Fíjate en la señal que dio el propio Jesús; voy a leer Juan 13:35.
Publicador/a: Juan 13:35 — De este modo todos sabrán que ustedes son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros”. Jesús estaba hablando de cómo se podría reconocer a sus discípulos. Relacionándolo con lo que acabas de recordar de él, ¿qué tendríamos que observar: solo lo que dicen, o también cómo se tratan?
Persona: Cómo se tratan. Aunque conozco a gente buena de distintas religiones. Una vecina mía ayuda mucho a los demás y no es testigo de Jehová.
Publicador/a: Claro, y no hay que negar lo bueno que hace tu vecina. Este versículo no nos pide eso. Nos invita a fijarnos en el amor que se tienen los discípulos de Jesús unos a otros, no simplemente en que una persona sea amable.
Persona: Entiendo la diferencia, pero para saber cómo se trata un grupo tendría que conocerlo bastante. En una primera visita casi todo el mundo puede parecer amable.
Publicador/a: Sí, una primera impresión no lo dice todo. Piensa en una amistad: ¿te basta con que alguien te diga que puedes contar con él, o lo vas comprobando con el tiempo?
Persona: Con el tiempo. Sobre todo cuando necesito algo o no estamos de acuerdo. Ahí veo si de verdad le importo o si solo nos llevamos bien cuando todo es fácil.
Publicador/a: Pues puedes examinar este asunto con esa misma calma. No hace falta sacar una conclusión antes de estudiar la lección. Mira cómo la introducción presenta lo que vamos a considerar.
Persona: Sí, prefiero saber en qué me tengo que fijar antes de decidir si estoy de acuerdo.
Publicador/a: Dice: “Los testigos de Jehová creemos que somos verdaderos cristianos. ¿Por qué? Analicemos la base de nuestras creencias y el nombre que nos distingue, y veamos también la clase de amor que nos mostramos”.
Persona: Entonces no se trata solamente del amor. También vamos a ver de dónde salen vuestras creencias y por qué os llamáis así.
Publicador/a: Sí. Y ya tienes una base para empezar: lo que conoces de Jesús y lo que hemos leído sobre sus discípulos. Eso te permitirá relacionar lo nuevo con algo que ya entiendes, en lugar de memorizar una lista de características.
Persona: Me ayuda verlo así. Pero todavía me queda la duda de cómo comprobar que las creencias vienen de la Biblia y no son simplemente ideas que se han ido repitiendo.
Publicador/a: Podemos tener presente esa pregunta al seguir estudiando. En las imágenes de la lección aparecen testigos de Jehová hablando de la Biblia con otras personas. No basta con mostrarla: lo importante es examinar si lo que enseñamos se basa en ella.
Persona: Eso sí me interesa. Quiero poder hacer preguntas y mirar los textos, no sentir que tengo que aceptar una explicación porque ya esté escrita en el libro.
Publicador/a: Por supuesto. Si algo no te convence o no queda claro, lo hablamos. ¿Te parece que empecemos por la base de nuestras creencias y vayamos comprobando las explicaciones con la Biblia?
Persona: Sí, empecemos por ahí. Y después me gustaría volver a lo del amor, porque entiendo la idea, pero quiero conocer mejor cómo se lleva a la práctica.
Disfruta todas las funciones Premium
Más comodidad para preparar tus reuniones y usar todas las herramientas del sitio.
- Navegación sin anuncios
- Mi Grabadora y transcripción en vivo
- Revisión de asignaciones
- Academia completa
- Entradas en audio y lupa de lectura
- Comentarios guardados y sincronizados
- Apoyas el proyecto y ayudas a mantenerlo
Plan mensual
3 € al mesSe renueva cada mes. Cancela cuando quieras.
Elegir mensualPlan anual
30 € al añoPago único durante 12 meses. Sin renovación automática.
Elegir anual









